El Ifapa y la SCA San Jerónimo de Moriles se alían para producir vinos jóvenes y espumosos
El proyecto se llevará a cabo en el centro Ifapa de Cabra y consistirá en el desarrollo experimental para lograr un control óptimo de las vinificaciones de la variedad Torrontés
El Ifapa y la cooperativa vitivinícola San Jerónimo SCA de Moriles, firman un convenio para la realización del proyecto «Comportamiento enológico de la variedad Torrontés cultivada en Moriles para la elaboración de vinos blancos jóvenes y espumosos».
Esta cooperativa se ha dedicado desde su fundación, en el año 1955, a la elaboración y venta a granel de vinos amparados por la Denominación de Origen Montilla-Moriles, explica el Ifapa en un comunicado.
Según ha señalado el instituto, el proyecto se realizará en el Ifapa de Cabra y consistirá en el desarrollo experimental y a la transferencia, para un lograr control «óptimo» de las vinificaciones de la variedad minoritaria Torrontés.
En concreto, esta variedad se cultiva en la zona vitícola de Moriles para la elaboración de vinos blancos jóvenes y espumosos como monovarietal y en combinación con la variedad Pedro Ximénez.
Otros objetivos del proyecto
Además, según detalla el Ifapa, «esta colaboración contribuirá a la conservación del patrimonio genético andaluz poniendo en valor una variedad tradicional cuya superficie de cultivo es cada vez más pequeña».
Asimismo, incide, «mejorará la diversificación de la producción vitivinícola andaluza y apostará por el desarrollo de nuevos productos más demandados por los consumidores. La tecnología desarrollada será transferida al sector en jornadas técnicas y publicaciones divulgativas».
La variedad predominante, la Pedro Ximénez
Dentro de la actividad de esta cooperativa, destaca en volumen la variedad Pedro Ximénez que supone un 85% de su producción, mientras que el 15% restante, corresponde al tradicionalmente llamado en la zona «vidueño» que está constituido por variedades autorizadas en la DO, pero que se cultivan de forma minoritaria. Estas son Baladí, Lairén, Macabeo, Moscatel y Torrontés, constituyendo la última un 7% del total entregado por los socios.

Cabe destacar que las variedades que componen el vidueño en la zona de Montilla-Moriles, normalmente están ubicadas en plantaciones tradicionales con cepas de edad avanzada, sistemas de poda en cabeza y en muchas ocasiones se encuentran diseminadas entre las cepas de la variedad Pedro Ximénez, ya que antiguamente se plantaban a propósito así para bajar la alta graduación alcohólica alcanzada de forma natural por esta.
Sin embargo, «en los últimos años, el cultivo de estas variedades minoritarias se está perdiendo en la zona como consecuencia de los arranques de viñedo tradicional, con la consecuente pérdida de diversidad genética y productiva», explica el Ifapa.
Los mercados demandan cada vez más vinos jóvenes
En 2018 se inició en esta cooperativa la venta de producto embotellado, empleando para ello los vinos procedentes de la variedad Pedro Ximénez, mediante el sistema de elaboración tradicional de «Vinos de Tinaja», con una graduación alcohólica de entre 13,5-15% v/v, lo que, como señalan desde la entidad, «les está permitiendo obtener mayor valor añadido de sus producciones».
En este contexto, destacan que «los mercados demandan cada vez más vinos jóvenes, de menor graduación alcohólica, frescos y ricos en aromas primarios, es por esto por lo que los socios están interesados en indagar en las potencialidades de la variedad Torrontés para la elaboración de vinos jóvenes y espumosos».
Con la firma de este convenio son ya siete las empresas que se suman al Proyecto de Transferencia y Cooperación en Vitivinicultura Andaluza (Transviti), cofinanciado al 80% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, (Feder), dentro del Programa Operativo de Andalucía 2014-2020.