El alcalde que se agarró a la vara y no vio las elecciones
El día que a Ocaña le dieron la vara de alcalde debió agarrarla con tanta fuerza que a dos semanas de que arranque la campaña electoral no la suelta ni para ir al baño, cuentan los prestos bedeles de Capitulares que filosofean por esas largas tardes de pasillos interminables. Mientras el PP ha dosificado el blíster de su programa electoral con pildoritas cada 24 horas, con Ocaña parece que no van las elecciones. En su papel de alcalde hasta las últimas consecuencias, es Izquierda Unida la que le ha hecho la lista, la precampaña y las propuestas (y probablemente hasta la maleta) que aparecen en escena como un mustio fuego artificial de pedanía. Para que no se entere mucha gente, Ocaña hace un poquito, nada más, de campaña, por las tardes y noches; casi a escondidas. No hay que empacharse. ¿Para qué va a prometer grandes proyectos y medidas para el futuro, si él es el presente del pasado...; si él es el alcalde...? Anoto en mi bloc la percepción de que a Ocaña la campaña le viene larga, como que ni le resultara útil ni, a la vez, inútil. Dejo en mi bloc la sensación de que al emir se le cansó la mirada de tanto usarla al contemplar las ruinas del Califato rojo. E incluso atisbo que él es consciente, en el fondo (como sucede siempre), de que los demás estamos equivocados creyendo que el 22 de mayo hay elecciones.
La doble vara de medir que pide el PSOE en el «ERuiz»
La artillería pesada del PSOE rehúye pedir árnica en el EREgate y saca el colmillo con el caso de Cristina Ruiz, la independiente que iba en el vigésimo segundo puesto en la lista de Nieto. Achacan al PP la doble vara de medir que emplean al criticar ferzomente a los socialistas imputados en el caso y guardarse «ciertas cosas en su casa» (Ocaña dixit). Lo curioso de esta doble vara de medir es que también existe en las filas socialistas, pues aplicando la responsabilidad que se le atribuye a la exgerente de Promi, cabe preguntarse si no tienen la misma aquellos que tutelaron los dos irregulares expedientes de Promi (unos dicen que los intrusos llegaron después, otros, que antes) junto a ella. Esto es, el delegado de Empleo, Antonio Fernández, que lo firmó, o el representante de UGT, hoy en una lista del PSOE en Montoro.



