Cítricos: ¿Cómo prepararse para la aparición del chinche verde?
La RAIF recomienda llevar a cabo el muestreo de brotes nuevos para detectar la posible presencia de este insecto
La Red de Alertas e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía ha analizado la incidencia del chinche verde (Closterotomus trivialis) en los cítricos andaluces y ha dado una serie de pautas para su control.
No obstante, ha señalado que una vez el cultivo ha alcanzado el estado fenológico dominante B/C «yema hinchada» /«aparición de los botones», se recomienda el muestreo de brotes nuevos para detectar la posible presencia de este insecto. Dicho muestreo finalizará con el inicio de la caída de estilo.
En este contexto, la RAIF ha subrayado que la fenología está «ligeramente adelantada» respecto a una campaña «normal, debido a las extemporáneas temperaturas registradas desde finales de enero, con máximas en las provincias citrícolas andaluzas en torno a los 19-21Cº y mínimas en torno a los 8ºC, lo que supone un ambiente suave para la época», afirma.
Además, incide, «la previsión meteorológica es que se mantenga dicho ambiente, lo que acelerará el avance de la fenología, y supondrá, de cara a los muestreos, que los posible daños producidos por esta plaga se concentren en un corto periodo de tiempo».
¿Qué daños produce?
Closterotomus trivialis es un insecto perteneciente al orden de los hemípteros que puede producir, ocasionalmente, daños en las brotaciones y caídas de flores y frutos recién cuajadas como consecuencia de las picaduras realizadas en la base de los meristemos o en los pedúnculos florales.
Además, explican desde la Junta de Andalucía, estas picaduras suelen ir acompañadas por una pequeña gota líquida y/o de una zona necrosada. Los daños los producen tanto los estadios ninfales como adultos.
En ocasiones, la sintomatología que delata la presencia de este fitófago se puede confundir con las producidas por factores abióticos como: bajas temperaturas y/o heladas, estrés hídrico, viento, etc… las cuales también producen la caída de órganos vegetativos y florales.
Por ello, la RAIF asegura que «es conveniente estar seguro de la presencia de chinche verde antes de tomar la decisión de su control químico para evitar así tratamientos sin justificar».
Para ello, se puede proceder a golpear una rama y observar si caen individuos sobre, por ejemplo, una superficie blanca colocada debajo. «Aunque bastaría con acercarnos a los brotes nuevos, de manera sigilosa, para poder ver ninfas o adultos», apostilla.
Por último, recuerda que a la hora de tomar una decisión fitosanitaria se deberá tener en cuenta, entre otros factores, la relación entre floración y población de la plaga, ya que, en ocasiones, su acción podría provocar un aclareo favorable para el árbol, «aunque este aspecto se está poniendo en entredicho al observarse árboles con aclareo heterogéneo y pérdida de las primeras flores, induciendo a un floración escalonada y de menor calidad», concluye la RAIF.