Hay un creciente interés por parte de la sociedad en los servicios de estética de calidad y vanguardia, y hay un dato que lo demuestra: dos de las búsquedas con más tráfico, y por tanto, dos de los aspectos que más interés generan, en torno a la medicina estética, son las opiniones y el precio. Sobre todo, en los centros más cotizados: las clínicas de medicina estética de referencia en Sevilla. Un ejemplo de ellas, la Clínica Verkomed, ofrece uno de los servicios más avanzados del sector, siendo uno de los centros especializados en medicina y cirugía estética más vanguardistas de la capital hispalense.
Ese interés, acompañado de los avances tecnológicos, permite que la medicina estética, y la cirugía, sean cada vez más accesibles y que cada vez más gente esté al tanto de las mejoras y avances. «Los avances tecnológicos permiten, de manera ambulatoria, seguir realizando este tipo de tratamientos para la mejora del aspecto físico, sin que estos afecten a nuestra vida diaria», explica el doctor Bartosz Kosmecki, director médico de las clínicas Verkomed quien, además, explica en detalle cuáles serán en 2020 las tendencias y los tratamientos más demandados en medicina estética y cirugía estética.

El tratamiento más demandado en 2020
En este aspecto, Kosmecki no tiene dudas: «Pienso que los tratamientos de los nuevos ácidos hialurónicos “dinámicos” serán lo más demandado». El doctor Kosmecki explica, además, que en la medicina estética facial el ácido hialurónico es una de las herramientas más utilizadas. «Es verdad que en función del tratamiento lo utilizamos con diferente forma, textura, densidad y reticulación, pero casi siempre está presente, porque es un elemento necesario para nuestra piel puesto que con el paso del tiempo, esta, lo va perdiendo. Ahora mismo lo utilizamos para hidratar la piel, para proyectar labios o pómulos, como revitalizante y desde hace tiempo para reposicionar los tejidos consiguiendo un efecto lifting».
La novedad de estos nuevos «productos dinámicos» es que permiten realizar trabajos más sofisticados mirando el rostro no en tres dimensiones sino en cuatro. La cuarta dimensión contempla el movimiento, esto significa que los productos se adaptan al 100% al paciente, son muy resistentes y a la vez muy flexibles, se parecen al tejido graso del rostro, por lo que no dan la sensación de pesadez que producían los antiguos rellenos volumétricos. «Yo aprovecho estos productos para hacer un lifting líquido del rostro, proyecciones de labios, mentón y mandíbula, consiguiendo de esta manera resultados naturales, discretos y con un rejuvenecimiento de alta calidad», añade Kosmecki.
Las tendencias de medicina estética suelen estar marcadas por personas influyentes del mundo de la moda, el cine, la música o los celebrities. «Sobre todo, tienen que ver con rostros más afinados, piel más tersa, rasgos más marcados y labios más voluminosos. Pero con estas tendencias hay que tener mucho cuidado, porque, por ejemplo, los labios de Angelina Jolie no favorecen a cualquier rostro y es ahí donde nuestro trabajo como profesionales médicos consiste en decir al paciente “no”».
Del mismo modo sucede con las redes sociales y el centro que elijamos para realizar estos tratamientos. «En muchas ocasiones los pacientes no son conscientes de que no es adecuado elegir una clínica sólo por la cantidad de caras de famosos que se pasean por sus pasillos. Tu médico tiene que ser de confianza, buen profesional, bien formado y actualizado en últimas técnicas», afirma Kosmecki quien, además, añade: «La tendencia debería ser ante todo naturalidad. Las caras hinchadas son cosas del pasada. Sentirnos mejor gracias a nuestra imagen es posible, pero nunca deberíamos pretender distorsionarla o cambiarla».

















