
Alfonso Serrano: «Nuestras granjas están a la vanguardia en desarrollo tecnológico a nivel mundial»
Procavi, dedicada a la producción integral de carne de pavo, tiene en pruebas el uso de drones para controlar los parámetros ambientales de sus naves
Desde sus inicios en 2002, Procavi está inmersa en un proyecto de mejora y adecuación continua desde el punto de vista tecnológico, gracias a la reinversión continua de sus beneficios, lo que sitúa a esta empresa avícola con sede social en Marchena en primera línea de meta por su potencial innovador. Prueba de ello es la tecnificación y automatización en el manejo de sus granjas de pavos, aunque la firma, perteneciente al Grupo Fuertes (cuya compañía más conocida es El Pozo), no se queda sólo en la producción, sino que cubre el resto de fases hasta completar el ciclo integral de la granja a la mesa.
Así, cuenta con instalaciones de multiplicación, incubación, granjas de recría y cebo, matadero, salas de despiece, plantas de envasado e incluso fábricas de pienso. Desde los últimos 12 años, la silla de director general la ocupa Alfonso Serrano, Murciano de nacimiento y sevillano -y sevillista- por convicción, quien gestiona una empresa de 1.500 trabajadores andaluces, de los que 350 son ganaderos avícolas.
-¿La avicultura gana peso en la ganadería andaluza?
-Sí. Andalucía está cogiendo un peso importante. Es la mayor productora de pavos de España, con el 60% de la producción nacional y en pollo está entre las cinco regiones principales. En este sentido, Procavi produce el 55% del pavo a nivel nacional y copa el 2% de la producción mundial, con un total de 12 millones de pavos, estando la totalidad de sus explotaciones avícolas ubicadas en territorio andaluz (Sevilla, Huelva y Málaga), al igual que sus instalaciones industriales. Sin duda, la ganadería más moderna y con mayor proyección de futuro es la avicultura.
-¿En qué situación se encuentra el sector?
-La avicultura es una ganadería que está ya bastante desarrollada e industrializada. Ya no existe ese mercado libre en el que el pequeño productor trabaja por su cuenta. Hoy son grandes producciones y están integradas. No obstante, la avicultura tiene que asumir una segunda transformación, que es la mayor concentración. Hay todavía muchas empresas en el sector del pollo que son producciones locales y en un mundo globalizado cada vez tienen menos sentido.
La cría del pavo
-¿Hay grandes diferencias entre la cría del pollo y del pavo?
-Son productos totalmente distintos. La del pavo es una ganadería más compleja, pues se hace en dos fases. Primero está el proceso de recría, que va desde los cero hasta los 28 días del pavo, cuando se consigue un kilo de peso; y después viene la fase de engorde, que dura tres meses. El primer paso es más complejo y lo hacemos con ganaderos muy especializados que cuentan con granjas propias. Para la segunda fase recurrimos a nuestros colaboradores o integradores. Presumimos que tenemos 350 granjeros que trabajan casi en exclusiva para Procavi en Andalucía y en los últimos ocho años todos han duplicado sus instalaciones, pues han visto en nuestra empresa un negocio rentable, seguro y de futuro, y eso ha hecho que reinviertan sus ahorros en mejorar su producción. Llevamos diez años continuos creciendo en las granjas, por lo que todos los años vamos incorporando ganaderos a nuestro proyecto empresarial.
-La empresa tiene sus propias granjas. ¿Cómo están concebidas?
-Son granjas del siglo XXI, en el que todos los procesos están automatizados y se controlan por un potente sistema informático. Nuestros técnicos, a través del ordenador, gestionan los metros cúbicos de aire que se renueva por kilo de carne, el nivel de CO2 de dentro de las naves, el nivel de amoníaco… Se programan todas las necesidades para que los animales estén en el hábitat perfecto. Cuanto más confort mejor se desarrolla el pavo, menos medicamentos se precisan y más kilos de carne da, lo que se traduce en mayor rentabilidad. Hoy día estamos a la vanguardia de desarrollo tecnológico a nivel mundial.
-¿Qué proyectos innovadores incorporará Procavi a su día a día en un futuro cercano?
-Uno de los departamentos de I+D de Procavi es el de Ingeniería, que ha puesto un proyecto en marcha donde los parámetros ambientales de las naves se controlan con drones que sobrevuelan a medio metro de altura sobre los pavos, y van cogiendo muestras en continuo de toda la instalación. Hoy son proyectos de innovación, aunque mañana serán proyectos de trabajo. De hecho, estamos construyendo unas granjas nuevas que se inaugurarán a principios de año y son pioneras en Andalucía.
Aumento de las instalaciones
-Con estas instalaciones, ¿Qué producción tiene la empresa?
-En 2015 ha sido un millón de pavos al mes, aunque para 2016 hablaremos de 13 millones de pavos al año. El objetivo para los próximos cinco años es duplicar las instalaciones de Marchena para poder producir el doble. Estamos hablando de hacer la planta de pavos más grande a nivel mundial, donde se pudieran procesar diariamente 100.000 pavos. Actualmente somos la primera empresa productora de pavo en España y la cuarta a nivel europeo. En el ranking mundial, estaríamos entre las 15 primeras.
-¿España se autoabastece de carne de pavo?
-Todavía estamos importando de países terceros como Brasil o Polonia para la elaboración de productos de marca blanca, pero en un 80% se abastece de la producción nacional. En cuanto al consumo, diferenciamos dos tipos: como carne para la industria, en el cual estamos aproximadamente sobre los dos kilos de carne por habitante y año para producto elaborado; y la carne fresca, que estamos consumiendo sobre un kilo y 800 gramos por habitante y año. En total, en España se consumen sobre los cuatro kilos de carne de pavo por habitante y año, frente a países como Francia, Italia o Portugal que comen hasta siete kilos.
-¿Qué evolución ha habido en el último año?
-Ha habido un crecimiento exponencial en los últimos años sobre todo en carne fresca. Desde 2010 a 2015 hemos pasado de consumir 700 gramos de carne fresca de pavo a 1.800 gramos, gracias al acuerdo entre Mercadona y Procavi, por el que hemos sido capaces de poner en todos los supermercados carne fresca de pavo para que sea una opción más de consumo.
Exportaciones
-Fuera de nuestras fronteras, ¿Dónde están los principales clientes de Procavi?
-Se exporta entre un 30-35% del total de la producción. Países como el cono de África (Benín, Togo, Ghana, Nigeria) son países importantes en volumen para ciertos productos que aquí no se consumen. Luego, también tenemos oficina comercial en los países del Este, en Ucrania por ejemplo, para otro tipo de productos. En Francia, Italia y Portugal contamos también con oficina comercial y comerciales que gestionan directamente productos de Procavi.
-El Grupo Fuertes ha inaugurado en Rusia un proyecto para la producción integral y comercialización de carne de pavo. ¿Qué papel juega Procavi?
-Es una sociedad que se ha creado en Rusia formada al 50% por el Grupo Fuertes y el otro 50% por el Grupo Cherkizovo, (el mayor productor de pollo ruso) para la producción integral y comercialización de carne de pavo, con una inversión de más de 125 millones de euros. Es una réplica de Procavi adaptada a Rusia, y lo que Procavi aporta es el “know how”. Es decir, nuestra empresa es quien ha dirigido el proyecto y todo el equipo técnico es andaluz. La producción arranca el próximo 15 de enero. Se trata del primer proyecto de internacionalización del Grupo Fuertes y si es exitoso lo replicaremos en otros países.
-¿En cuáles está pensando el grupo?
-En el Golfo Pérsico, por el consumo de carne de pavo en aquella zona.