El cambio climático es el mayor desafío que afronta la humanidad. El Día Mundial del Medio Ambiente, promovido por las Naciones Unidas cada 5 de junio, focaliza este año su mensaje en restaurar las tierras, detener la desertificación y fortalecer la resiliencia a la sequía.
España es uno de los países de la Unión Europea más afectados por la sequía, acumulando años de déficit de precipitaciones, sobre todo en el sureste de la península. Así, en Andalucía la situación es especialmente difícil, ya que la falta de recursos hídricos para satisfacer la demanda de agua de forma permanente en el tiempo es continuada. Los periodos cíclicos de sequía ponen de manifiesto con mayor intensidad esta difícil situación, pero la escasez hídrica del territorio es estructural. Por ello, el mantenimiento en el tiempo de las inversiones planificadas para la renovación y construcción de las infraestructuras necesarias para hacer frente a la sequía, así como la aplicación de la última tecnología e innovación para impulsar el uso de fuentes alternativas de abastecimiento son claves para poder paliar esta situación de forma estable.

Hidralia, empresa medioambiental referente en gestión del ciclo integral del agua, ha reforzado su estrategia de soluciones innovadoras para la preservación y la gestión sostenible del agua. El objetivo es garantizar la disponibilidad de agua, asegurando la resiliencia hídrica de las poblaciones mediante la adaptación al cambio climático, la protección de los ecosistemas y la transformación verde de las infraestructuras existentes.
Esas soluciones se basan principalmente en modelos circulares y se inspiran en la propia naturaleza, con la finalidad de cuidar y restaurar los ecosistemas en las instalaciones del grupo, así como los espacios en los que se encuentran.
Reutilización para ser más resilientes
La economía circular está en el centro de las actividades de Hidralia y del grupo al que pertenece, Agbar-Veolia. Ante el contexto actual de escasez hídrica, Hidralia apuesta por la regeneración y posterior reutilización del agua, otorgándole múltiples nuevos usos.
El riego, tanto de zonas verdes urbanas como de cultivos, la limpieza de las ciudades o la devolución de agua regenerada en condiciones óptimas a ríos y acuíferos para reiniciar el ciclo de captación son ya algunos ejemplos funcionales de esta solución. La ecuación no puede ser más clara: a mayor cantidad de agua regenerada en circulación, menor dependencia de la climatología y menor presión en general sobre los recursos hídricos disponibles.

Un ejemplo destacable en este sentido lo tenemos en Málaga, de la mano de Cetaqua Andalucía (Centro Andaluz de Investigaciones del Agua). El proyecto europeo Life Matrix, conseguirá inyectar 50.000 m3 de agua regenerada para la recarga de acuíferos, incrementando un 15% los recursos hídricos subterráneos disponibles en ese sector acuífero de la Costa del Sol. El proyecto tiene como objetivo demostrar la viabilidad técnica, ambiental y sanitaria de un sistema de Recarga Gestionada de Acuíferos (MAR) utilizando agua regenerada, aguas residuales tratadas sometidas a procesos de tratamiento complementarios para su reutilización. El agua se obtendrá de la Estación Depuradora de Agua Residual (EDAR) de La Víbora (Marbella), gestionada por Acosol, donde se acaban de adjudicar las obras del humedal artificial, cuya vegetación podrá absorber los elementos contaminantes del agua. El agua se transferirá a una balsa de recarga y por gravedad se infiltrará a través de una capa orgánica permeable y reactiva hasta alcanzar el nivel del acuífero.
El proyecto Life Matrix, cofinanciado por el Life está coordinado por Cetaqua Andalucía, con la participación de Cetaqua Barcelona, el Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga (CEHIUMA) y Acosol. Además, la iniciativa también cuenta con el apoyo de entidades locales como la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Marbella, la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental e Hidralia.
Otro ejemplo a destacar lo tenemos en la depuradora de Montilla. En esta instalación, gracias al proyecto Reutivar, donde participan Feragua, Aguas de Montilla, la Universidad de Córdoba y la Comunidad de Regantes Tintín, se está consiguiendo hacer un modelo predictivo en el que los regantes puedan aprovechar los nutrientes específicos que se producen en el proceso de regeneración del agua residual. Por otra parte, en la depuradora de Roquetas de Mar, gestionada por Hidralia, gracias a la inversión de la Junta de Andalucía, se ha implantado el proceso terciario, lo que permitirá la reutilización de los aproximadamente 8,5 hectómetros cúbicos al año de agua residual que actualmente trata la planta, para destinarla a riego.
Además del riego y su uso en la agricultura, el agua regenerada es una fuente de suministro alternativo clave en su uso urbano, principalmente para el riego de zonas verdes y el baldeo y limpieza viaria. Para ello, no solo es necesaria la infraestructura que consiga regenerar el agua llevar este agua a las ciudades.
En San Fernando, de la mano de Hidralia, ya se cuenta con 13,5 kilómetros de redes para el uso y suministro de agua reutilizada. Gracias a esta actuación, se ha creado gran parte del anillo necesario para poder llevar el agua regenerada a la práctica totalidad de los espacios verdes de la ciudad. Unas canalizaciones que permitirán que deje de usarse el agua potable para labores como el riego.
Por otro lado, se dispone también de un proyecto redactado, para la construcción de la tubería de conducción que conecte la depuradora Cádiz-San Fernando con la red local, así como para ejecutar también un nuevo depósito regulador específico para el agua de riego y baldeo, que se ubicaría con los dos actualmente existentes en la avenida de la Constitución, y que permitiría poner en servicio una gran parte de las conducciones ya instaladas en el municipio.




































