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Agricultura

«Sin un presupuesto robusto, no se puede hablar de la nueva PAC»

«Las protestas han tenido su efecto, ahora hay que vigilar que se traduzcan en otra forma de enfocar la política agraria»

23/09/2024 Actualizado a las 08:53

José María Castilla es el director de la Oficina de Asaja en Bruselas, el altavoz que la organización agraria utiliza para llevar sus reivindicaciones a las instituciones comunitarias, claves para el día a día del campo andaluz.

—Recientemente se han conocido las conclusiones del diálogo estratégico por el futuro de la agricultura, iniciativa de la propia presidenta Von der Leyen, ¿Ha cumplido las expectativas?
—Ahora habrá que ver cómo se traducen los acuerdos alcanzados en propuestas legislativas. Estamos de acuerdo porque ha supuesto un cambio de paradigma, donde los agricultores y ganaderos han sido escuchados como actores protagonistas. Ha supuesto cambiar el sistema anterior en el que la Comisión Europea proponía normativas muy lesivas y el resto de instituciones discutían sobre cómo aplicarlas.

—Con las protestas de primavera parecía que se abrió cierta esperanza de cambio en la UE.
—Resulta evidente que las protestas de esta primavera han tenido su efecto. Las instituciones políticas han podido ver el hartazgo y la situación crítica que atraviesa el sector primario. No obstante, ahora hay que vigilar que estas reivindicaciones realmente se traducen en otra forma de enfocar la legislación agraria. El Diálogo Estratégico ha supuesto un buen primer gesto, del que ha resultado una guía de referencia para todos los actores de la cadena alimentaria. Si bien, no olvidamos otros expedientes legislativos que pueden ser muy dañinos cuando se apliquen sobre el terreno y que siguen sobre la mesa, como la Ley de Restauración de la Naturaleza, el Reglamento de Uso Sostenible de Fitosanitarios, el paquete de Bienestar Animal o el estatus de protección del lobo.

—¿Cómo debe ser la PAC post 2027?
—Antes de hablar de cómo debe ser la PAC, debemos asegurarnos de cuál será el presupuesto de la Unión Europea. Sin un presupuesto robusto e importante, que haga frente a las crisis volátiles que sufrimos los agricultores y ganaderos, no se podrá hablar de la futura PAC. Además, tendrá que tener en cuenta la inflación para que se pueda indexar en su presupuesto. No obstante, lo que sí queremos es una PAC enfocada en un modelo productivo, profesional, donde el agricultor y el ganadero que asumen riesgos empresariales sean el modelo adecuado. También consideramos esencial mantener los pagos directos de la PAC. No compartimos en absoluto la necesidad de realizar pagos redistributivos ni de establecer techos de ayudas. Por otro lado, queremos que esté muy enfocada en complementar las ayudas de mercado, Por último, consideramos que la PAC del futuro debe premiar productividad y la sostenibilidad entendida desde los tres pilares (social, económico y medioambiental), y que fomente el relevo generacional.

—Las organizaciones agrarias comunitarias ya han advertido de que la amenaza del acuerdo Mercosur vuelve a amenazar al campo europeo. ¿Debe la UE replantearse sus estrategias de acuerdos comerciales?

Totalmente. Debe aplicarse un principio básico de reciprocidad en cualquier acuerdo comercial con terceros países. En la UE tenemos los estándares más altos de producción y de sanidad alimentaria, y debemos estar orgullosos de ello y seguir avanzando con sensatez, pero es extremadamente injusto que se continúen importando productos de terceros países que no cumplen con las normativas europeas, únicamente por tener un precio bajísimo. Esto afecta a los productores europeos tanto por el precio, que hunde nuestros mercados, como por las enfermedades y plagas que contaminan nuestras materias primas. Ésta es una de las cuestiones que la Comisión Europea debe considerar como prioritaria para los próximos meses, porque es la que tiene unos efectos directos cada día en todos los Estados miembros.

En este sentido, por asumir también nuestra parte de culpa, las organizaciones agrarias, juntos con las instituciones gubernamentales, debemos incidir en la pedagogía al consumidor para que priorice un producto local, nacional o europeo y de temporada. No solo por el beneficio de los agricultores y de las zonas rurales despobladas, sino por motivos de salud pública y bienestar.

Con esto no queremos decir que no estemos a favor del comercio internacional, todo lo contrario, ya que está más que demostrado que la mejor PAC que podemos tener es la que proviene de los mercados. Además, hemos visto los beneficios de acuerdos de libre comercio como con Canadá… pero porque producimos con los mismos estándares. Pero no es lo que ocurriría con el Mercosur. Por tanto, si la CE decide finalmente aprobar este acuerdo significará la última traición (después de la Ley de la Restauración de la Naturaleza-), el Diálogo Estratégico quedará en saco roto y nos volveremos a movilizar con nuestros tractores en las calles para exigir nuestras justas reivindicaciones, que no es ni más ni menos que coherencia.