
AFP
Cristiano Ronaldo
Cómo pasar las horas muertas sin aburrirse en los hoteles, sin que les entre morriña y sin caer en la tentación, tan temida por los técnicos, de querer volver a casa cuanto antes. Con apenas una hora y media de entrenamiento diario de media por equipo, además de viajes, sesiones de vídeo, recuperación y charlas tácticas, los 736 futbolistas llegados al Mundial de Sudáfrica se ven obligados a preparar otro campeonato, el de los pasatiempos.
Saber ‘matar’ el tiempo libre es clave, y más en un país en el que está desaconsejado, casi prohibido para las delegaciones oficiales, salir libremente a la calle para pasear, hacer turismo o realizar compras. Nada puede programarse a título individual. Las visitas a los safaris, un clásico en Sudáfrica, también se realizan en equipo y bajo custodia policial. No son muy aconsejables tampoco las visitas a los familiares en los días de descanso que conceden casi todos los seleccionadores. Desfogue sí, pero con matices.
Así las cosas, ‘competir’ a la playstation, organizar torneos de ping pong y los juegos de naipes son los ‘otros deportes’ preferidos de los futbolistas entre partido y partido, aunque los más solitarios se vuelcan a la hora de navegar en internet o escuchar música.
Truco y pocha
En Argentina, por ejemplo, Leo Messi y Kun Agüero son fanáticos de la ‘play’ y todo tipo de juegos de video para divertirse de puertas para adentro. Renuevan así el menú clásico del futbolista argentino: el truco, un juego de cartas por parejas en que se trata de engañar a los adversario. Es originario de Valencia y las Islas Baleares pero está muy extendido por todo el Cono Sur. Su suele acompañar de un mate.
Con los cambios generacionales, la tecnología reemplazó a viejas tradiciones. Se observa en Knysna, donde Nicolas Anelka y Franck Ribery son los más apasionados de la 'play', según fuentes próximas al combinado francés, a punto de regresar a casa mucho antes de lo previsto. Castigo divino por la ‘mano de Henry’ que apartó a Irlanda del Mundial.
Diego Maradona confiesa que ya jugaba al truco en las concentraciones de México-1986. Formaba pareja con Héctor Henrique, compañero entonces y actual ayudante de campo. También se entretiene con Alejandro Mancuso, antiguo medio punta y hoy otro de los colaboradores del director técnico.
Los más veteranos de la albiceleste siguen ligados a las cartas españolas, como reconoció el artillero Martín Palermo, de 36 años. También se engancha con el billar que hay en el Centro de Alto Rendimiento de Pretoria, aunque se queja de que en realidad la mesa es de ‘snooker’.
Cristiano, rey del ping-pong
Donde hay mayor rivalidad es en el ping-pong. Cristiano Ronaldo presume como futbolista y también se pavonea asegurando que ningún colega de Portugal puede hacerle frente con la ‘paleta’ pequeña. También cuentan que el astro madridista se interna bien en los bingos.
El pincha discos de la concentración argentina es Carlos Tévez, un ‘Apache’ con especial debilidad por la cumbia, baile en el que compite muy seriamente con el ‘Kun’. Su ex compañero del Manchester United, el inglés Wayne Rooney, tocaba la batería hasta los 15 años, pero seguro Fabio Capello no le permita hacer ruido en el cuartel general inglés.
El técnico italiano prefiere algo más relajante, aunque nunca se sabe qué es mejor. El guardameta Robert Green se fue a jugar al golf después de su garrafal error en el gol encajado en el estreno británico ante Estados Unidos. Entre hoyo y hoyo, Jabulani.
Sergio Ramos, el disc-jockey; Villa, Reina y Casillas, a la pocha
En Chile, la otra ‘Roja’ en Sudáfrica, los discípulos de Bielsa se reparten entre el ping-pong, la piscina, la 'play' o navegar por internet. Todo vale con tal de combatir la ansiedad. “Lo más difícil de un Mundial es cómo controlar la mente,” explica el portero Miguel Pinto.
Coto a las redes sociales
Los más fanáticos le dan continuidad al Mundial en las redes sociales. Facebook y Twitter lideran el ranking, aunque algunas selecciones ya lo han prohibido. A Del Bosque no le gusta que se ‘pillen’ con estas cosas. El más fanático, el manchego Andrés Iniesta, se despidió de sus seguidores a través de su cuenta en Twitter.
Holanda cerró el contacto con el mundo virtual tras un incidente que generó enorme polémica. Elia, centrocampista del Hamburgo, cruzó insultos con un amigo (‘cáncer marroquí’) en una conversación por la red y lo pagaron todos.
"Queríamos darles la libertad a los jugadores y apelar a su sentido de responsabilidad. Pero a partir de ahora, no permitiremos más que se comuniquen a través de los nuevos medios", declaró Kees Jansma, portavoz de la Federación holandesa. A Elia le acusaron de racista. Se disculpó y aseguró que tiene muchos amigos magrebíes, mayoría en el barrio de La Haya donde reside.
La sala de juegos resultó fundamental para la elección de Javier Aguirre, seleccionador mexicano. "Aparte de las peticiones normales como un menú establecido, un desayuno muy básico con frutas frescas, nos pidieron una sala especial para juntarse y jugar al billar y la play", contó a la agencia AFP el dueño del hotel donde se aloja el ‘Tri’.
Los jugadores más osados han desafiado los consejos de la FIFA y se han animado a salir de compras, como los brasileños Thiago Silva y Grafite. No fueron a cualquier sitio para poder “llevar regalos a la familia”. Visitaron el enorme centro comercial ‘Plaza de Nelson Mandela’ de Sandton, el más famoso de la ‘zona pija’ de Johannesburgo.






