Arturo Hidalgo: «¿Habrá un ciclo alcista en los cereales y el girasol?»
«Parece que podríamos tener unos meses con precios estables en trigo duro, dependiendo del devenir de la cantidad de hectáreas que se siembren en Europa y de su desarrollo inicial»
La Lonja de Sevilla, de la que forma parte Arturo Hidalgo, ha vuelto a cotizar tras un verano con precios muy bajos.
¿Cómo han sido las últimas semanas en los mercados cerealistas, y cómo se prevén las próximas?
Los mercados no terminan de arrancar, hay muchas razones alcistas, sobre todo en el complejo harinero forrajero y el girasol, no así en el trigo duro, pero la teoría no siempre se materializa. Moderadamente, hemos visto reflejada esa subida en la última lonja de Sevilla, también es verdad que después de quince días sin cotizar.
El mes de agosto ha sido inesperadamente bajista, en gran parte, por la posición corta de los fondos de inversión. Éstos, optaron por esta posición, ante las halagüeñas previsiones de cosecha de los Estados Unidos, pero parece que ya las van cubriendo y el mercado va retomando los niveles de julio.
Por lo dicho, parece que hemos tocado suelo en general, los mercados de futuro son alcistas, seguro que muy influenciados por los bajos precios con relación a los históricos. Pero, sobre todo, porque los costes vinculados a la producción hacen inviables la supervivencia de los agricultores. Y es que todo ha cambiado mucho desde que inició la pandemia, pero las comodities como los cereales han llegado a tener precios de antes.
¿Remontarán el trigo duro o el girasol?
El trigo duro, después de varios años por encima de los 300 euros la tonelada, rompió a la baja esa barrera al inicio de nuestra cosecha andaluza, sustentado por muchas razones. Entre ellas, las expectativas de una buena cosecha canadiense, que a la postre se ha materializado, la consolidación de Turquía como exportador que también es una realidad y que todavía queda muchísimo trigo exportable en Andalucía.
Tras este análisis, parece que podríamos tener unos meses con precios estables, dependiendo del devenir de la cantidad de hectáreas que se siembren en Europa y de su desarrollo inicial.
Con respecto al girasol, desde principios del verano y hasta ahora, venimos recibiendo noticias de sequías por olas de calor en el mar negro, donde se ubican países productores más importantes para muchos cereales y sobre todo para el girasol. Eso hacía presagiar una subida general de muchos mercados, pero no terminan de hacerse realidad esos presagios y los meses van pasando.
La eterna pregunta, ¿Vender o no vender?
La realidad, es que es muy fácil interpretar los mercados a toro pasado, pero aventurarse en los futuros, por razones que lo sustenten, puede dar a error, porque reiteradamente aparecen unos «cisnes negros». Otra de las inesperadas razones bajistas de las últimas semanas es la fortaleza del euro frente al dólar.
Parece mucho más interesante analizar la psicología de la decisión de vender o no. Porque cuando uno vende una cosecha, ya sea parcialmente o no, está tomando una decisión muy importante en el conjunto del manejo del cultivo, pero cuando decide no vender está tomando una decisión igual de importante. Y en esa decisión pueden pasar meses, con los riesgos que puede conllevar, y sus costes los tratamientos, de almacenamiento y ahora más que nunca, los financieros.