X
Sanidad animal

La lengua azul se extiende imparable por Andalucía: en Huelva está muriendo un 10% de las ovejas contagiadas

Se están estudiando los casos de mortalidad post vacuna, aunque se cree que es por haber vacunado a rebaños ya contagiados

08/11/2024 Actualizado a las 13:25

La enfermedad de la fiebre catarral ovina, más conocida como lengua azul, se está extendiendo «como una mancha de aceite», tal y como se preveía cuando se detectaron los primeros focos en Portugal y Extremadura.
Según los últimos datos, comunicados por la Consejería de Agricultura al sector, los focos, que van aumentando prácticamente a diario y ya superan los 28, ya consideran zona restringida a los serotipos 3 y 8 municipios de Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén.

Y es que, aunque el serotipo 3, con una mortalidad considerada «alta», es el que más preocupa a los ganaderos andaluces, lo cierto es que el serotipo 8 ha empezado a tomar relevancia pues, aunque no hay focos confirmados, gran parte de Andalucía sí entra en las zonas restringidas, lo que ocasiona un grave problema comercial. «Marruecos, que es uno de nuestros principales compradores de cordero, exige que los animales estén vacunados contra el serotipo 8, y la realidad es que no hay vacunas contra él», se lamenta José Manuel Roca, responsable de ganadería de Asaja Sevilla.

Este es, precisamente uno de los temas en los que está trabajando la Consejería de Agricultura, y uno de los que más preocupan al sector, sobre todo de cara a la época navideña, cuando se venden el 70% de los corderos de toda la campaña.

Mapa de zonas suspendidas a fecha de 30 de octubre / Ministerio de Agricultura

Casos de mortalidad

Por otra parte, el departamento que dirige Ramón Fernández-Pacheco también está estudiando los casos de mortalidad que se están dando tanto en la provincia de Huelva como en la de Sevilla, sobre lo que han llamado la atención algunos ganaderos.

No obstante, Agustín González, gerente de la cooperativa onubense Ovipor, descarta que sea «por culpa» de las vacunas, un rumor que empieza a correr como la espuma. «No tenemos experiencia en el serotipo 3 de esta enfermedad, y creemos que hemos vacunado a rebaños que ya estaban contagiados, pero sin síntomas clínicos, lo que ha provocado la muerte de los animales», asegura González.

En Huelva, se calcula que está muriendo un 10% de la cabaña ovina a causa del serotipo 3 de la lengua azul, aunque la mortalidad roza el 50% cuando se trata de los corderos, que fallecen por falta de leche materna.

«Pedimos que se facilite la movilidad de los animales, no se pueden cerrar mercados con facilidad en un sector que ha sufrido mucho y que vive ahora meses claves y en el que cunde el desánimo», insiste el gerente de Ovipor, que avanza que el próximo lunes habrá una reunión de todos los ganaderos de la provincia sobre este asunto.

Esta petición la comparten también desde Asaja Sevilla, que ha reclamado a la Consejería de Agricultura que, junto al Ministerio, trabaje para facilitar que las vacunas lleguen a los animales más demandados en el mercado, asegurando un tránsito comercial que es vital. «Marruecos, que es un mercado importantísimo para nosotros, exige que los animales sean vacunados de los cuatro serotipos actuales (1, 3, 4 y 8)», pone de ejemplo.
No obstante, desde el sector quieren insistir en que la también denominada ‘fiebre catarral ovina’ no afecta ni a la carne, que sigue siendo 100% segura y de calidad, ni, por supuesto, a los humanos.