Los taxistas ya han dado su última palabra: a partir del próximo día 6 de septiembre el servicio de radio taxi se irá desmatelando paulatinamente Se trata de una medida que, en el argot popular, se puede definir como «tirar piedras sobre su tejado». Los propios taxistas reconocen que van a salir perjudicados con esta decisión. A partir de septiembre verán cómo sus ingresos disminuyen conforme vaya desapareciendo radio taxi y los servicios telefónicos pasen a la historia. En un principio, se desmantelará progresivamente hasta llegar al cierre total a finales de año. En el otro lado de la balanza están los usuarios, que se reconocen como los principales afectados. «Esperemos que esto sólo sea una medida transitoria», decía ayer uno de ellos. Desde el colectivo, le rebatían: «Ésta es la medida, no una medida más».
Después de la asamblea extraordinaria celebrada el miércoles, en la que se dio el «tiro de gracia» a radio taxi, la mayoría de los taxistas guarda silencio ante las dudas que surjen con la nueva situación. «La decisión está tomada y vamos a apoyar todo lo que diga nuestra junta directiva», afirmaba uno de ellos. José María Salido, un taxista que lleva cuatro años ejerciendo como tal, reconoce que los usuarios serán los principales afectados, pero no los únicos. «No nos olvidemos que nosotros somos los que tenemos más que perder en esta historia», explicaba este profesional. No obstante, entiende que la medida ha surgido como consecuencia «de una persecución continua a este gremio», y que «de momento, es la mejor opción que teníamos» después de la cuantía a la que ascienden las dos multas, de más de 115.000 euros, a la que tienen que hacer frente. Esta sanción ha sido impuesta por Competencia por crear «listas negras» con clientes que dejaban plantado al taxi tras solicitar su servicio por teléfono.
En cuanto a si la medida es irrevocable y definitiva, este taxista quiere pensar que es una «decisión temporal» y que alguna institución, como el Ayuntamiento o la Junta de Andalucía «actuarán por el bien de todos los ciudadanos». « Yo sólo espero —continuaba — que pongan solución al conflicto». Asimismo, destacó la «gran pérdida» que supone el servicio de radio taxi que, según sus palabras, «era de los más envidiados de España por su rapidez en atender a los clientes».
Una medida «incómoda»
Y en la calle, los usuarios opinan de la decisión de los taxistas. La medida ha caído como un jarro de agua fría entre ellos, que se consideran los verdaderos afectados. Joaquina tiene 73 años y afirma que es «cliente habitual» de este medio de transporte. «Si a finales de año desaparece de verdad, creo que tendré que buscar otras opciones para moverme por Córdoba», explicaba esta señora.
Como ella, muchos cordobeses reconocen que eliminar el servicio de radio taxi repercutirá directamente en el uso de este vehículo público porque «si desaparece la comodidad de llamar a un taxi, desaparece el 90% de las ventajas de este servicio», afirma un joven transeúnte.
Otros, por el contrario, no se centran exclusivamente en la comodidad del servicio, sino que van más lejos. «No tienen dinero para pagar una multa cuando cobran una de las carerras más caras de Andalucía», reclama una joven estudiante. Sin embargo, los hay que, aún con las altas temperaturas, bromean diciendo que «primero nos quitan una caja, y ahora, también, desaparece radio taxi».




