Se espera una vendimia con producción «normal y de buena calidad» para esta campaña
El Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía asegura que «hay pocas incidencias sanitarias y bien controladas»
El estado en general del viñedo en Andalucía es «bueno o muy bueno», según ha explicado el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía en el primer informe de la vendimia en la comunidad andaluza.
En este marco, desde la Junta de Andalucía han señalado que «la benigna meteorología primaveral ha favorecido a las cepas y al desarrollo de las bayas. Si durante el verano no ocurre ninguna incidencia meteorológica, se espera una producción normal y con buena calidad». En cuanto al estado sanitario de los cultivos, «hay pocas incidencias sanitarias y bien controladas».
DOP Jerez-Xérés-Sherry y Manzanilla
Al contrario que en años anteriores, durante el otoño y el invierno se han producido precipitaciones, con más abundancia que otros años, y la primavera ha sido más seca. En invierno se han registrado algunos periodos de temperatura muy fría que ha favorecido la hibernación de las yemas y la acumulación de horas de frio necesaria para su brotación.
Estas condiciones han provocado que la vid de la DOP Jerez-Xérés-Sherry y Manzanilla se encuentre, en general, en un «buen» estado sanitario.
Respecto a la incidencia de plagas y enfermedades, la cochinilla algodonosa es «la plaga que está teniendo más incidencia». Estos insectos de la familia de los homópteros se caracterizan por pasar el invierno bajo la corteza del tronco de la vid, para salir en primavera-verano. Genera una melaza que van desprendiendo y que atrae hongos como la negrilla.
Además, esta plaga está favoreciendo la proliferación de la criptopable que es una polilla que nunca ha tenido mucha incidencia en la zona, pero que ya el año pasado hizo daño y este año está apareciendo en la zona costera y algunos pagos del interior. Es una polilla menos dañina que la lobesia, ya que no perfora la uva, pero aprovecha las roturas para penetrar en ella.
Por su parte, el oídio está teniendo condiciones «favorables» y se han realizado algunos tratamientos para controlarlo, con lo que está teniendo una incidencia «baja». Sí se ha detectado el mosquito verde, aunque «no existen daños reseñables».
Previsiones para la cosecha en la provincia de Cádiz
En cuanto a la producción de la DOP Jerez-Xérés-Sherry y Manzanilla, «los agricultores estiman una producción similar a la del año pasado o algo más corta, ya que el conteo del número de racimos es ligeramente inferior al del pasado año. Se espera, por tanto, que sea de nuevo una cosecha corta, pero de buena calidad. Si durante las próximas semanas no continuasen las noches frescas actuales y se produjese una incidencia del cálido viento de levante, la cosecha podría descender hasta un 10-15% por debajo de la del año pasado».
A juicio de la Junta de Andalucía, «la comercialización de vino de Jerez en 2020-21 no ha sido demasiado mala, a pesar de la cancelación de ferias y eventos, ya que, con la aplicación del Brexit, se incrementaron las exportaciones a UK. Además, la escasa cosecha del pasado año ha propiciado que no haya grandes volúmenes remanentes en bodegas y cooperativas».
DOP Montilla Moriles
En la DOP Montilla Moriles la maduración de las vides se encuentra 7-10 días atrasada respecto al año pasado, recuperando así el calendario habitual.
Por otro lado, los viñedos cordobeses se encuentran, en general, «en buen estado sanitario y con un desarrollo vegetativo apropiado a pesar del estrés acumulado de tres años con escasa pluviometría. Apenas se han detectado plagas o enfermedades, principalmente mildiu y oidio, pero su localización temprana y la meteorología benévola ha permitido el control adecuado de las mismas».
En este sentido, hay que destacar que «las temperaturas hasta ahora han permitido una óptima evolución de la uva y del proceso madurativo. Se espera obtener una uva sana y de calidad, aunque las últimas semanas de julio serán determinantes en el desarrollo de la cosecha».
En cuanto a la producción, se espera una cosecha más corta que la del 2020, con resultados desiguales según la zona. Las explotaciones de Montilla o Aguilar tendrán un descenso de producción en torno al 15%, mientras que en zonas de Montemayor quizás se alcance el 25-30% de descenso. Pero en todo ello será determinante la meteorología de las próximas semanas.
Ventas en la DOP Montilla Moriles
Según detalla el Observatorio de Precios y Mercados, «en los últimos meses se han incrementado las ventas a nivel nacional e internacional de los vinos envasados de Montilla-Moriles. Se nota una cierta recuperación del consumo en la hostelería, aunque no al ritmo deseado».
Por el contrario, «los graneles no terminan de levantar cabeza tras las pérdidas sufridas por la pandemia. Todavía hay volúmenes importantes de vino almacenados, lo que está dando lugar a una caída significativa en los niveles de precios, situándose por debajo del umbral de rentabilidad de algunas entidades», se detalla en el primer informe de la vendimia andaluza.
DOP Condado de Huelva
La recolección de las variedades minoritarias y más tempranas se iniciará en la última semana de julio, mientras que en la segunda quincena de agosto se iniciará la recolección de la uva mayoritaria (Zalema).
En este marco, hay que destacar que la meteorología desde el otoño (con temperaturas benévolas, y no demasiado seca) ha permitido una cierta recuperación de las vides. Las bayas se están desarrollando «adecuadamente» en unos racimos sanos y compactos, aunque en menor número que en la campaña pasada. Al contario que el pasado año, los controles y tratamientos han evitado la incidencia de plagas y enfermedades, encontrando una uva «muy sana y de buena calidad».
Sin embargo, el número de racimos cuajados ha descendido por el efecto aún del mildiu del pasado año, por lo que se espera una producción en torno a un 15% inferior a la de un año normal, y aun así, se duplicará la cosechada el año pasado.
Además, en una denominación donde el 85% de la producción se comercializa a granel, el movimiento de las bodegas, y hasta los precios, dependen más de las condiciones externas que de los volúmenes cosechados. En un entorno donde aún no se ha recuperado la normalidad, hay cierto desánimo entre bodegas y viticultores.
DOP Málaga y sierras de Málaga
Se estima que el inicio de la vendimia será en las fechas habituales. Es decir, dará comienzo los últimos días de julio con la uva blanca Moscatel de Alejandría de la Axarquía. La recolección de las uvas tintas se iniciará algunos días después, sobre el 8, 9 o 10 de agosto en la zona de Mollina.
Desde septiembre de 2020 las precipitaciones han sido un 25 % menores a la media histórica, aunque, puntualmente, los registros de los meses de enero y, especialmente, abril – momentos propicios para el ciclo de la vid- han sido superiores al histórico. Los registros medios de temperatura desde marzo (inicio del ciclo anual vegetativo de la vid), prácticamente concuerdan con los históricos, habiendo sido ligeramente cálidos en primavera, aunque descendiendo algo por debajo de la media en junio.
El desarrollo vegetativo inicialmente apuntaba a un retraso de 15-20 días respecto al año pasado, aunque este ya estuvo adelantado. Sin embargo, las temperaturas cálidas y las lluvias de primavera han supuesto una normalización en el desarrollo del cultivo.
No se han producido alertas importantes respecto a la incidencia de plagas o enfermedades habituales en la zona (mildiu, oidio, araña amarilla, erinosis y mosquito verde) debido al control contante que se realiza para cumplir los criterios de lucha integrada. La vid se encuentra con un buen estado fitosanitario y un desarrollo vegetativo apropiado.
Si bien, se estima que la producción será un 10% inferior a la del pasado año, ya que la escasez de precipitaciones es recurrente en el último lustro. Se podría cuantificar la campaña en torno a los 3,7 millones de kg de uva, con una buena-muy buena calidad organoléptica y de graduación alcohólica potencial.
Por último, el Observatorio de Precios y Mercados señala que la demanda de vino en la zona malagueña, muy dependiente de la actividad turística, no termina de arrancar tras el parón ocasionado por la pandemia. Siguen estando muy afectadas las bodegas de pequeño y mediano tamaño.