
El superalimento perfecto para personas mayores que evita la pérdida de masa muscular y las roturas óseas
El huevo, muchas veces rodeado de mitos, está cargado de proteínas y grasas saludables
El huevo es uno de los alimentos, sin duda, más consumidos. Y es que es muy raro encontrar una nevera en Andalucía que no tenga huevos, la base de recetas tan utilizadas como la tortilla española.
Pero, además, tiene numerosos beneficios para la salud que hace que, en muchos sectores, se considere todo un superalimento. Posee muchos nutrientes, y pocas calorías, en su gran parte grasas saludables que destierran muchos de los mitos que siempre le han rodeado: dentro de una dieta equilibrada, no hay que censurar su consumos, sino aprovechar todas sus bondades para mejorar nuestra salud.
Y es que, según recuerdan desde el Instituto de Estudios del Huevo, la elevada calidad y biodisponibilidad de la proteína del huevo la convierte en una gran fuente de nutrientes. En las primeras etapas de la vida (a través de la alimentación de la madre), favorece el desarrollo del feto durante la etapa embrionaria y del bebé lactante. Y su función es igualmente importante en la etapa de crecimiento en la infancia y adolescencia.
Una de las funciones más conocidas de la proteína es la construcción y mantenimiento de los tejidos, entre otros el músculo. Por ello, el huevo es un superalimento muy apreciado por las personas con gran actividad física, como los deportistas o quienes tratan de ganar músculo y corpulencia.
Pérdida de masa muscular
En las personas mayores, la proteína de alta calidad ayuda a contrarrestar la pérdida de masa muscular asociada a la edad, lo que favorece mantener la movilidad, la actividad física y la calidad de vida.
Además, estudios recientes han demostrado que, cuando las mujeres de más edad aumentan su consumo proteico, también incrementan la densidad mineral del hueso, lo que hace que baje el riesgo de rotura ósea, especialmente de la cadera.

Capacidad saciante
De otro lado, por su composición nutricional, el huevo es un alimento con una gran capacidad saciante, por lo que es perfecto en dietas de pérdida de peso. La sensación de hambre tarda más en llegar cuando se toma, por ejemplo, un huevo en el desayuno. Se tiende a picar menos entre horas, y se mejora el seguimiento de las dietas hipocalóricas, lo que favorece una mayor pérdida de peso.
Por otro lado, hay que destacar que el huevo es uno de los alimentos de origen animal con menos grasas saturadas y mejor relación entre los ácidos grasos insaturados y los saturados.
Además, es rico en ácido oleico (de tipo monoinsaturado), característico del aceite de oliva y muy apreciado porque ejerce una acción beneficiosa en los vasos sanguíneos, reduciendo el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y hepáticas, según recuerdan desde el Instituto de Estudios del Huevo.
Rico en colina
De otra parte, el huevo es la mejor fuente dietética de colina, un nutriente esencial para el funcionamiento de nuestro organismo, que normalmente no sintetizamos en cantidad suficiente y por ello tenemos que obtenerlo de los alimentos. La deficiencia de colina se traduce en deterioro hepático, problemas de crecimiento, infertilidad, hipertensión, cáncer y pérdida de memoria, entre otros síntomas.
Y es que, como recordatorio de su importancia en la dieta, hay que tener en cuenta que un huevo aporta cantidades significativas de una amplia gama de vitaminas (A, B2, Biotina, B12, D, E, etc.) y minerales (fósforo, selenio, hierro, yodo y cinc) que contribuyen a cubrir gran parte de las necesidades diarias de nutrientes.
Además, lacción antioxidante de algunas vitaminas y oligoelementos del huevo ayuda a proteger a nuestro organismo de procesos degenerativos como el cáncer o la diabetes, así como de las enfermedades cardiovasculares. Esto deja fuera al mito de que el consumo de huevo sube el colesterol, algo que muchos estudios han descartado.