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Sanidad vegetal

¿Cuáles son las plagas y enfermedades más comunes en el cultivo de la patata?

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria ha enumerado las características y síntomas de las diferentes plagas que amenazan a este cultivo

07/01/2021 Actualizado a las 15:08

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) ha publicado un informe con las principales plagas que afectan a la patata. Un cultivo que al que se le dedica en España un total de 67.000 ha, de las que cerca de 10.000 ha se encuentran en la comunidad andaluza. En concreto, el 45% de la superficie total de Andalucía se sitúa en Sevilla. Le sigue Cádiz con un 22%, y Málaga con un 9%.

En este sentido, la RAIF señala que de los cuatro tipos de patata que se siembran en Andalucía (extratemprana, temprana, media estación y tardía), la patata temprana, sembrada entre diciembre y enero, es la que tiene mayor relevancia, suponiendo más del 50% de toda la superficie sembrada; seguida de la patata de media estación, que ocupa alrededor del 25% y se siembra entre febrero y marzo.

¿Cómo identificarlas?

De este modo, y para poder identificar correctamente los diferentes patógenos que afectan a la patata, desde la Junta de Andalucía han alertado de que los gusanos de alambre pueden identificarse, ya que se trata de unos coleópteros de forma alargada, de color negro o castaño, con surgos longitudinales.

Al respecto, ha detallado que las larvas son inicialmente de color blanco y con tejidos blandos, pero al mudar se van endureciendo, a la vez que se oscurecen. De este modo, los adultos comienzan a aflorar a la superficie del terreno a principios de marzo para desaparecer a finales de abril, explica la RAIF.

Para tratarlos antes de la siembra, la Red de Alerta recomienda «llevar a cabo la aplicación, y posterior incorporación, de insecticidas granulados en el terreno, con el objetivo de controlar las larvas de este coleóptero».

Recolección de patatas / Jordi Maura

En cuanto a la podredumbre blanda de los tubérculos y pie negro, señala que las bacterias penetran por el estolón, las lenticelas o heridas abeirtas en la superficie del tubérculo. El tejido se vuelve blando tomando un color pardo claro en el centro de la lesión y más oscuro en los bordes. Las infecciones suelen progresar provocando la podredumbre de toda la patata.

Sin embargo, «en el caso del pie negro, las infecciones en los tubérculo pueden afectar a las plantas que se originan de ellos», asegura.

Otras enfermedades

Por otro lado, la RAIF explica que la viruela de la patata ataca a los brotes antes de emerger o en las partes enterradas de los tallos, donde se producen lesiones características de color castaño oscuro, que pueden rodearlos completamente o generar podredumbres, dando el marchitamiento general de la planta y pudiendo llegar a causar su muerte.

La alternaria produce pequeñas manchas pardo oscuras e irregulares, con bordes angulares en los sitios en que están limitadas por los nervios, y rodeadas por halos amarillentos. Al crecer las lesiones aparecen en las zonas concéntricas muy visibles, quedando al final la necrosis con el aspecto de una diana.

El mildiu, por su parte, es una de las enfermedades que más dañan al cultivo de la patata. Se trata de un hongo que se ve favorecido por los días lluvisosos o con humedad ambiente elevada. La principal fuente de inóculo de esta enfermedad son los tubérculos infectados.

Entre otras de las principales enfermedades que afectan a este cultivo, se encuentra la polilla guatemalteca, la pulguilla de la patata o la zebra chip, esta última suele hacer su aparición a través de insectos invasores.

Finalmente, la RAIF señala que la podredumbre anular de la patata presenta una sintomatología «muy parecida» a la podredumbre parda. Los haces vasculares del tallo se taponan al ser invadidos por la bacteria y el suministro de agua a la zona superior de la patata queda interrumpido, lo que produce el marchitamiento de la planta y ocasionalmente la muerte.