Las palabras del pasado miércoles del consejero de Cultura de la Junta, Paulino Plata, poniendo paños fríos a las exigencias del Ayuntamiento de Córdoba para con el Ministerio de Cultura y los argumentos del jurado por los que toma a San Sebastián como Ciudad Europea de la Cultura 2016 no han tardado en encontrar respuesta. Plata dijo en Córdoba en la presentación de un libro sobre Medina Azahara que «no es bueno entrar en polémicas», «las peleas me gustan muy poco», apostilló cuando fue preguntado por el posicionamiento unánime veinticuatro horas antes de todos los grupos políticos municipales.
La comisión de Cultura de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO) emitió ayer tras una reunión extraordinaria un duro comunicado en el que sin mencionar explícitamente a la Junta le mandó a ésta un severo recado por lo que entiende una falta de interés en la defensa de Andalucía y Córdoba sobre lo que califica como un «proceso adulterado».
«Los empresarios de Córdoba consideran que no ha pasado el momento de pedir cuantas explicaciones sean necesarias. El conformismo no acompaña a las decisiones empresariales, aunque si en muchos casos el fracaso, y por ello, la defensa de los intereses de Córdoba y Andalucía requiere una aclaración de lo ocurrido». El mensaje es claro, y más, cuando en unos párrafos anteriores, la misma nota dice textualmente que «una vez más, se ha despreciado la capacidad y los méritos del sur».
«Está claro —refleja la comunicación— que no se ha pensado en Andalucía, en su contribución histórica al desarrollo del conjunto del país y, sobre todo, en su necesidad de acoger proyectos e iniciativas que la potencien y la enriquezcan como región».
Aunque ha transcurrido más de una semana desde la fatídica decisión del comité de selección de la Capitalidad Cultural española para 2016, los ánimos siguen encrespados en Córdoba. El Ayuntamiento no cierra la puerta a llevar la decisión que adopte el Ministerio de Cultura a expensas del informe del jurado sobre San Sebastián y el resto de finalistas a los tribunales. Las redes sociales siguen echando chispas y el bufete de abogados cordobés que ya ha recurrido en alzada la postura del Gobierno sigue recogiendo apoyos. En ese contexto, el giro dado por la Junta, sorprende. Paulino Plata fue de los primeros en criticar el fallo del comité de selección, que calificó de «sorprendente» y «decepción». El miércoles desenterraba el sable y pedía calma. Esta postura no ha sentado nada bien en el seno de la CECO que, además de impulsar la idea de someter a Córdoba a esta selección, ya sentó a la consejera de Hacienda de la Junta en un acto pro Capitalidad en febrero pasado para aunar esfuerzos en la entrada de mecenazgo al proyecto. Curiosamente, CECO no se ha decantado finalmente ni por ser entidad colaboradora de la Fundación ni por ser patrono, como sí hizo Cajasur.
Con todo, el malestar es muy profundo en la CECO. En su comunicación considera que «los argumentos para la designación no se ajustan a las directrices que marcaba la convocatoria de la Unión Europea» que, como ya avanzó ABC, marca una serie de pautas encaminadas a que las ciudades y los ciudadanos transformaran sus ámbitos con la cultural dándole una dimensión europea y de intercambio con el resto de Estados miembros de la UE. «La decisión es cuestionable y arbitraria, y el proceso se ha podido ver adulterado por consideraciones alejadas del ámbito cultural y próximas a circunstancias de la política», añade para rubricar su listado de descalificaciones con una más: «Es una provocación otorgar tan honrosa designación a quien no se identifica con la convocatoria ni se siente representante del país que la acoge». Para ello refutan las argumentaciones dadas por Manfred Gaulhofer en su momento con las declaraciones que han venido realizando los dirigentes de Bildu, que gobiernan el consistorio donostiarra.
La comisión de Cultura de la patronal discrepa de que el informe definitivo precise de 21 días para su elaboración así como de que se haya tratado de una »carrera entre iguales» y recuerda, así mismo, al exalcalde donostiarra Odón Elorza (PSOE), que sus manifestaciones sobre el corte «por los pelos» de Córdoba en septiembre son «un desprecio» de quien podía «tener una visión privilegiada y preferente de la que el resto no disponía».
Los empresarios cierran filas con el Ayuntamiento y exigen al resto de Administraciones que cumplan con los proyectos previstos para el desarrollo cultural de la ciudad y la potenciación de la marca «Córdoba».




