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Políticas europeas

Defienden que los ecoesquemas de la nueva PAC deben adaptarse a las viñas españolas

La organización pide una revisión del Plan de Apoyo Vitivinícola que evite la pérdida constante de fondos europeos, que asciende a 81,3 millones de euros en los tres últimos ejercicios

31/10/2019 a las 09:15

La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha analizado la hoja de ruta presentado por el Ministerio para dar la estabilidad y calidad al sector vitivinícola, así como la nueva PAC. La organización ha revisado las propuestas legislativas de la Comisión Europea referentes al vino con especial interés en el nuevo instrumento de los «ecoesquemas», un tipo de pago voluntario para aquellos productores que van más allá del mínimo legal exigible en medioambiente y que sustituirá al greening.

Unión de Uniones, por tanto, sostiene que el viñedo puede contribuir a luchar contra el cambio climático. «En muchas zonas, la única mancha verde que es posible encontrar en el campo son las viñas», apuntan,  al tiempo que inciden en las necesidades de adaptar el cultivo a los nuevos ciclos estacionales. Por este motivo, reclaman en el Plan Nacional Estratégico de la PAC español ecoesquemas adecuados para las explotaciones vitícolas, como por ejemplo sistemas alternativos a la lucha química contra plantas o herramientas para una óptima gestión de la fertilización.

Igualmente, Unión de Uniones ha valorado, además, otras cuestiones relacionadas con las perspectivas económicas para este mercado, como el funcionamiento del Plan de Apoyo Vitivinícola, cuyas nuevas medidas fueron aprobadas hace unos días por el Consejo de Ministros. 

La organización reclama que la posible regulación de la oferta se plantee en un escenario de riguroso control del fraude y que se modifique, el Plan de Apoyo para no desaprovechar fondos de Bruselas y ecoesquemas adecuados en los que puedan participar las explotaciones vitícolas.

Implicar al sector en la regulación

Por otra parte, Unión de Uniones ha concluido que el sector «debe verse implicado en la regulación» si se da el escenario adecuado, basado, según la organización, «en una férrea persecución de las prácticas fraudulentas que lastran el mercado del vino», en unos mecanismos de activación y aplicación apropiados, y garantías de que «las mejoras del mercado se trasladen a los viticultores».

«Las cifras cantan que en el mercado pueden estar pesando entre 3 y 5 millones de hectólitros generados por prácticas indeseables en el alcohol y en el propio vino y el mosto», señalan desde la organización.

De otro lado, la sectorial ha analizado el funcionamiento del Plan de Apoyo al Sector Vitivinícola en estos años y ha lamentado la pérdida de 81,6 millones de euros en los ejercicios 2017 (8,4 Mill.€), 2018 (59,0 Mill.€) y 2019 (14,2 Mill.€).

Unión de Uniones ha presentado en el pasado propuestas para que los pequeños operadores puedan también participar en las medidas de promoción, la puesta en marcha de las ayudas a la información en los mercados de la UE, así como cambios en los mecanismos financieros para «no dejar perder ni uno solo de los euros que tanto necesitamos».