Día 03/11/2011 - 09.46h
Aquella mañana de octubre de 2003, Zapatero lanzó el órdago: «Haré todo lo posible para que Córdoba consiga ese objetivo» por la Capitalidad cultural 2016, proclamó ante un auditorio atestado de cargos socialistas de la provincia. De facto, ésa ha sido su gran promesa (fallida a todas luces) para Córdoba en estos más de ocho años en los que apenas pasó por la provincia (salvo el AVE, una cumbre con Polonia y otro mítin en Valdeolleros). La promesa de 2016 ha resultado de puro malfario, a la postre, habida cuenta de su resolución final.



