El legado presidencial pivota en una amalgama de nefastos datos económicos, su efecto en proyectos históricos y poca luz
Día 03/11/2011 - 09.46h
A pocas horas de que arranque la campaña electoral de las elecciones generales del 20-N, el balance de legislatura tiene también su vuelta en Córdoba. La herencia que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero deja en la provincia está marcada por entero con números en rojo. Los cordobeses llegan a las urnas con 82.800 más en el paro, según el último dato de la Encuesta de Población Activa (EPA) conocido. La segunda provincia española con más tasa de paro (un 34%). Cuando revalidó el poder en marzo de 2008, Córdoba estaba en el puesto trece con un 12,4%.
Una cifra que podría servir de frontispicio a todo un mandato de crisis económica donde los grandes proyectos que, presupuesto a presupuesto, iba arrastrando la provincia también se han visto afectados por el componente económico. Apenas si se concluyeron reivindicaciones históricas como la A-45 a Málaga o el primer tramo de la Variante Oeste —por cierto, aún sin luz desde que se inauguró en enero de 2011—. O la ampliación de pista del aeropuerto de Córdoba, casi rematándose pero que a la postre no servirá de mucho en un contexto en el que los recortes en las compañías aéreas y hasta el cierre de aeródromos privados están a la orden del día.
La circunscripción cordobesa dio en 2008 cuatro de los seis congresistas al PSOE. La pelea con el PP ahora podría darle a este partido la vuelta al marcador. Bazas no le faltan a la hora de escudriñar en este legado de ZP en una economía muy marchita como es la cordobesa. En estos cuatro años se han perdido la friolera de 4.003 autónomos y cerca de 2.600 empresas, según los datos de la Seguridad Social y el Directorio Central de Empresas del Instituto Nacional de Estadística. El número de afiliados a la Seguridad Social ha caído en más de 17.300 comparando datos medios anuales, y las prestaciones por desempleo han llegado a incrementarse casi un 50% al pasar de 54.000 en marzo de 2008 a las 78.714 de agosto pasado —último mes computado—.
Las pensiones, uno de los «activos» en el discurso del PSOE en los primeros compases y que se convirtió después en uno de sus agujeros negros con la merma en las pagas a los jubilados, es otro de los caballos de batalla en Córdoba. En los cuatro años de legislatura, el importe medio de las pensiones contributivas ha subido en la provincia (11,2%), pero menos que en la media de Andalucía y España. Hay que tener en cuenta que ya se parte de una mala situación, pues Córdoba es la sexta provincia con la paga media más baja del país. Ahí sigue pese a que los 162.363 pensionistas cobran de media 68 euros más. El cuadro macroeconómico es muy negativo, pero incluso las perspectivas futuras en cuanto a un sector como el primario, con tanto peso en Córdoba, son aún peores, dada la propuesta de la nueva PAC que pondría en peligro hasta 160 millones de euros. La titular de Agricultura, y ahora cabeza de lista del PSOE por Córdoba, Rosa Aguilar, ha recibido críticas por parte del sector agrario en cuanto a la reacción tardía contra los postulados de Bruselas y la llamada «tarifa plana» que rompe los derechos históricios y la ayuda por producción, entre otros elementos centrales de la política agraria.
Esta crisis y la política de ajustes en el gasto público seguida prácticamente durante todo el mandato se ha notado también y mucho en la inversión que ejercicio tras ejercicio se iba vertiendo sobre Córdoba. Así, y con las cuentas de 2011 prorrogadas, los tres presupuestos anteriores fueron menguando paulatinamente el gasto en proyectos cruciales. Sobre todo en lo que concierne a Fomento. El tramo norte de la Variante Oeste, la Variante de Porcelanosa en colaboración con la Junta de Andalucía, la prometida A-81 (duplicación de la N-432 entre Badajoz y Granada); la terminal de pasajeros del aeródromo cordobés o actuaciones en torno a la N-502 conforman un rosario de iniciativas que duermen el sueño de los justos, como la segunda fase del encauzamiento del río Guadalquivir. En el plano cultural sucede tres cuartos de lo mismo. La Biblioteca del Estado en los Jardines de Agricultura ha quedado en el aire tras vallarse el solar hace más de un año. El nuevo Bellas Artes o la conclusión del Arqueológico (licitada, pero demorada) siguen en el alero.
Sólo arrojan luz la millonada de los fondos «anticrisis» en sus dos remesas (llegaron a todo el país) y el apoyo al Centro de Congresos de Córdoba con 10 millones de euros (nada que ver con el de León).



