¿En qué situación se encuentra el trigo duro en Andalucía?
Según afirman desde la Junta de Andalucía, la incidencia de plagas y enfermedades se encuentra en niveles «poco preocupantes»
La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de la Junta de Andalucía (RAIF) ha analizado la situación del principal cereal de invierno sembrado en Andalucía, el trigo duro, y la incidencia y características de las diferentes plagas y enfermedades que actúan sobre las plantaciones.
Según afirma la Red de Alerta, «los estados fenológicos dominantes son BBCH: 41-49 «Hinchamiento (preñado)» y BBCH 51 «Comienzo del Espigado».
Sin embargo, en las zonas más adelantadas y parcelas de siembra más temprana, se empieza a observar BBCH: 53-57 «30-70% de la espiga emergida», e incluso BBCH: 59-69 «Fin Espigado-Floración». En zonas más atrasadas aún domina el estado BBCH: 39 «Fin encañado- Hoja bandera desarrollada».
En este contexto, afirman que las lluvias y temperaturas más suaves del momento están favoreciendo el desarrollo de enfermedades como Oídio, Helmintosporium y principalmente Septoria.
Plantas afectadas por la Septoria
En cuanto a la incidencia de la Septoria, la RAIF destaca que, en general, los niveles «no son preocupantes» en Sevilla, ya que no supera el 5,50% de superficie de plantas con síntomas, de media en la provincia. Por su parte, en Córdoba supera el 34%.
Las esporas de este hongo se transmiten debido a salpicaduras del agua de lluvia, riego, herramientas contaminadas, animales y otros vectores. Si estas llegan a la espiga, pueden causar la infección de las semillas.
Además, en periodos de humedad, el micelio puede formar las estructuras sexuales y las correspondientes esporas, que se dispersan por el viento y actúan como inóculo primario para otros cultivos más distantes.
Como destacan desde la RAIF, las condiciones «más óptimas» para su desarrollo son temperaturas entre los 15-25º y una humedad relativa elevada entre el 90-100%.
Características del Oídio
Respecto al Oídio, en estos momentos su presencia es «poco alarmante». Por ejemplo, en Sevilla, según la media provincial, tan solo el 0,30 las superficies de las plantas están afectadas por esta plaga, y por debajo del 4% en el caso de Córdoba, aunque subiendo en esta provincia.
Este hongo se puede encontrar en todas las partes aéreas del cultivo, hojas, tallos y espigas, pero las hojas son normalmente las más afectadas. Los primeros síntomas visibles son colonias de micelios y conídias en la superficie de las hojas y demás órganos de la planta.
Asimismo, las cálidas temperaturas diurnas junto con la humedad en las hojas y suelo, incrementan el daño de esta enfermedad en el trigo. Cuando la fenología está entre ahijado y preñado el umbral de intervención es inferior al 20% de superficie de planta con micelio.
¿Cómo tratar el Helmintosporium?
En cuanto al Helmintosporium, igualmente niveles «poco preocupantes». La media provincial de Córdoba roza el 7% de plantas con síntomas, aunque subiendo, mientras que en Sevilla se encuentra en el 1%. Las principales fuentes afectadas son las semillas afectadas y el rastrojo.
Además, como explican desde la Red de Alerta, para la infección foliar se requieren temperaturas entre los 20-25º y una humedad relativa elevada durante 15 horas.
Como medidas preventivas, recomiendan el uso de variedades poco sensibles, eliminar ricias en cultivos, enterrar restos de cultivos de parcelas afectadas, etc.
Asimismo, para controlarlo aconsejan la aplicación de fungicidas foliares desde ahijado hasta floración, cuando se alcance una severidad mayor del 30% en la parcela.
Este hongo, además del trigo, afecta al triticale, a la cebada y a la mayoría de gramínias. Se encuentra en todo el mundo, pero su prevalencia es mayor en zonas húmedas o de precipitación elevada.
Presencia del Mosquito del trigo
Por otro lado, la climatología actual no está favoreciendo la presencia del Mosquito del trigo sobre el cultivo. Esta plaga, aunque es secundaria, puede provocar «mucho daño» si las condiciones son las adecuadas (temperaturas suaves y ausencia de lluvias).
Si bien, destacan desde la RAIF que actualmente no se ha detectado ninguna parcela con presencia de esta plaga.