Ni en metálico, ni en especie, ni con la instalación de la pista ni con una mala campaña publicitaria. La Junta de Andalucía cerró ayer con un sonoro portazo la polémica sobre su implicación en la organización de la semifinal de la Copa Davis en Córdoba con una negativa tan rotunda como definitiva: no colaborará de ninguna manera.
La Administración autonómica desprecia sin sonrojo a la ciudad en su acontecimiento más importante de los últimos años, que supondrá una notable proyección de imagen y una inyección económica muy importante pára Córdoba. Lo hace tras una fuerte polémica con el Ayuntamiento, que había solicitado la colaboración económica de la Junta, como hace con acontecimientos deportivos en toda Andalucía a lo largo del año y como hizo en la disputa de la final de 2004 en Sevilla y en los cuartos en Marbella en 2009. La forma en que se ha expresado la negativa final pone además de manifiesto sin ningún tapujo que el gesto de la Junta tiene detrás el enfrentamiento con un Ayuntamiento gestionado por el Partido Popular.
Canon desorbitado
El anuncio que liquida la polémica lo hizo ayer el consejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, Luciano Alonso. Dejó claro que la Junta no abonará ningún canon para la celebración de la semifinal. «No estamos en condiciones de pagar cánones», dijo Alonso alto y claro tras ser preguntado por los periodistas durante una convocatoria de su departamento en Málaga. En una nota remitida después por la Consejería fue igual de contundente: «No es posible atender estas peticiones de canon desorbitado, tengan o no contraprestación, en un momento en el que las instituciones públicas deben apostar por la austeridad, que también pregona el Partido Popular», dijo en una alusión que revela de forma explítica cierta animadversión partidista.
Explicó que la decisión de no abonar tasas a las federaciones deportivas nacionales se tomó en 2009 tras la celebración en Marbella de otra eliminatoria del mismo torneo y que esta posición es «compartida por otras comunidades». En este sentido, recordó que el actual secretario general para el Deporte de la Xunta de Galicia, José Ramón Lete, planteó hace un año en una conferencia interterritorial, cuando era director general de Deporte de la Comunidad de Madrid, que las regiones deberían acordar no abonar cánones para contar con citas de estas características.
Alonso no sólo echó mano de la postura adoptada por la Consejería hace un par de años y supuestamente compartida por otras regiones, sino que citó la recurrente falta de recursos económicos que hay en la actualidad, que ha llevado a promover recortes en todas las áreas de gobierno menos en Educación, Sanidad, Empleo y Servicios Sociales, dijo. «Lo que antes se podía hacer en cuanto a modelos de organización y pago de canon ahora no se puede llevar a cabo», sentenció.
Explicó que las subvenciones destinadas a las distintas federaciones andaluzas se han reducido en los dos últimos años por la crisis y consideró que pagar 700.000 euros para la celebración de la Copa Davis de Córdoba no sería entendido ni por estas entidades ni por los alcaldes de los municipios en los que se ha «ralentizado» la construcción de infraestructuras deportivas. Tampoco sería «razonable que la Federación Española de Tenis consiguiera una aportación de Andalucía de 1,5 millones de euros en tan sólo tres años», en alusión a la cita cordobesa y a la eliminatoria de Marbella, que a su juicio no fue rentable para el destino turístico porque no aparecía la marca Andalucía.
No se quedó ahí la lista de excusas para no implicarse. Por ejemplo, argumentó que «no es adecuado» financiar la construcción de la pista en que se disputarán los partidos, tal y como le ha pedido el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, porque se trata de una instalación «efímera» que sería usada sólo cuatro días para los entrenamientos previos y los tres días de competición.
Alonso además desautorizaba a la delegada del Gobierno de la Junta en Córdoba, Isabel Ambrosio, quien había asegurado que era posible la colaboración en especie, a lo que el alcalde, José Antonio Nieto, había respondido invitando a la Administración autonómica a colaborar en la instalación de la pista en la plaza de toros.
El consejero añadió que la propuesta del regidor cordobés se produjo a finales de julio, «cuando ya tenemos programada, y en gran parte ejecutada, toda la programación anual de eventos deportivos». Tampoco habrá campaña de promoción. «Ya que el alcalde ha dicho que no es necesaria, no la realizaremos», concluyó el consejero con cierto revanchismo.
El comunicado se limita con una irónica promesa de apoyar «eventos deportivos en el futuro» y a ofrecer colaboración para acontecimientos más duraderos. «Estoy dispuesto a hablar de tenis con el alcalde de Córdoba para instalaciones fijas, no para siete días, que faciliten la práctica deportiva de los cordobeses; para inversiones que se queden en la ciudad y generen empleo estable y riqueza», dijo Alonso.
Personas non gratas
Sobre esta noticia el gobierno municipal no quiso hacer declaraciones de ningún tipo, aunque poco antes había hablado el concejal delegado de Empleo, Ricardo Rojas. «Les pido que reflexionen y recapaciten porque no están arremetiendo ni contra José Antonio Nieto ni contra el PP, sino contra toda la ciudadanía de Córdoba. Y éste es un evento muy importante no sólo para Córdoba, sino también para toda Andalucía», manifestó antes de asegurar que tanto el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, como el consejero de Turismo, Comercio y Deporte «se están ganando a pulso» que la ciudad les declare «personas non gratas». El alcalde había afirmado poco antes que «será un éxito con la Junta o sin la Junta».




