La cotización del ibérico cae por debajo de la del porcino blanco
El Gobierno central anuncia una ayuda para el sector ante la ausencia de demanda de productos ibéricos tras decretarse el estado de alarma
El porcino ibérico se considera uno de los sectores más vulnerables a cualquier crisis económica, vulnerabilidad que ha salido a flote en la actual crisis sanitaria provocada por el Covid-19. El sector atraviesa una situación muy complicada, ya que es especialmente sensible a cualquier mínima incertidumbre económica, lo que provoca la caída del consumo bien por la pérdida del poder adquisitivo del consumidor, bien porque los elaborados ibéricos son productos de relativo alto valor.
Por otra parte, los productos más importantes de este sector, los curados como el jamón ibérico, tienen un proceso de elaboración muy largo hasta su comercialización, por lo que en situaciones de crisis económica la industria es más reticente que en otros sectores a realizar inversiones que van a tardar años en poder recuperar.
Con la declaración del estado de alarma y el establecimiento de medidas para contener la propagación del Covid-19, se estableció el cierre de establecimientos de hostelería y restauración, al mismo tiempo que se prohibieron concentraciones de personas y, en consecuencia, las celebraciones. Es a este canal (el de la restauración y la hostelería) al que se destina la gran mayoría de los productos elaborados del sector porcino ibérico, por lo que la demanda de estos productos y, en consecuencia, de estos animales, se ha desplomado en los últimos meses.
A estas pérdidas del sector hay que sumar «los impagos e incluso las devoluciones de producto ya servido al canal Horeca que muchos productores están sufriendo desde el pasado 14 de marzo», asegura el técnico de Ganadería de Asaja Sevilla, José Manuel Roca.
Esta situación ha provocado excedentes en los almacenes debido al exceso de oferta y la importante caída de la demanda, lo que ha originado «una enorme presión sobre los precios de los animales y de la carne, con varias semanas de fuertes cotizaciones a la baja». De hecho, «en solo dos meses, las cotizaciones en las distintas lonjas de ibérico han llegado a caer en torno a un 40%, tanto para el cebo intensivo como para el cebado de campo», señala Roca, que añade que, por primera vez en muchos años, «el precio del cerdo ibérico se ha situado por debajo del precio del cerdo blanco».
Un sector, el de la capa blanca, que ha logrado sortear la crisis gracias en buena parte a las exportaciones a China. No en vano, España se ha convertido en uno de los principales suministradores de carne de cerdo blanco al mercado chino.
Ayudas para el ibérico
La preocupación empieza a cundir entre los ganaderos del ibérico, que se preguntan qué va a pasar en la próxima montanera, pues son muchos los que han hecho ya una importante inversión en los primales pensando en la última etapa del engorde en la dehesa a partir del mes de octubre.
Para descongestionar la situación del mercado del ibérico y no presionar más los precios se facilitará la salida de los cerdos con destino al sacrificio fuera del ámbito de aplicación de la Norma de Calidad. Para ello, el Gobierno central ha presentado un Real Decreto, todavía en borrador, por el que se concederán ayudas «inmediatas» para el ganadero en este año 2020.
La idea, según recoge el documento, es «minimizar los efectos que la saturación actual del mercado del cerdo ibérico pueda tener sobre el sector del ibérico en general y, en particular, sobre la próxima montanera, permitiendo el reequilibrio de las condiciones de mercado en el sector».
Así, podrán acogerse a estas ayudas, que se concederán en régimen de concurrencia competitiva, aquellos titulares de una explotación de ganado porcino ibérico de cebo o explotaciones de producción que estén inscritas en el registro general de explotaciones ganaderas (REGA).
Para ser beneficiarias, estas explotaciones deberán presentar un Plan de participación de la explotación, incluyendo el número de animales a sacrificar, las características de esos animales y la declaración expresa sobre el destino final de los cerdos sacrificados. Si el número de animales finalmente sacrificados fuera inferior en más de un 10% a los indicados en dicho plan, se aplicará una penalización.
Requisitos
El ganado primable deberá cumplir, además, una serie de requisitos, como haber salido de la explotación con destino a matadero entre el 1 de julio y el 15 de octubre de 2020, ambos inclusive; darse de baja en el sistema Ítaca a la salida de la finca, que al menos el 50% de su genética corresponda a la raza porcina ibérica, y que tenga una edad comprendida entre los 6 y 9 meses y un peso vivo comprendido entre los 92 y 115 kilos (equivalente a 8 y 10 arrobas, respectivamente).
La cuantía de la subvención se establece en 30 euros por animal, con un máximo de 650 animales por explotación. No obstante, esta subvención se concede al amparo de las ayudas de mínimis en el sector agrario, de acuerdo con el reglamento europeo, por lo que el importe máximo por explotación será 15.000 euros. Además, la subvención prevista podría reducirse si ya se ha recibido otras ayudas de mínimis en este ejercicio fiscal o en los dos anteriores. También hay que tener en cuenta que se da prioridad a los solicitantes de las ayudas que tengan la condición de explotaciones de titularidad compartida.
Presupuesto
El Gobierno destina un presupuesto de diez millones de euros para estas subvenciones, y serán las comunidades autónomas las encargadas de abrir las convocatorias. Una convocatoria que debe estar abierta antes del próximo 1 de julio.
Asaja Sevilla valora que la Administración central haya sido «sensible» con la difícil situación que atraviesa el ibérico, articulando ayudas para el sector. No obstante, ha alegado algunos aspectos contemplados en este borrador, como el presupuesto, «del todo insuficiente», según lo califica la patronal agraria. Igualmente, ha solicitado «que se admitan todos los pesos en los animales y que se permita llevar a sacrificio también a los tostones de capa ibérica», apunta el técnico José Manuel Roca.
Asaja Sevilla se muestra «esperanzada» en que con estas ayudas y con la paulatina reapertura de los establecimientos del canal Horeca, la situación de los ganaderos del ibérico y del sector del porcino «mejore en los próximos meses».