Almería es más que ‘plásticos’: los vinos, su gran secreto
Sector vitivinícola

Almería es más que ‘plásticos’: los vinos, su gran secreto

La provincia atesora cinco IGP que abarcan caldos con calidad y personalidad. Aquí puedes descubrir algunos de ellos

23/07/2021 Actualizado a las 07:30

Si hay que nombrar a una provincia de Andalucía conocida por sus vinos, pocos pensarían en Almería. Sin embargo, es la zona andaluza con más Indicaciones Geográficas Protegidas, según datos de la Junta de Andalucía.

En total, son cinco IGP las que amparan vinos hechos con calidad y con una materia prima única: Ribera del Andarax, Desierto de Almería, Sierra de las Estancias y los Filabres, Norte de Almería y Laújar-Alpujarra.

Todas utilizan una uva producida en un clima extremo, con escasas lluvias y altas temperaturas que le aportan un intenso sabor. Respecto a las variedades, tempranillo (tinto) y macabeo (blanco) son las más usadas, aunque también se cultivan otras variedades, como Airén, Chardonay o Savignon Blanc, entre las uvas blancas, o Cavernet Sauvignon, Merlot, Monastrell o Syrah.

El vino con color del mar

Uno de las bodegas con más éxito en los últimos años es Bodegas Perfer, que ha hecho de los «vinos del Desierto» y los vinos azules su seña de identidad.

El vino azul, «fresco y dulce», según explica la propia bodega, suele ser una opción para, incluso, los que no son muy aficionados al vino, por lo que se ha popularizado entre los consumidores, sobre todo los jóvenes.

Los vinos azules de Bodegas Perfer se tintan de este color tan especial por las antocianinas. Estas sustancias son pigmentos vegetales de colores azulados, rojos oscuros y morados que se encuentran en algunas plantas y frutas. Se clasifican dentro de los flavonoides y tienen la función de atraer a los depredadores para que consuman los frutos y ayuden a dispensar las semillas del fruto y reproducir así la especie.

Además del color azul, las antocianinas tienen propiedades antioxidantes. Por tanto, estas previenen el envejecimiento de la piel y la oxidación celular.

De otro lado, en la Alpujarra almeriense destacan los de la bodega Cepa Bosquet, una familia bodeguera que ha conseguido colocar sus caldos entre los más deseados de la región. Elaboran blancos con uva Chardonnay y tintos con Shyra y Tempranillo. De hecho, uno de sus vinos fue premiado recientemente por la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino, que escogió a Almería como la Capital Española del Vino.

Viño Almeriño / Agrónoma

También en la Alpujarra almeriense, en los márgenes altos del río Andarax, está la bodega Barea Granados. Utiliza sarmientos para injertar traídos de Galicia, consiguiendo el «Almeriño», el Albariño almeriense. Un vino peculiar que combina los mejores aromas del Norte con el toque intenso de la provincia andaluza.

Por último, dentro de la IGP  Sierras de Las Estancias y Los Filabres, destaca la Bodega de Serón que, a pesar de su corta trayectoria (fue creada en los 2000), produce los caldos Didacus y Saetías que, según la propia empresa, «tienen un aroma y calidad único». Es de renombre, sobre todo, su tinto,Didacus, elaborado variedad Syrah procedente de viñedos en espaldera del Valle del Almanzora a unos 700 m de altitud.

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