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Sanidad vegetal

¿Qué enfermedades afectan al mango durante su floración?

La RAIF asegura que para evitar su expansión los operarios deben usar monos desechables en las tareas de poda entre parcelas y desinfectar las herramientas de poda

17/03/2021 Actualizado a las 17:07

La Red de Alertas e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía ha enumerado las principales enfermedades que afectan al cultivo del mango y los daños que causan en las plantaciones.

En concreto, la RAIF asegura las enfermedades más comunes son el oídio, causado por el hongo «Oídio mangiferae berthet»; la necrosis apical bacteriana o bacteriosis, causada por la bacteria «Pseudomonas syringae pv.Syringae»; y la malformación floral ocasionada por el hongo «Fusarium mangiferae» y otras especies del mismo género.

En primer lugar, ha dado las claves para identificar el oídio del mango, que, como asegura, presenta los típicos síntomas de todos los oídios (polvo blanco en las hojas, en las inflorescencias y también en los frutos; este polvo es el micelio del hongo).

Respecto a este patógeno, la RAIF señala que es importante que el cultivo esté protegido durante la floración porque puede ocurrir que las flores no lleguen a abrirse y se caigan, causando un descenso importante en la producción.

¿Cómo parar la expansión del oídio?

En cuanto a las condiciones ambientales adecuadas para el desarrollo del oídio,  hay que destacar que se producen con temperaturas comprendidas entre los 10-31ºC y con una humedad relativa de 60-90%.

En este marco, desde la Red de Alertas e Información Fitosaniraria recuerdan que las parcelas que han presentado síntomas la campaña pasada deben ser objeto de «especial vigilancia» porque el inóculo ya está presente y va a producir la enfermedad cuando se den las condiciones citadas anteriormente.

No obstante, hay diferencias en cuanto al grado de susceptibilidad, según sea la variedad. En concreto, «hay que extremar las precauciones en ‘Sensation’ y ‘Tommy Atkins’ porque son muy susceptibles, ‘Keiit’ es medianamente susceptible y ‘Kent’ es considerada poco susceptible», explica la RAIF.

«Es importante también que la plantación se encuentre en buen estado vegetativo, con un plan de abonado correcto, y que tenga una poda que permita la circulación del aire dentro del árbol. Estas medidas ayudan a que la planta sea más resistente a la enfermedad», aseguran desde la Junta de Andalucía.

Además, entre otros consejos, incide en que es conveniente retirar y destruir las partes afectadas (incluso las hojas caídas), lo cual disminuirá la cantidad de inóculo en la parcela.

El hongo «Fusarium spp.»

Por otro lado, explica que la malformación causada por el hongo «Fusarium spp.» afecta tanto a los brotes vegetativos como a los florales. En el segundo caso produce una merma de producción porque las inflorescencias serán más cortas, más ramificadas, con ejes más gruesos de lo normal y las flores abortarán o cambiarán de hermafroditas a masculinas.

Mango Palmer / IHSM La Mayora

Si bien, «al final estas inflorescencias madurarán y permanecerán secas en las ramas siendo una fuente de posteriores infecciones», asegura la RAIF, que detalla que las esporas del hongo se trasmiten principalmente por el viento, aunque los trabajadores pueden transportarlas también en su ropa o en las herramientas de poda (estas serían trasmisiones a larga distancia).

Modo a proceder y recomendaciones

Por su parte, el ácaro eriófido «Aceria mangifera» puede expandirse dentro de un árbol y, existen citas bibliográficas, de que trips de los géneros «Frankiniella y Scirtothrips» pueden ser también agentes transmisores de este hongo.

Para atajar esta plaga, la RAIF señala que «la manera más de eficaz de evitar esta enfermedad consiste en podar todas las partes afectadas por debajo de la madera de dos años de edad, es decir, ramas que ya no tienen hojas y dejar los restos de poda envueltos en plásticos de 400 galgas durante el verano para que actúe el calor, luego se pueden incorporar al suelo».

No obstante, recalca que «dejar los restos de poda directamente bajo los mangos es asegurar una posterior infección por las esporas que tienen».

Por último, la Red de Alertas e Información Fitosanitaria recuerda que los operarios deben usar monos desechables en las tareas de poda entre parcelas y desinfectar las herramientas de poda al cambiar de árbol (con lejía diluida a la mitad). También es importante la desinfección de las cajas y otros materiales empleados en la recolección.