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Situación positiva

Las primeras fresas de Huelva, «libres» de plagas y con gran calidad

La RAIF recomienda a los agricultores evitar las zonas encharcadas para evitar la podredumbre gris

03/09/2019 Actualizado a las 16:42

Las escasas precipitaciones registradas desde finales de noviembre, junto a temperaturas frescas, están favoreciendo la sanidad de las primeras producciones de fresa, según detalla la Red Andaluza de Alerta Fitosanitaria (RAIF). A ello contribuye, también, la lenta maduración de los frutos durante la primera quincena del mes de enero, en la que se ha registrado una media de temperaturas mínimas por debajo de los 2ºC.

No obstante, desde el sector destaca que, aunque estas bajas temperaturas están provocando una notable ralentización de la producción, esta situación tiene un aspecto muy positivo: la buena calidad del fruto.

En cuanto a las principales plagas que sufre la fresa onubense, la ausencia de lluvias está permitiendo realizar un control químico en los momentos de mayor eficiencia, que sigue el Reglamento Específico de Producción Integrada de Fresa. Así, desde el 1 de diciembre de 2018 hasta el 18 de enero de 2019, se registra una media provincial en torno al 6,5% de plantas afectadas por el oído (podosphaera aphanis), siendo baja la severidad de los daños, que se observan principalmente en hojas. En flores y frutos, las observaciones están siendo prácticamente nulas.

Presencia de la araña roja

Respecto a la podredumbre gris (Botrys cinerea), se está dando baja incidencia (apenas un 35% de las parcelas muestreadas) y una baja severidad de los daños. Independientemente de estos datos, la RAIF recomienda «el muestreo exhaustivo de podredumbre gris en las zonas encharcadas de las cabezas de los túneles y a lo largo de las patas, ya que, debido a las temperaturas frescas actuales, los síntomas podrían pasar desapercibidos por su lenta progresión e iniciarse, principalmente, en la zona de contacto del cáliz y el fruto.

Para disminuir el desarrollo de esta enfermedad, se recomienda evitar acumulaciones de agua, una buena ventilación de los túneles y la retirada de frutos afectados de la parcela.

Por otra parte, y como en campañas anteriores, la RAIF destaca la presencia de araña roja (Tetranychus urticae) sobre el cultivo ya desde otoño, si bien, y según datos históricos, no se alcanzarán niveles preocupantes hasta finales de invierno o principios de la primavera. A día de hoy, los niveles de intensidad de ataque registrados están siendo leves, aunque su presencia abarca ya un 70% de las parcelas muestreadas en la provincia.