«Estamos perdidos», comentaba un periodista español cuando Löw pronunció la frase más temida: «Khedira va a poder jugar contra España». Y el colega lo dijo casi con un sollozo. Así están las cosas. Se pensaba que la lesión del centrocampista de origen tunecino complicaría las cosas en el medio campo alemán. Sin Khedira, el equipo de Löw no tiene foco y es miope en su fútbol. Es el eje, el Xavi alemán, el jugador que da orden, equilibrio y estrategia, pues todo pasa por él.
El jugador del Stuttgart se lesionó a falta de un cuarto de hora para finalizar el partido con Argentina y tuvo que ser sustituido. Ha estado entre algodones desde ese momento porque su sustituto natural, Toni Kroos, va a salir, pero para sustituir al sancionado Muller, que vio su segunda tarjeta amarilla ante Argentina y no podrá disputar la semifinal.
Reajuste necesario
El reajuste que Löw tiene que hacer en su equipo tiene una noticia buena para España y otra mala, aunque en realidad las dos provienen de lo mismo. Que entre Kroos es malo de por sí porque todos los analistas coinciden en señalar que es un diamante en bruto, un chaval de un potencial tremendo al que es mejor no tener enfrente porque su talento es indiscutible. Teniendo en cuenta que va a jugar cerca de Özil, la combinación entre ambos puede ser letal para España. Kroos tiene sólo veinte años y se supone que su inexperiencia es la que ha hecho que Löw le reserve entre los suplentes, pero lo cierto es que le saca en cuanto puede, porque sabe de su valía. Hoy por hoy en este equipo, es el mejor enlace que puede haber entre Khedira y Özil, el engranaje que faltaba para que esta selección fuese aún mejor de lo que es.
Esto es lo malo para España. Lo bueno es que la entrada de Kroos va a hacer que Scheweinsteiger vuelva a la banda derecha, que es donde se ha estado desenvolviendo durante los últimos años con escaso éxito. Para Bastian, un jugador de un físico tremendo, capaz de cubrir mucho campo y en todas las zonas del mismo, volver a llevarle al lado derecho es un calvario porque todo lo que es se queda en la mitad, y más teniendo en cuenta el gran resultado que estaba demostrando en el mediocentro. Pero Löw no tiene otra solución. Podría meter a Trochowski, un cambio más natural, pero eso desperdiciaría el talento de Kroos y parece que es una solución que convence menos al técnico alemán que el trastoque de posiciones.
De cualquier forma, habrá que verlo porque Löw dijo que Khedira podría jugar, pero ayer se entrenó todavía al margen de sus compañeros, por lo que no se sabe si estará para aguantar los noventa minutos. Del partido, Löw lo tiene claro. Ayer comentó que «España tiene más de un Messi, pero nosotros hemos mejorado mucho desde la Eurocopa». El que no jugará será el goleador del Stuttgart, Cacau, que aún está convaleciente de su lesión.






