Tradiciones de siempre y nuevas que siguen los novios en sus bodas

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  • HACE 1 año, 9 meses

Supersticiones y tradiciones que tienen que ver con el vestido, complementos, lo que harán durante la ceremonia y celebración

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Tradiciones nuevas y antiguas de las bodas

Muchos novios las conocen y siguen las tradiciones de las bodas. En muchos casos se dan por sentado sin conocer su origen ni su objetivo real, otras, en cambio las ponen en tela de juicio y las rompen. Incluso han surgido nuevas tradiciones que los novios han incorporados a sus bodas gracias a las tendencias de las redes sociales.

Repasamos las tradiciones de las bodas más conocidas para que no se quede ninguna pareja sin toda la información que necesita y os presentamos las nuevas que comienzan a ser cada vez más seguidas. «Las tradiciones en las bodas son conductas sociales, que tras su gran uso y el paso del tiempo se han mantenido presentes a lo largo del tiempo en este tipo de evento social», nos explican las expertas sevillanas Weddings with Love, wedding planners.

«Las bodas han evolucionado muchísimo y ahora han cobrado interés otro tipo de detalles», comienzan explicando Lidia y Patricia. Aseguran que desde hace unos 10 años (desde la irrupción de las redes sociales) «existen novios 2.0, superactualizados, que observan cómo se desarrollan las bodas en otros países y a los que les preocupa más que su boda luzca súper bonita ante sus invitados que las antiquísimas tradiciones o seguir un estricto protocolo».

Vestido blanco

Aunque pueda parecer lo contrario, esta tradición no es muy antigua. Hasta el s. XIX las novias elegían cualquier color para el vestido del día de su boda: negro, verde, rojo, azul y hasta plateado. Fue la Reina Victoria de Inglaterra, en su boda con el Príncipe Alberto en 1840 cuando el blanco se convirtió en un color que pasó a la historia como el de las novias. Entonces era habitual elegir el rojo, pero la Reina quiso cambiar las normas del juego, como antes lo habían hecho otras como su prima la princesa Carlota.

Fue Victoria la que consiguió pasar a la historia gracias a la imagen de su boda, que fue reproducida en medios de comunicación por la relevancia del matrimonio, que llegó a muchísimas personas convirtiéndola en un icono de estilo. No fue hasta el siglo XX cuando el blanco nupcial se popularizó entre novias de todos los estilos y clases sociales (incluso de muchas partes del mundo). Y aunque es habitual pensar que el color blanco del vestido significa pureza y virginidad de la novia, actualmente ha perdido el sentido.

Y además del blanco puro, se utilizan los tonos beige, tostado y champán  y no es extraño ver a mujeres decantarse por otros colores en tonos pastel (rosa, celeste, verde agua…) o incluso más atrevidos y vibrantes para bodas más fuera de lo común. «Actualmente son pocas las novias que optan por el blanco impoluto. El traje también ha pasado a ser un dos piezas, blusa o top y falda. Con toques o velos de color…», añaden las expertas.

Algo nuevo, algo prestado y algo azul

«La mayoría de nuestras novias optan por el ‘algo nuevo, algo azul y algo prestado’, pero no de una forma tajante. Algunas chicas llevan a cabo esta tradición pero otras la obvian totalmente», cuentan las wedding planner. Por ejemplo, aseguran que los complementos de la novia también han dejado de ser de color blanco.

«Muy atrás quedaron los zapatos blancos, el 90% de nuestras novias llevan zapatos o sandalias de color e incluso diseñados por ellas mismas. Decimos sandalias, porque son muchas las que han dejado de usar medias y se atreven a llevar los dedos de los pies al aire. Los tocados y diademas, ya no solo son de joyas de la familia, plata, oro o cerámica. Ahora los vemos de flores y de orfebrería».

Aseguran que en el antiguo Israel las novias llevaban una banda azul como símbolo de fidelidad, amor y pureza. Actualmente se convierte en un detalle o complemento en azul que no debe faltar en el look de la novia. ¿Quizá los zapatos? ¿El tono de los pendientes o el tocado? Si nada de eso te gusta, puedes hasta llevar un lacito en la ropa interior…

Llevar velo

Esta tradición tiene varios orígenes según cuentan los expertos. Por un lado, el oriental lo une al sometimiento de la mujer ante el marido e incluso para ocultar el rostro femenino frente a un posible rechazo del prometido en un matrimonio concertado. Desde la antigua Grecia y Roma las mujeres que iban a casarse utilizaban el velo para protegerse de los males de ojo. Después, a lo largo del siglo XIX el Cristianismo impuso su utilización como un símbolo de pureza y virginidad de la novia de cara al matrimonio.

Actualmente el velo de la novia ha perdido parte de ese significado, lo llevan novias de todo como un complemento más de su look. Si bien es cierto, que es más habitual verlo en bodas religiosas que en las civiles. Con las opciones de llevarlo de forma velada, cubriendo el rostro, o colocado sobre o bajo el recogido.

«Si la ceremonia es religiosa todas las novias suelen llevar velo, pero sí que son pocas las novias veladas en su totalidad. En el pasado 2017, tuvimos una novia, Johanna que rompió todos los esquemas con su velo. Lució en su ceremonia religiosa un velo blanco con lunares negros. Fue algo histórico en nuestro país, jamás habíamos visto una novia con un velo de lunares en una ceremonia, ni civil ni religiosa», recuerdan las wedding planner.

«Respecto a la tradición de la velación, se había perdido un poco pero parece que se está recuperando. Tras el Padre Nuestro, los novios se arrodillan y las madres les colocan el velo. A la novia por encima de la cabeza y al novio por los hombros. Es símbolo de unión y de protección», cuentan a Bulevar Sur.

La novia y la liga

Esta tradición está totalmente en deshuso. Según las expertas de Weddings with Love «son una minoría» las novias que llevan liga.

Tirar el ramo

«Esta tradición suelen mantenerla las novias extranjeras. Las españolas son muy cuidadosas con su ramo y no quieren lanzarlo. O bien se lo quedan ellas mismas, lo regalan a una chica importante para ellas o lo llevan al cementerio y se lo dejan a algún familiar, también pueden dividirlo y lo entregan a su madre, suegra, abuela, hermana…», dicen las wedding planner.

Se ha convertido en un momento muy especial para las novias que aprovechan el momento para hacer un reconocimiento público y muy emocionante hacia alguna mujer especial para ellas. Se aleja de la idea de que quién consiga el ramo será la próxima en casarse, pero se convierte en un instante único y lleno de cariño y amor.

Que los novios no se vean

Muchos suelen seguir la tradición de no verse antes de la boda y mantener el secreto sobre el vestido de la novia para evitar la «mala suerte». Aunque actualmente, nos cuentan Lidia y Patricia, hay una nueva tendencia llamada «first look». Se le llama así a un primer encuentro que tiene la pareja antes de la ceremonia.

«Consiste un momento íntimo, en el que solo están presentes la pareja y los fotógrafos. El ‘first look’ ha sido inventado por los fotógrafos ante la imposibilidad de hacer fotos en pareja una vez que comienza la boda, bien sea por la luz o por una falta de tiempo», explican. También consiguen un momento emocionante en el que se ven a solas y se sorprenden el uno al otro con sus looks.

Padrino y madrina

«El novio suele ir acompañado de su madre, la madrina. La novia suele ir acompañada por su padre, padrino de la boda. Solo en el caso de que falte una de estas personas, optan por ir acompañados de otro familiar o amigo. Este año, en una ocasión, tuvimos dos madrinas en una boda civil. La novia decidió ir acompañada de su madre», cuentan las expertas en bodas.

Arroz

«Hasta hace algunos años, los invitados daban la enhorabuena y la buena suerte lanzándoles arroz a la pareja al salir de la ceremonia. Es un rito antiquísimo que se cree que proviene de Oriente, con él se le desea a la pareja buena prosperidad y descendencia. Actualmente el arroz, en ocasiones, ha sido sustituido por pétalos de rosas o margaritas, semillas de lavanda, hojas de olivo, romero, confeti, pompas de jabón e incluso mariposas», aseguran.

Brindis

«Se sigue llevando a cabo antes de cortar la tarta o con la llegada del postre. No son muchas las parejas que suelen arrancarse a hablar y a dar un discurso, tampoco los padres. Esta tradición sí que se mantiene en las bodas de extranjeros, siempre tienen preparados discursos de diferentes familiares y amigos durante todo el banquete».

Mesa presidencial

Es muy habitual encontrar a los novios sentados en la boda en compañía de sus padres. «A veces incluso añaden a la mesa a hermanos y cuñados. Solo en contadas ocasiones, la pareja ha decidido que la mesa presidencial esté compuesta por amigos o damas de honor y caballeros».

Cortar la tarta

Otra de las tradiciones que está desapareciendo es la de cortar la tarta. «Ha sucedido por dos motivos: la llegada de la Candy Bar y porque los catering ofrecen tartas muy poco vistosas. Las parejas actuales cuidan mucho los detalles y el pastel ha cobrado protagonismo. La pareja obvia el momento del corte de la tarta y se diseñan su propio pastel el cual preside su mesa de dulces».

Baile

Apenas existen parejas que abran el baile de su boda con un vals. «Esta modalidad también ha dejado de ser una tradición. Ahora hay parejas tímidas que no abren su baile, existen otras que se atreven con salsa, bachata, baladas, rock and roll… y algunos de ellos incluso contratan coreógrafos para que su primer baile sea todo un éxito», cuentan las wedding planner. Muchas parejas incluso involucran a sus amigos, hijos si los hubiera, resto de familiares, etc.

Invitaciones

«Antiguamente la figura de los padres estaba muy presente en toda la boda. Actualmente son pocas las parejas que suelen contar con el apoyo económico de sus padres. Los padres ya casi no aparecen en las invitaciones. Por ejemplo, para el año 2018 tan solo una de nuestras parejas ha optado por el tarjetón clásico en el cual el encabezado es el nombre de los padres de la pareja y ellos tienen el placer de invitar a toda la familia y amigos al enlace de sus hijos».

Papelera creativa

«La invitación ya no viene sola. Son muchas las parejas que anteceden el ‘Save The Date’, una especie de invitación pero con pocos detalles que sirve para informar sobre todo de la fecha para que los invitados se reserven el día. Además, se cuidan otros muchos detalles dentro de la papelería. En el caso de la invitaciones, podemos encontrarlas de todo tipo, desde invitaciones totalmente personalizadas con colores importantes para la pareja, flores del ramo de la novia, caricaturas de los protagonistas, aparecen las mascotas, con caligrafía, con acuarela, con ilustraciones… Hay un sin fin de opciones en cuanto a invitaciones se refiere», explican.

Aseguran que son muchos los novios que cuentan con estudios de diseño gráfico que nos hacen toda la papelería bajo una misma temática: save the date, invitaciones, sobres a conjunto con la invitación, seating plan, numeros de las mesas, etiquetas para obsequios… «La papelería ha adquirido un gran protagonismo y forma parte del ‘brandind de la boda’. Hace años con unas simple invitaciones era suficiente, en las nuevas, la papelería es un detalle más».

Obsequios para los invitados

Los clásicos alfileres desaparecieron de la mayoría de las bodas hace ya algunos años (aunque siguen presentes en algunas novias más tracionales). «Se les solía regalar a las señoras. Se cuenta que viene de la tradición en la que antiguamente los vestidos eran prestados y se solían ajustar al cuerpo con alfileres, y al final del evento, dichos alfileres los regalaba la novia a las chicas solteras».

«Algunas parejas los han sustituido por chapas personalizadas para los invitados. En el sur, el abanico sigue siendo más que una tradición, una obligación. De todos es conocido las altas temperaturas que se alcanzan en Andalucía y desde hace años el regalo del abanico es indispensable, aunque también se ven en los ultimos años pay pays de color natural o en los tonos de la boda. En el caso de los chicos, antiguamente se regalaba tabaco o puros, ahora ya no se ve tanto. El hombre también quiere ser original y obsequiar a sus invitados con algo especial».

Las wedding planner sevillanas recuerdan detalles que han regalado algunas de sus novias: kit de belleza (barra de labios, perfume y espejo), mermelada casera hechas por ellas mismas, bote de golosinas para endulzar el amor, Kit Gourmet (tabla de madera en formad e corazón, cuchillo de bambú, foie y mermelada), esmaltes de uñas en los colores de la boda… En el caso de los novios: botecito de un buen queso en aceite, pen drive personalizado, mini botellas de cava, pajaritas, botella de aceite de su propia cosecha, abridores imantados con el logo de la boda…

«Como podréis observar las bodas han evolucionado muchísimo. Hay tradiciones que se han quedado atrás y otras que se han incorporado. Las tradiciones cambian porque la sociedad también lo hace. Estamos en continua transformación con la difusión de las redes sociales, hay una gran información y esto ha hecho que se incorporen elementos a las bodas y que otros de ellos desaparezcan», aseguran las wedding planner.

Ellas mismas son parte de este cambio de paradigma. «La figura del wedding planner también ha roto con la tradición de que lanovia organice la boda con su madre, hermanas o primas. Las novias actuales son conscientes de la evolución que han sufrido las bodas y de la complejidad de la organización de estas. De ahí que cada vez sean más las parejas que deciden contar con un experto en bodas para que le planifique, organice y coordine el día de su boda», aseguran sobre su profesión. Y para los que aún prefieren hacerlo ellos solos, han escrito un libro-agenda que ayuda y ofrece pautas a seguir para organizar tu boda.

Rocío Ponce

Rocío Ponce

Redacción Bulevar Sur
Rocío Ponce

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