57 años recién cumplidos. Es la suya la Feria social y profesional de un alto directivo. Ocio y negocio se abrazan sin incompatibilidades.
-Es usted cantabrón ¿verdad?
-Por la Gracias de Dios y de la Esperanza Macarena.
-Pero un cantabrón muy especial que suele arrancarse por fandangos en las reuniones de amigos…
-Y no olvide que también un poquito por soleá.
-¿Cuántos fandangos lleva cantados en esta Feria que ya casi termina?
-El fandango tiene un tiempo en la Feria que es por la noche o por la madrugá. Es cuando el flamenco tiene su cabida y los espíritus están templados por los caldos de Baco. Esa es la hora en la que los cantes hieren en lo hondo.
-Insisto: a cuantos lleva usted heridos…
-Por Huelva menos de los que me gustaría. Pero en total una noche con otra no baja de quince o veinte fandangazos.
-Pero no se por qué me pega que su posición le obliga también a vivir otra Feria…
-Claro. No se puede comprender la Feria como un evento social de una parte y laboral y empresarial de otra. Por supuesto familiar y costumbrista.
-¿Su Feria es más de ocio o de negocio?
-Es de ocio porque a buen entendedor sabe que los negocios en la Feria tienen mucho de jabón y poco de jamón.
-¿Sabe conjugar sin frustración los dos tiempos de su Feria: el ocio y el negocio?
-Sí, intento que la Feria tenga más tiempo de solaz y apacible para evitar las prisas y el vértigo diario. La Feria es bálsamo de las prisas del hombre actual.
-No me puede negar que, en pleno éxtasis por Juan Breva, llegue un alto directivo y haya que atenderlo…
-No. Al alto directivo se le muestra que la Feria pertenece al rito y a la geografía de Sevilla y como tal deberá escuchar las malagueñas de Juan Breva
-O sea que usted no deja de cantar venga quien venga…
-Si así lo hiciera no sería yo. Y esos altos directivos no me reconocerían.
-¿Se cierran negocios en la Feria?
-Creo que es leyenda urbana. Los grandes acuerdos se cierran en los despachos, con agua mineral y café.
-Pero se habla y se acuerda en las tardes de vaso largo…
-En la Feria se pronuncian y se encaminan líneas de acuerdos para futuras actuaciones en todos los campos de la actividad industrial. Se conciertan citas y acuerdos de visitas.
-Lo malo es que también se cierran empresas…
-Le digo una cosa: habría que medir el impacto de riqueza económica que produce la Feria y que, sin dudas, palia la desertización laboral que padecemos. Hay muchas personas que hacen diferentes Ferias: Sevilla, Jerez, Los Palacios, Carmona, Utrera. Con ese dinero viven no solo dignamente, sino muy dignamente durante el resto del año al amparo de otras ayudas.
-Andalucía roza el 30% de paro. ¿Ese dato tiene unas sevillanas, un fandango o una marcha fúnebre?
-Ese dato tiene notas de saeta. Y hay sevillanas para ese momento: las sevillanas que no hablan de caminos, pinares, estrellas o arenas.
-¿La cosa tiene visos de cambio?
-Lamentablemente sigue igual de mala y durante unos meses más habrá más deterioro. Es una pena decirlo. Pero a la gente no se la puede engañar.
-¿Qué es lo que más le molesta de la Fería?
-Me molesta quienes no saben comprender el alma fina de la ciudad.




