El responsable de la Unidad de Cirugía Láser Ocular del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla, el doctor Antonio Uceda Montañés, cuenta con una dilatada experiencia con más de 20.000 intervenciones de este tipo, habiéndose formado y trabajado en Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda y España. Ha coincidido con primeras figuras mundiales en su especialidad, lo que le ha permitido conocer otros modos de abordar la patología. Su enriquecimiento profesional y personal lo revierte en una mejor atención a sus pacientes. Conocemos más detalles sobre la Unidad que dirige.
¿Qué destacaría de la nueva unidad de cirugía láser ocular con la que cuenta Quirónsalud Infanta Luisa? ¿Qué novedades pondría en valor?
La unidad se basa en tres pilares fundamentales. En primer lugar, dispone de la última tecnología tanto terapéutica como diagnóstica; en segundo, la gran experiencia de los profesionales que la integran. Por último, destacaría la ubicación de la unidad en el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, con la confianza y seguridad de poder realizar estas intervenciones en un ámbito hospitalario.
¿Por qué animaría a un paciente que tuviese algún problema visual a que se operase en esta nueva unidad?
Múltiples estudios han demostrado la incidencia positiva en la calidad de vida de los pacientes que se someten a esta cirugía, tales como PROWL 1 y 2, patrocinados, entre otros, por organismos tan prestigiosos como la FDA y National Eye Institute, ambos de Estados Unidos, que han demostrado la seguridad y los altos índices de satisfacción de los pacientes tras estos procedimientos.
En concreto ambos estudios demuestran que menos del 1% de estos pacientes sufren dificultades causadas por efectos secundarios posquirúrgicos en su desempeño habitual tras la cirugía. Asimismo, nos reportan índices superiores al 95% de los pacientes que refieren gran comodidad y satisfacción con su visión tras la cirugía. En nuestra unidad obtenemos de forma habitual resultados similares a estos.
Una de las dudas frecuentes entre las personas que van a realizarse algún tipo de cirugía láser ocular es si se pueden operar si además de miopía o hipermetropía tienen astigmatismo, ¿es posible?
La cirugía laser ocular trata defectos refractivos bajos y moderados. En miopía, solemos tratar hasta 8 dioptrías; en astigmatismo, el máximo suele ser 6 dioptrías; y en hipermetropía, no solemos pasar de 4 dioptrías. Esto lógicamente son valores aproximados ya que varían con las características de cada paciente. Del mismo modo, se pueden combinar tratamientos de miopía con astigmatismo e hipermetropía con astigmatismo.

¿Qué ventajas se logran con este tipo de operaciones? ¿Los pacientes pueden conseguir una buena calidad visual y evitar depender del uso de gafas o lentes de contacto?
El objetivo primario de esta cirugía es eliminar la dependencia de gafas y lentillas. Igualmente, la evidencia científica apoya la idea de que esta cirugía es segura y mejora la calidad de vida de nuestros pacientes. Sirvan unos datos recopilados en EE.UU. como ejemplo: las estadísticas de Láser muestran un 96% de éxito, es decir, pacientes que recuperan completamente su visión sin usar gafas o lentillas y presentan efectos secundarios leves. Por otra parte, sólo el 0,3% reportan complicaciones serias tras la cirugía y también, se estima que unos 10 millones de personas se han sometido a esta cirugía desde su inicio sólo en EE.UU., con unos 700.000 procedimientos anuales en los últimos años.
Tras las intervenciones, ¿cómo suele ser el posoperatorio? ¿hay revisiones de forma frecuente? ¿Cuándo puede el paciente incorporarse a su actividad habitual?
El posoperatorio de la técnica Femtolasik y de la cirugía de lentes intraoculares suele ser muy rápido y sin apenas molestias más allá de alguna irritación en las primeras horas. Todos los pacientes son citados a una revisión posoperatoria al día siguiente donde en la gran mayoría de los casos se evidencia una recuperación muy significativa de su visión, pudiendo reincorporarse a sus actividades de forma progresiva. Normalmente se aconsejan revisiones a la semana, al mes y a los tres meses tras la intervención para confirmar que la visión es estable a largo plazo. A partir de ahí, son revisiones anuales como cualquier otra persona.
¿Qué es el queratocono? ¿Es una enfermedad rara?
El queratocono es una enfermedad relativamente rara, diagnosticándose en 1 de cada 2000 pacientes cada año, habiéndose establecido su prevalencia en el 0,05% de la población. Esta enfermedad se caracteriza por que la cornea, que es la principal lente del ojo encargada de enfocar la luz en la retina, se debilita perdiendo su rigidez necesaria para mantener su forma. Al deformarse, pierde su función y la visión se va deteriorando de forma progresiva. No se conoce su origen, aunque se han encontrado factores genéticos (hasta un 10% de los pacientes presentan familiares afectos de la enfermedad), ambientales como las alergias, frotamiento ocular, etc.
Asimismo, es más frecuente en pacientes afectos de Síndrome de Down y Síndrome de Ehlers-Danlos. Hoy día podemos detectarlo en estadios muy tempranos de la enfermedad y aplicar terapias que frenan su progresión como es el Cross Linking y moldear la córnea mediante el implante de segmentos intraestromales para mitigar la deformación corneal y el deterioro visual que induce la enfermedad. De esta forma conseguimos evitar el trasplante de córnea en la mayoría de los casos que hasta hace pocos años era el único tratamiento.
¿Cuáles son nuestros hábitos en cuanto a la salud ocular? ¿Los malos hábitos se están viendo reflejados en el incremento o prevalencia de alguna de las patologías oculares?
La sociedad en la que vivimos, trabajamos y disfrutamos de nuestro ocio se caracteriza por que cada vez pasamos más tiempo en interiores usando pantallas y dispositivos digitales. Esto a su vez se ha traducido en el incremento de patologías ya conocidas como la miopía. Existen estudios que demuestran que la reducción del tiempo que se pasa al aire libre y el aumento del tiempo que se pasa frente a la pantalla están directamente relacionados con el aumento de la miopía infantil. Asimismo, durante la pandemia hemos visto el aumento de consultas por sequedad ocular y fatiga visual estando estos síntomas provocados por un excesivo uso de dispositivos electrónicos. Aconsejamos a nuestros pacientes limitar el uso de estos en la medida de lo posible, mantener siempre el ojo bien lubricado y usar la refracción correcta.
¿En qué le ha ayudado su trayectoria internacional a la hora de crear esta unidad?
Formarme y trabajar durante muchos años en distintos países me ha permitido conocer otros modos de trabajo estando expuesto a diferentes contextos culturales. Además, he tenido la fortuna de trabajar con primeras figuras mundiales en nuestra especialidad, de las cuales algunas son españolas. Creo que nuestra obligación como médicos es la de estar en continua formación y ello requiere en muchas ocasiones viajar y conocer otros modos de abordar la patología. En mi caso particular, ha supuesto un enriquecimiento a nivel personal y profesional que espero poder revertir en una mejor atención a nuestros pacientes.




























