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Sanidad vegetal

Primeros síntomas del oídio en la vid: cómo prevenirlos y detectarlos

Por ahora, según confirma la RAIF, la enfermedad tan solo está presente en las zonas endémicas provinciales, aunque hay que vigilar su expansión

05/05/2020 Actualizado a las 12:57

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) ha informado de que se han detectado los primeros síntomas de oídio sobre la vid en la comunidad andaluza.  Por ahora,  tan solo se ha observado presencia de esta plaga «en las zonas endémicas de cada provincia y, dentro de estas, en las variedades más sensibles (Chandonnay, Palomino, Pedro Ximenez, Verdejo, Cabernet Sauvignon, Tempranillo, etc)».

Además, tan solo se ha detectado en hojas, por lo que recomiendan prestar especial atención «para que no llegue a afectar a los racimos». La temperatura, la humedad y, en menor medida, el sol, son los factores que inciden en el desarrollo de este hongo, que se frena con las lluvias abundantes.

Control

A pesar de ser una enfermedad recurrente en el cultivo de la vid, «que suele aparecer todos los años», desde la RAIF dan una serie de claves para detectarla y controlarla.

En primer lugar, aconsejan mantener protegido el viñedo desde la floración hasta el inicio del envero. Sin embargo, en variedades sensibles, o con ataques en campañas anteriores, recomiendan iniciar los tratamientos fungicidas a partir de que los brotes tengan 10 cm de longitud.

Además, reiteran que «es importante saber que la utilización de fungicidas de diferentes familias químicas evita la aparición de resistencias». Por otra parte, la «poda en verde, la eliminación de pámpanos, el desnietado y el deshojado en los racimos facilitan la penetración de los tratamientos fitosanitarios».

¿Cómo incide en el cultivo?

El oídio ataca a todos los órganos verdes de la vid. En las hojas aparece, tanto en el haz como en el envés, un polvillo blanco ceniciento, que puede ocupar una parte de ésta, o la hoja completa.

Al respecto, la Red de Alertas ha afirmado debajo de este polvillo se pueden apreciar unos puntitos necrosados. Por ello, ha destacado que «los primeros ataques de oídio suelen confundirse con los de mildiu».

Por su parte, los síntomas en sarmientos o brotes se muestran con manchas difusas de color verde oscuro, que al crecer van tomando color chocolate. Si bien, «los daños más importantes se producen en los racimos, ya que con fuertes ataques se detiene el crecimiento de la piel», concluye.