Apicultores andaluces se suman a la movilización contra la importación de miel fraudulenta
Miles de productores exigen controles más estrictos y medidas urgentes para frenar el fraude en la miel
El pasado martes 28 de enero, apicultores de España, Francia y Portugal salieron a las calles de sus respectivas capitales para protestar contra la importación masiva de miel adulterada, que está afectando gravemente al sector apícola europeo. Bajo el lema «Apicultores y apicultoras europeas contra el fraude. Los jarabes fabricados no son miel», el sector exigió medidas urgentes para frenar esta problemática.
En Madrid, la protesta tuvo lugar frente a la sede de la Comisión Europea, donde cientos de apicultores se manifestaron para exigir un mayor control en la entrada de miel importada, una regulación más estricta y la prohibición de la ultrafiltración, un proceso que permite disimular la adulteración de la miel con siropes de baja calidad. Simultáneamente, manifestaciones similares se llevaron a cabo en París y Lisboa, reforzando la unidad del sector a nivel europeo.
Fraude en la miel: un problema estructural
El problema de la adulteración de la miel no es nuevo, pero las cifras actuales han alcanzado niveles alarmantes. Según un informe publicado en marzo de 2024 por la Comisión Europea en colaboración con la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), el Centro Común de Investigación (JRC) y la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG SANTE), un 46% de las muestras de miel analizadas en Europa resultaron fraudulentas. En el caso de España, los datos son aún más preocupantes: un 51% de las importaciones contenían producto adulterado y un 85% de las empresas importadoras tuvieron al menos un resultado positivo en controles de calidad.
COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos) ha venido denunciando desde hace años la llegada masiva de sucedáneos de miel a precios muy bajos, lo que ha distorsionado el mercado y ha puesto en peligro la viabilidad económica de los apicultores. «La UE y el Gobierno español tienen que actuar de inmediato, reforzando los controles en frontera, validando los métodos de análisis y prohibiendo la ultrafiltración», exigió Pedro Loscertales, responsable del sector apícola de COAG.
Competencia desleal y falta de controles
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, que se sumó a la protesta, destacó el impacto negativo de los acuerdos comerciales con terceros países, que están permitiendo la entrada masiva de miel a precios muy inferiores a los de producción en Europa. «Desde Mercosur, se calcula la importación de cerca de 45.000 toneladas de miel, mientras que desde Ucrania las importaciones han pasado de 10.000 a 60.000 toneladas en los últimos 10 años», señalaron desde la organización. Además, en el primer semestre de 2024, la entrada de miel desde estos países aumentó un 85% respecto al mismo período de los tres años anteriores, lo que refuerza la necesidad de revisar los aranceles y establecer mecanismos de protección para los productores europeos.
Unión de Uniones reclama también la creación de marcas de origen y la implementación de compensaciones económicas para el sector, dado su papel crucial en la biodiversidad. «El 75% de los alimentos que consumimos y el 84% de las plantas silvestres dependen de la polinización de las abejas. Si el sector apícola desaparece, las consecuencias serán devastadoras», advirtieron.
La exigencia de un laboratorio de referencia europeo
Durante la protesta en Madrid, Antonio Vázquez, responsable de Apicultura de COAG Andalucía, insistió en la necesidad de homologar urgentemente las técnicas analíticas que permiten detectar miel adulterada. «Las grandes cadenas de distribución han dejado de comprar nuestra miel porque prefieren abastecerse de estos siropes fraudulentos, que tienen un precio bajísimo, entre 1,20 y 1,30 euros por kilo. Esto nos está llevando a la ruina», denunció.
Asimismo, Vázquez destacó la importancia de crear un laboratorio de referencia a nivel europeo para garantizar métodos de análisis eficientes y actualizados. «Cada día, los fraudes son más sofisticados, y si no avanzamos en el desarrollo de técnicas analíticas, siempre estaremos un paso por detrás», alertó. También hizo hincapié en la necesidad de más controles en frontera, especialmente en la miel importada desde Mercosur, que podría entrar en la UE sin aranceles, lo que agravaría aún más la crisis del sector.
Un futuro incierto para la apicultura europea
Las protestas de ayer reflejan la grave crisis que atraviesa el sector apícola en Europa. La falta de medidas contundentes para frenar la importación de miel adulterada está poniendo en peligro no solo el sustento de miles de familias, sino también el equilibrio ecológico y la seguridad alimentaria del continente.
Los apicultores esperan que las autoridades europeas tomen en serio sus demandas y actúen con urgencia para proteger la producción de miel auténtica y de calidad. De lo contrario, advierten, la apicultura en Europa podría enfrentarse a un colapso sin precedentes.