Agentes de las Unidades Especiales de Subsuelo y Guías Caninos de la Policía Nacional volvieron ayer a rastrear desde primera hora de la mañana varios colectores y pozos en la zona de Las Quemadillas, a escasos metros del río Guadalquivir y con la prisión de Alcolea de fondo, donde se encuentra preso José Bretón, el padre de Ruth y José, los dos menores desaparecidos hace casi tres meses.
El operativo desplegado buscaba en fincas próximas a la casa de los padres de Bretón los cuerpos de los pequeños Ruth y José aunque la operación volvió a ser infructuosa, como otras tantas en esta misma zona. El dispositivo policial en el que intervinieron una docena de agentes de las dos unidades se retiraba al filo de las 13.00 horas sin éxito y después de rastrear los colectores y pozos que habían quedado fuera de anteriores registros.
La labor policial continúa esta línea de investigación pese a que mantiene abierta la posibilidad de que los niños —de cuya desaparición se cumplirán tres meses el próximo domingo— se encuentren con vida en algún otro lugar.
Un extremo que se vio refrendado a finales del pasado mes de diciembre cuando el juez José Luis Rodríguez Laín, que instruye diligencias en el caso de los dos menores, ordenaba activar el código de búsqueda internacional de los menores a través de la Organización Internacional de Policía Criminal (ICPO-Interpol). Esta organización se encargará de difundir las fotos de Ruth Bretón, de seis años, y José Bretón, de dos, aunque por el momento aún no aparecen publicadas en la web de Interpol.
Un extremo que sirvió de argumento al abogado del padre de los niños, José María Sánchez de Puerta, quien advertía entonces de que si se produce la búsqueda internacional «será porque quizá la Policía piensa que los hijos están vivos». Cuando salió esta orden internacional de búsqueda el propio letrado defensor de Bretón se mostró sorprendido al haber transcurrido más de dos meses desde que tuvo lugar la supuesta desaparición de los menores en el Parque Cruz Conde de Córdoba.
En este sentido, aseguraba el letrado que «siempre» ha dicho que se ha «perdido tiempo buscando a dos niños muertos en la parcela, en lugar de buscarlos vivos fuera de la finca y, quizá, fuera de España».
A la espera de los resultados del análisis forense que pretende arrojar luz sobre la mente de Bretón, la investigación continúa bajo secreto de sumario, ampliado el pasado 29 de noviembre por el juez instructor del caso hasta el próximo 25 de enero.
Los resultados de los análisis psiquiátricos foreses se incorporarán como diligencias del caso junto a los resultados de la reconstrucción de los hechos sobre el día de la desaparición de los menores.
Mientras tanto, José Bretón, quien siempre ha mantenido en estos meses su declaración de inocencia y la creencia firme de que alguien se llevó a sus hijos, y que los vio por última vez en el parque Cruz Conde. Tal y como ha informado ABC en los últimos días, el preso preventivo ha dejado de comer en Navidad pero se ha negado a iniciar una huelga de hambre oficial porque ello llevaría implícito una serie de reconocimientos médicos a los que Bretón no quiere someterse.



