Los ganaderos responden al ministro Garzón con datos: esta es la verdadera realidad del sector en España
Las interprofesionales ganaderas firman un comunicado conjunto para desmontar las afirmaciones del ministro de Consumo respecto a la contaminación y al uso de antibióticos
El sector ganadero, y gran parte de la población española, se ha posicionado en contra de la polémica campaña del ministro de Consumo, Alberto Garzón, en la que aboga por reducir el consumo de carne bajo el título #MenosCarneMásVida.
En dicha campaña, iniciada con un vídeo en el que se muestran imágenes de macrogranjas que no son españolas, se asegura que consumir menos carne reduciría el 20% de las muertes prematuras, el 50% de los gases de efecto invernadero y que, además, producir un kilo de filetes cuesta hasta 15.000 litros de agua, entre otras afirmaciones.
Las interprofesionales del sector ganadero (Asici, Avianza, Intercun, Interovic, Interporc y Provacuno) han respondido a la campaña de Garzón, en la que anima a no consumir carne, con una carta conjunta en la que desgranan una serie de datos para combatir lo que, aseguran, es «una difamación al conjunto del sector ganadero-cárnico».
«Es preocupante que un ministro del Gobierno de España enarbole una serie de afirmaciones erróneas o desenfocadas, y hacerlo además a través de canales públicos, tratando de crear una confrontación artificial con un sector, el ganadero-cárnico, que cumple un rol social y económico de primera magnitud en nuestro país», aseguran. Según la FAO, el sector ganadero genera en España más de 2,5 millones de empleos y casi 9.000 millones de euros de exportaciones a la balanza comercial de España.
Además, acusan al ministro de Consumo de «usar los datos de forma interesada», cuando hay muchos datos disponibles, como los del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, o los del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Datos contrastados
Por ello, en el comunicado conjunto dan una serie de datos a tener en cuenta que sí reflejan la realidad del sector ganadero.
-Cuando asegura que el consumo excesivo de carne ha conllevado el aumento de enfermedades cardiovasculares, diabetes e, incluso, de algunos tipos de cáncer, debe saber que todos los indicadores internacionales reflejan que el patrón de dieta y de estilo de vida de nuestro país es de los más adecuados del mundo, ofreciendo perfiles que sitúan a España a la cabeza mundial: es el país más saludable del mundo (según el ranking de Bloomberg, Healthiest Country Index) y el que tiene más esperanza de vida del mundo (tan solo por detrás de Japón) y de la UE.
Igualmente, tiene un índice muy por debajo de la media en incidencia de cáncer de todos los países de la OCDE (según el estudio «Health at Glance 2019» de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)
–Cuando asegura que para producir 1 kg de carne se requieren 15.000 litros de agua, debe saber que el 90% del agua que se atribuye a la producción de carne es «agua verde», procedente de la lluvia, que seguiría cayendo en caso de desaparición de los Solo un 10% corresponde a «agua azul» y «agua gris», una cantidad inferior a la de muchos cultivos vegetales.
-Cuando asegura que el 14,5% de los gases de efecto invernadero a nivel mundial provienen de la ganadería, debe saber que la producción de ganado y estiércol representan solo el 5,8% de las emisiones (Climate Watch y World Resources Institute, Our Wolrd in Oxford University. 2020). La energía, ya sea en forma de electricidad, calor, transporte o procesos industriales, representa la mayoría (el 74%) de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
-Igualmente, el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) procedentes de la ganadería en el mundo provienen de los países en vías de desarrollo (FAO, 2017).

-La intensidad de las emisiones (CO2 eq/kg de carne) varía entre las diferentes áreas del mundo. En nuestro entorno (Europa del Oeste) tenemos una de las intensidades de emisión más bajas del mundo (FAO, 2017). Nuestros sistemas productivos son más eficientes en el uso de los alimentos, en el manejo y en la sanidad animal. Por eso producimos menos emisiones por unidad de producto
-Es importante que el ministro Garzón que, en España, según los datos oficiales del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero -Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico-, la producción ganadera de carne representa únicamente el 7,8% del total de emisiones de GEI de nuestro país.
Es importante que recuerde también que el metano que se produce en la agricultura representa en torno al 27% del metano total emitido en el mundo. Este metano forma parte de un ciclo biogénico (se transforma en CO2 y H2O en 12 años), que pasa a ser absorbido por las plantas en las fotosíntesis. Con censos ganaderos estables, no aumentamos el CO2 en la atmósfera a lo largo del tiempo, por lo que no contribuimos al calentamiento como lo está haciendo el consumo de combustibles fósiles. Por tanto, nuestra reducción de emisiones contribuye a la mitigación del cambio climático, al igual que otros sectores económicos.
Uso de antibióticos
Cuando asegura que «el abuso de antibióticos pone en peligro su eficacia tanto para los animales como para los humanos», debe saber que el uso de antibióticos como promotores de crecimiento de los animales de granja está prohibido desde 2006 (Directiva 2001/82/CE y sus posteriores modificaciones). Solo a veces, como ocurre en el caso de los humanos, es necesario tratar a los animales destinados a la producción de alimentos para curar alguna enfermedad bacteriana.
Además, reiteran que el sector ganadero «contribuye a la creación de empleo y genera oportunidades, además de impulsar fuertes compromisos medioambientales con resultados comprobables». «Desde el sector, seguiremos en la senda de la colaboración institucional y el diálogo, confiando a su vez en que nuestros responsables públicos contribuyen, con su actitud y sus manifestaciones, a ese clima de entendimiento», insisten.