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Sanidad vegetal

Soluciones contra las malas hierbas en el girasol

La compañía BASF ofrece innovación tecnológica para la protección de cultivos

11/09/2019 Actualizado a las 11:36

El girasol es uno de los cultivos con más auge en las últimas campañas. Una de las claves para que prospere es controlar las malas hierbas, que consumen recursos tan importantes como el agua o los nutrientes que necesita la planta para crecer. El jopo, cuyo nombre científico es «Orobanche sp», es una de las malas hierbas más frecuentes y de peor control.

Para combatirlo, la firma BASF posee la tecnología «Clearfield®» una solución integrada basada en el uso de híbridos tolerantes al herbicida «Pulsar®40», que es muy eficaz contra las malas hierbas y, en especial, contra el jopo. «Los híbridos Clearfield permiten incrementar la calidad y el rendimiento del cultivo, son altamente competitivas y muestran el fuerte compromiso y confianza de las empresas de semillas en este sistema», aseguran desde BASF.

Actualmente existen 32 híbridos Clearfield® registrados en España que garantizan el uso de este herbicida sin peligro de toxicidad para el cultivo. Estos se obtienen través de un proceso tradicional de selección, aprovechando las características que unos girasoles salvajes habían desarrollado naturalmente con el mismo tipo de compuesto activo que tiene el herbicida Pulsar®40.

Cultivo del cereal

En cuanto al cultivo del cereal, BASF recomienda para el control de malas hierbas de hoja ancha la aplicación de «Biathlon4D». «Se trata de un herbicida con cuatro dimensiones que protegen el cultivo de los cereales y dan seguridad al agricultor», aseguran desde BASF. Además, puede ser mezclado con otros productos y no afecta a los cultivos sucesivos. Su formulación, tal y como informa la compañía, puede controlar las malas hierbas de hoja ancha más habituales como «Amaranthus», «Galium», «Chenopodium», «Lamium» o «Polygonum».

Por último, desde BAF aconsejan la aplicación de «PriaxorEC», un nuevo fungicida con actividad preventiva y curativa y con un amplio espectro de acción. «Gracias a la eficacia que aporta la combinación de los dos ingredientes activos que componen la fórmula, controla las principales enfermedades de los cereales», informa la empresa.

Alertas para los agricultores

Así, actúa contra la «Helmintosporosis» y la «Ramularia» en la cebada, entre otras, y contra la «Septoriosis», «Royas» y «Dreslera» en las explotaciones de trigo, contribuyendo además a obtener mejor calidad y máximo rendimiento del cultivo. Además, para detectar los problemas fitosanitarios que afectan a cada una de las zonas, BASF posee un servicio de alertas y asesoramiento técnico gratuito Agro-Radar, que contribuye a buscar soluciones y para el que únicamente hay que darse de alta en la página web de la compañía.