El extremo del Sevilla está muy integrado en el equipo. Se ha soltado en todas las facetas, en la humana y en la deportiva. Una buena noticia para la selección. Ante Suiza demostró que es una buena alternativa, aunque no aparezca en el once contra Honduras.
AFP
-Supongo que tendrá un sinsabor de boca por el debut y por la derrota.
-Como cualquier internacional, mi mayor ilusión era debutar en un Mundial, pero no contábamos con caer ante Suiza. Había tantas ganas por empezar bien que todo el mundo se vino un poco abajo.
-¿Cómo sintió el equipo la derrota?
-Mal. La gente en el vestuario estaba mal. Nadie podía hablar por el disgusto. Se había hecho un partido correcto. Jugamos bien, pero no marcamos. Desde el banquillo se veía que teníamos el partido controlado y que el gol podía llegar en cualquier momento.
-¿Qué pensó cuando le llamó del Bosque para intentar buscar un remedio, ya con el 0-1?
-Al principio estaba un poco nervioso, pero enseguida me solté. Es importante que el primer balón que tocas lo hagas bien. Y en el primer regate me fui del contrario. Eso me dio moral y los nervios desaparecieron.
-¿Qué le pidió Del Bosque?
-Velocidad en las acciones. Que me moviera por dentro y por fuera para crear espacios o superioridad. Había que meter una marcha más.
-Pero el equipo cayó en la precipitación.
-No lo creo. En todo momento seguimos controlando el balón. Siempre había que arriesgar un poco más. Hicimos todo bien. Se trabajó de manera correcta y sólo nos faltó la fortuna.
-Ahora, ante Honduras, no tienen margen de error.
-Todos sabemos que nos jugamos mucho. Que tenemos delante dos finales y que el equipo está bien. No sé porque todo el mundo pone en duda el trabajo. En el resto de los jugadores no he visto gestos extraños. Al revés, son optimistas.
-¿Hay muchos nervios?
-Hay ganas de que llegue el partido. Lo hemos hablado. Hay que estar tranquilo. Madurar el partido y recuperar la confianza que se fue con la derrota.
-Honduras se va a cerrar.
-Lo sabemos. Necesitamos el balón y poner un poco más de ritmo. Y velocidad en los últimos metros.






