Un chut sencillo de Demsey. Una cantada de Green. Estados Unidos empató con ese gol ante la todopoderosa Inglaterra en la primera jornada del grupo B. A partir del desliz del meta británico todas las tintas se han cargado contra el arquero inglés, ni siquiera se ha analizado cómo jugó el combinado de Capello en el global del partido y menos aún respecto a qué hizo la selección norteamericana de Boby Bradley.
Estados Unidos no está ni el primer ni en el segundo escalón de los combinados de mejor consideración en este Mundial de Sudáfrica. Sin embargo, los estadounidenses poco a poco crecen en eso del «soccer». Tienen un método asumido, basado en el orden, la rocosidad en su sistema defensivo o la competitividad. No son brillantes en el manejo del cuero, pero tienen algunas piezas a tener en cuenta como son los casos del mediocentro Bradley —hijo del seleccionador—, el interior Dempsey —que hizo algo más que marcar el gol del descalabro de Green— o la estrella norteamericana Landon Donovan. Por su banda cae todo el juego americano. Distribuye, crea, organiza y manda sobre el césped. No es ningún desconocido, sobre todo después de su aventura durante la pasada temporada en el Everton de la Premier League. Y hoy deberá ser el capitán americano que abandere el juego de su selección ante Eslovenia.
Billete a octavos
El punto logrado por Estados Unidos ante Inglaterra puede ser muy bueno si logran la victoria ante los sorprendentes líderes eslovenos que ganaron a Argelia con otro desliz en las porterías. El choque puede tener un billete a octavos definitivo para los europeos si consiguen ganar al combinado de Donovan y compañía, que parten como favoritos, en este duelo, que se disputará en Ellis Park (16.00 horas/Canal +). Serían seis puntos. Pero los norteamericanos abrirían notablemente sus opciones de clasificación con los tres puntos en juego, pues sumarían cuatro a falta de jugar en la última jornada ante Argelia.
Eslovenia repetirá probablemente el mismo once que jugó ante los africanos, aunque está la duda del delantero Dedic, que dio la clasificación a los eslovenos. La capacidad goleadora recaerá sobre Novakovic.






