Si alguien nos pide que digamos el nombre de alguna red social conocida, hay muchas posibilidades de que entre las respuestas digamos Facebook, Twitter o YouTube... Se trata de plataformas que utilizan millones de personas en todo el mundo y que, precisamente por este motivo, cuentan con un poder increíble a la hora de medir y analizar el comportamiento humano.
De hecho, varios investigadores estadounidenses de las universidades de Harvard y Northeastern encabezados por Alan Mislove, no tienen la menor duda de que una herramienta como Twitter, el servicio de microblogging a través del cual millones de personas cuentan en tiempo real lo que están haciendo o está sucediendo, representa una oportunidad única para analizar tendencias y resumir el estado de ánimo global de una nación.
Bajo esta hipótesis, se pusieron manos a la obra y monitorizaron 300 millones de tweets generados en Estados Unidos entre septiembre de 2006 y agosto de 2009, tratando de encontrar palabras y expresiones cargadas de emoción, con el objetivo de determinar el estado de ánimo y de humor de los tuiteros norteamericanos. El resultado es este espectacular e hipnotizante vídeo, que sobre un mapa del país y a lo largo de 24 horas, va mostrando distintos colores en función del sentimiento popular detectado en Twitter (colores rojos y anaranjados representan tristeza, mientras que los verdes, felicidad; los amarillos y blanquecinos, neutralidad).
Hay más detalles del análisis en una completa infografía que aporta también otros resultados como que la costa oeste es más alegre que la este, que, a lo largo del día las personas están más felices por la mañana y por la noche (el trabajo deprime), los jueves son los días más deprimentes de la semana y los fines de semana recogen momentos de felicidad. Nada nuevo que no sepamos, pero que confirma la capacidad de las redes sociales para tomar muestras representativas y detectar los hábitos y comportamientos de la sociedad. ¿Os imagináis cuál sería el resultado si el estudio se hubiera realizado en España?
Por cierto, encontramos la noticia en Alt1040, una bitácora escrita por grandes tuiteros.






