El ministro de Fomento compareció ayer en la Comisión de Transportes del Congreso para explicar la nueva planificación de las obras de infraestructuras tras los recortes anunciados para su Ministerio. Así, según señaló Blanco, en Castilla y León se rescindirán los contratos de obra de siete de los proyectos ya en ejecución, una paralización que en el conjunto del Estado afectará a 32 contratos. De esta forma, de las 80 actuaciones que actualmente se llevan a cabo en la Comunidad, la paralización afecta al 9% (siete proyectos). Pero de los siete proyectos de autovías cuyos contratos se rescinden, tres son de la Comunidad. De estos proyectos paralizados, tres de ellos se retomarán mediante la fórmula de colaboración público-privada, precisamente los que corresponden a los primeros tramos del AVE entre Palencia y Cantabria que ya tenían que estar en marcha pero que el ministro paralizó en el último momento. Así, se concreta que la conexión por Alta Velocidad entre Palencia y Cantabria que el presidente del Gobierno prometió al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, se fía al sector privado. Se trata de los tramos entre Palencia y Amusco, de Amusco a Marcilla de Campos y de Marcilla a Villaprovedo, cuya inversión presupuestada ascendía a 163 millones de euros.
Son, sin embargo, las autovías las grandes perjudicadas por los recortes del Ministerio de forma que, en el caso de Castilla y León, el tijeretazo afecta especialmente a las provincias de Burgos y Palencia en cuatro de sus proyectos. Se trata de las autovías del Duero (A-11), la autovía Burgos-Aguilar de Campoo (A-73) y la circunvalación de Burgos en el tramo que une Villalbilla de Burgos con Quintanadueñas. En el caso de la Autovía de Duero, el Ministerio ha decidido rescindir el contrato del tramo que afecta a la circunvalación de Aranda, una obra que para la capital burgalesa de la Ribera del Duero tenía especial importancia dado el abundante tráfico, buena parte de ello pesado, que circula por esta vía de comunicación. Además, no deja de ser una puntilla más para la A-11, cuyos retrasos son continuos y que entre Aranda de Duero y Tudela (Valladolid) no ha visto aún maquinaria. Es más, en la Milla de Oro, entre Tudela de Duero y Quintanilla de Arriba, sigue sin haber un proyecto aprobado definitivamente.
También en Burgos, pero ya en la capital, la decisión de Fomento de no construir la circunvalación en el tramo comprendido entre Villalbilla y Quintanadueñas deja de nuevo en el aire el anillo que circunvala un municipio que es un auténtico nudo de comunicaciones y que, por lo tanto, lleva años reclamando el cierre de las rondas. Se da, además, la circunstancia de que las obras estaban ya muy avanzadas, por lo que no se entiende la decisión de Fomento de echar tierra sobre este proyecto.
Tampoco ha gustado nada en esta provincia la decisión de paralizar dos de los tramos de la autovía que une la capital burgalesa con Aguilar de Campoo, de forma que en este municipio enlazaría con la Autovía de Cantabria para conseguir así una salida rápida a Santander. Esta vía de alta capacidad, muy demandada por los burgaleses, surgió cuando el Ministerio decidió optar por la conexión de la Meseta con Cantabria a través de Valladolid y no de Burgos, Con la A-73 se conseguía unir Burgos a la Autovía que desde Palencia llega a Cantabria. Se trata, además, de una obra ya en ejecución que en los tramos más próximos a la capital también está muy avanzada. Los tramos ahora paralizados, cuyos contratos serán rescindidos, se sitúan entre Pedrosa de Valdelucio y Bascones de Valdavia y entre Bascones y Aguilar.
En total, son 169,66 millones los que el Ministerio dejará de ejecutar en Castilla y León en autovías y que estaban presupuestados para 42,5 kilómetros que, sumados a los 163 millones del AVE Palencia-Santander que por el momento no se invertirán, hacen un montante de 332 millones.






