El sector ovino-caprino, en la cuerda floja tras el cierre de la hostelería
Crisis del coronavirus

El sector ovino-caprino, en la cuerda floja tras el cierre de la hostelería

Las ventas se han visto reducidas hasta un 95% en los últimos días debido al estado de alarma, avisa Asaja Almería

24/03/2020 Actualizado a las 10:25

Los sectores del ovino y el caprino son los grandes afectados por la crisis sanitarias del Covid-19, tal y como ha recordado Asaja Almería, que ha dado un dato desolador que muestra el peligro que sufre la ganadería de la provincia, y la región, en estos momentos: el cierre de los establecimientos de restauración ha hecho que desciendan sus ventas «hasta un 95%».

Desde la patronal agraria han recordado que, además de reducirse el número de operaciones comerciales, «las lonjas se encuentran paralizadas», y preocupa especialmente el futuro de carnes como la del cabrito y cordero «tras una semana en la que el número de sacrificios se ha reducido un 75% respecto a la misma semana del año anterior».

Disminución de la actividad

Miguel Ángel Serrano, técnico de sectores productivos de Asaja Almería, ha reiterado que «el cierre de los establecimientos de restauración ha provocado la caída en picado de los pedidos de carne de cordero y de cabrito, y la disminución de la actividad en mataderos y canales de comercialización, lo que está ocasionando importantes pérdidas económicas a este sector».

Asimismo, Serrano ha destacado que «la preocupación se extiende al propio ganadero, ya que si no hay demanda ni ventas los precios se van al suelo, son pérdidas para todos los que trabajan y dependen del sector cárnico».

Además, ha denunciado que «la falta de ventas hace mella también en el sector del cordero, que tenía como punto fuerte de esta época el mercado italiano, donde su consumo es muy habitual en Semana Santa pero que, lógicamente, se ha paralizado totalmente».

Otros productos cárnicos

De otro lado, Asaja ha explicado que la demanda de productos como el pollo, el cerdo o la ternera «sigue aguantando, ya que su consumo en los hogares está bien implantado», algo que no ocurre con el cabrito o el cordero, que no suelen formar parte del menú doméstico salvo en campañas puntuales como en Navidad.

De hecho, en el caso del cordero, el consumo de los españoles  no llega a 1,5 kg al año. Sus ventas se destinan de forma mayoritaria a la hostelería «de ahí que se haga necesario que, desde las diferentes administraciones, se aúnen fuerzas para promover su consumo y evitar el hundimiento de un sector clave para muchos territorios».

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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