El gobierno municipal del PP se ha topado con una desagradable herencia de los rectores de Capitulares en el pasado mandato (IU y PSOE): como se dice coloquialmente, hall en los cajones facturas sin pagar por valor de 1,37 millones; o sea, sin crédito —sin cantidad asignada para abonarlas— y con expediente incompleto. En esas condiciones, no estaban registradas en la contabilidad municipal. Eso obligó, luego, al nuevo equipo rector de Capitulares del PP a sumar a las deudas que tenía pendientes el Ayuntamiento 1,37 millones que existían, pero que no estaban contabilizados cuando los populares desembarcaron en la Alcaldía.
Según dicha documentación, a la que ha tenido acceso ABC, son 84 facturas las que se han encontrado en esta peculiar situación. La inmensa mayoría pertenecen al 2010, aunque también se registran algunas de 2009 y hay un grupo de 2011, relativas a gastos para la candidatura a la Capitalidad Cultural Europea de 2016.
De todas ellas, la más elevada corresponde a la Gerencia de Urbanismo. Es un abono pendiente de 510.281 euros con una constructora por obras en diciembre de 2010 en el vivero de empresas municipal «Baobab», situado en el polígono Tecnocórdoba. Su caso es realmente particular, ya que este equipamiento el Consistorio lo financió con 5,1 millones del primer fondo «anticrisis» de la Junta que se activó en 2009. Pues bien, pese a que era una actuación que sufragaba la Administración regional, consta este impago de obras. Se debe a un sobrecoste sobre el presupuesto inicial, con lo que no se le podrá girar a la Junta. Deberá asumirlo el Consistorio.
Ahora bien, no es el departamento que acumula un mayor importe entre estas facturas sin crédito. La «palma» se la lleva la Concejalía de Infraestructuras: 746.983 euros pendientes. Aunque al ver a qué corresponden en este caso la sorpresa del gobierno local debe haber sido menor.
Se trata de tres cargos que aún no se han abonado a Grúas Pérez Domínguez por trabajos de limpieza y retirada de lodo y mobiliario que realizó para el Ayuntamiento tras la riada de febrero de 2010. Pero, y aquí viene lo relevante, estas facturas han generado una enorme polémica. El anterior gobierno municipal las remitió al Ejecutivo central para que se las pagara acogiéndose a una subvención. Este último no sólo rechazó el desembolso, sino que advirtió al Ayuntamiento, por escrito, de que la documentación que le había entregado incluía irregularidades «graves».
Dietas pendientes
De hecho, el caso llegó este verano a la Fiscalía, que entendió que puede haber indicios de delito, por presunto fraude en la subvención o por falsedad en documento público, y remitió el asunto al juzgado.
Ya a mucha distancia se sitúan las facturas sin crédito del resto de departamentos. Las siguientes más voluminosas son las de servicios contratados, y no pagados, para la Capitalidad Cultural. Son 23 y, salvo una, corresponden a 2011. Ascienden a 65.190 euros. Y aunque fuera un objetivo de ciudad, algunas de las contrataciones son llamativas. Se adeudan a un negocio 2.615 euros por 2.000 revistas «Altrui» del voluntariado de Córdoba 2016. Algo idéntico, pero por importe de 2.891 euros, sucede con una firma a la que se encargó la grabación de imágenes de los voluntarios durante la visita del jurado de la Capitalidad en junio —antes de la entrada del nuevo gobierno local—.
Otra cantidad destacada es la que sufre Servicios Sociales: 30.795 euros. Aquí el albarán por mayor importe descubierto es sorprendente si se tiene en cuenta que se dio en plena época de crisis. Se deben a una empresa 9.758 euros por la recepción en la Feria de 2010 en la caseta municipal a centros municipales de mayores.
También hay otros impagos sangrantes, que evidencian como muchas veces las Administraciones ahogan a pequeños negocios. Así, desde 2010, las firmas Proanul y Opción Luna esperan cobrar 13.856 euros por servicios que prestaron al Ayuntamiento para atender a mayores dependientes en residencias.
El Área de Alcaldía también dejó su herencia, con 16.235 euros hallados ahora en los cajones y que habrá que pagar. De ellos, 1.266 son por dietas que se deben al exedil de Empleo Valentín Priego, fundamentalmente por un viaje institucional a Seúl (Corea del Sur). Además, tampoco se desembolsaron los 6.000 euros (un millón de las antiguas pesetas) comprometidos con el premio «Ciudad de Córdoba de Ciencias Hortícolas».
No se sabe si por desidia o por la delicadísima situación que vivían, y viven, las arcas municipales, incluso, hay dos facturas por valor de 129 euros de Recursos Internos sin pagar relativas a la fotocopiadora de la Junta de Gobierno Local generadas en el verano de 2010.
Más allá de la anécdota, hay que recordar que para el Ayuntamiento cualquier gasto pendiente que surja es especialmente gravoso si se tiene en cuenta la delicada situación de sus cuentas. No en vano, la auditoría sobre su situación, que solicitó el PP nada más llegar a Capitulares, señalaba que el Consistorio caminaba hacia el colapso financiero.
Eso sí, esta situación también supone un perjuicio para los proveedores. Este año es imposible pagar esas facturas con las que se topó el PP, porque no hay crédito presupuestario para ello. Deberán esperar a 2012.




