En busca de un ganado libre de los parásitos «helmintos»
Veterinarios cordobeses participan en un proyecto para crear vacunas eficientes que protejan a la industria ganadera
La Universidad de Córdoba participa en el proyecto «Paragone», trabajo que busca desarrollar nuevas vacunas candidatas para luchar contra los «helmintos» los parásitos que ponen en jaque al sector ganadero. Según ha indicado la institución, los parásitos «helmintos» suponen, a menudo, un auténtico quebradero de cabeza para la industria ganadera, ya que son responsables de cuantiosas pérdidas, no solo por que provocan una disminución de la producción de carne, leche o lana, sino porque hacen a los animales más susceptibles a otras enfermedades.
Tan solo la «Fasciola hepatica», un patógeno que afecta principalmente a rumiantes, ha causado en 2017 más de 3.000 millones de dólares de pérdidas en el sector ganadero a nivel mundial.
El control actual de estos organismos se basa en el uso de fármacos que están perdiendo efectividad, asegura la universidad, debido a la resistencia que generan los parásitos. Además, su protección no es muy prolongada en el tiempo, por lo que deben usarse con cierta periodicidad y suponen, por tanto, un importante coste económico.
Además, poseen un extenso periodo de supresión en el animal infectado, lo que aumenta el riesgo de que los residuos de estos medicamentos alcancen al ser humano a través del consumo de productos de origen ganadero.
Patógenos multicelulares
Frente a ello, destaca la UCO, «el desarrollo de vacunas eficaces se ha constituido como un auténtico desafío para la ciencia veterinaria, un reto complejo debido a que se trata de patógenos multicelulares que modifican la respuesta inmunitaria del huésped para campar a sus anchas dentro del animal infectado».
Avanzar en esta línea ha sido el principal objetivo del proyecto «Paragone», que ha estudiado los parásitos que más pérdidas causan en los principales animales de producción como el vacuno, la oveja o la gallina.
En el caso del parásito «teladorsargia», se ha conseguido producir una vacuna a partir de un cóctel de siete proteínas. Se trata de un candidato que ya ha entrado en fase de demostración y que, según señala el responsable del proyecto en la Universidad de Córdoba, José Pérez Arévalo, induce «buenos niveles de anticuerpos», por lo que podría ser comercialmente viable en unos años.
Por otra parte, la Universidad de Córdoba se ha centrado en el papel de la «fasciola hepatica», uno de los parásitos más dañinos y que afecta principalmente a rumiantes a través del agua o de vegetales crudos, que actúan como vehículo de la infección. En este sentido, los investigadores han demostrado que, desde el primer día en el que se produce el contagio, se modifica la respuesta inmune.
Futuras vacunas
Concretamente, el parásito estimula una proteína esencia que se encarga de enviar al sistema defensivo del organismo un falso montaje de que todo transcurre con normalidad para sobrevivir mejor en su interior. Se trata de una información que podría suponer un paso importante para mejorar la eficacia de futuras vacunas y seleccionar dianas.
En cualquier caso, tal y como ha destacado el catedrático de Veterinaria José Pérez Arévalo, «la línea de investigación continuará a lo largo de los próximos años con el objetivo de entender mejor los mecanismos que utilizan estos parásitos para modificar la respuesta inmune, y conocer las moléculas que emplean para engañar a su huésped». El reto es, apostilla Arévalo, «poder desarrollar vacunas con un alto grado de protección que pongan freno a estos parásitos y a las millonarias pérdidas económicas que generan».