La primera cámara que grabó al padre cuando salió hacia la parcela confirma que los niños le acompañaban
Día 23/02/2012 - 10.00h
Los ojos indiscretos de cuatro cámaras y la mirada perspicaz de un astrofotógrafo han desarmado la versión a la que José Bretón se aferra, impasible, sobre lo que pasó el pasado 8 de octubre, cuando sus dos hijos desaparecieron sin dejar rastro.
El informe emitido por el experto de la Universidad de Valencia sobre las imágenes registradas por los objetivos, al que ha tenido acceso este periódico, permite reconstruir cronológicamente los movimientos del progenitor el día de autos y, lo que es más importante, extraer una conclusión «irrefutable» para la investigación, según apunta el propio juez en su auto: que los pequeños no llegaron al Parque Cruz Conde.
Según la pericial, a las 10.29 horas de la última mañana en la que se tuvo noticias de los hermanos, el vehículo de José Bretón, un Opel Zafira de color azul oscuro, pasa por la calle Joaquín Altolaguirre, donde tiene una salida la vivienda de los padres de Bretón, cuya entrada principal está en Don Carlos Romero. Según declaró, había dejado a sus hijos en casa de su hermana Catalina, que vive muy cerca, en la calle Jesús del Calvario, y estaba buscando aparcamiento.
La cámara que capta este momento es la que se encuentra ubicada en el café bar Eurojuegos. Según el estudio del experto, «no puede distinguirse si los asientos traseros van ocupados por culpa de un fuerte reflejo en la luna trasera del vehículo».
Entre esa hora y poco antes de las 13. 30, el padre se queda cuidando de sus hijos y sus dos sobrinos —según dijo en su declaración—, puesto que su hermana se fue a hacer la compra.
A las 13.31 horas, el objetivo del salón de juegos vuelve a grabar al Opel Zafira a su paso por Joaquín Altolaguirre. «En este caso, sí se distingue que el asiento trasero va ocupado, puesto que el cinturón derecho se encuentra en una posición tensa», apunta el informe en sus conclusiones.
Veintidós minutos después, el dispositivo de vigilancia que se encuentra en el Centro de Inserción Social (CIS) Carlos García Valdés de Las Quemadas, en la misma calle de la parcela de los abuelos paternos de Ruth y José, registra cómo el coche de Bretón entra en la citada finca.
No vuelve a haber movimiento hasta las 17.28 horas, cuando, de nuevo, el coche del imputado sale de la casa en dirección hacia la izquierda. Pasa los contenedores que están a escasos metros, en la nave de Bodegas Campos, y a las 17.29 horas para en los que se encuentran junto al Centro de Inserción Social. Las cámaras graban cómo tira un bulto. Sube de nuevo al turismo y unos 45 segundos después, arroja otras dos bolsas en otros depósitos de basura que se sitúan próximos a la empresa Joylu. Precisamente, son las cámaras de dicha firma las que recogen el momento. Después, a las 17.30 horas, el padre de los niños se desvía por un camino a su derecha.
Cabe detenerse en esta secuencia de hechos. El juez, en su auto, al que ha accedido ABC, reflexiona: «No se ve a los niños en el interior del vehículo por la posición de los aparatos de grabación, pero sí se comprueba la extraña acción del señor Bretón de dejar una bolsa de aparente escaso peso en un primer contenedor, pese a haber otro incluso antes en su camino, y dejar varios metros después otras dos bolsas en otro contenedor más distante». Esta actitud, para José Luis Rodríguez Lainz, «no puede tener otra explicación que un deliberado intento de crear confusión».
Es más, en su primera declaración ante la Policía, Bretón trató de ocultar su trayectoria diciendo que salió hacia Córdoba por el camino más complicado, dirección a la avenida de Carlos III. Además, «trató de confundir al juzgado diciendo ... que desconocía cómo se podía llegar a la Ciudad de los Niños desde la autovía», señala el togado. En una persona que se ha criado en el entorno de la avenida Barcelona, «la excusa cae por su propio peso».
La última cámara que recoge imágenes del Opel Zafira la tarde del 8 de octubre es una de las que se encuentran en la calle Escultor Conde Zamora a las 17.56 horas. «El vehículo del sospechoso circula con los asientos vacíos», ya que «no se ve ningún bulto en el perfil de la ventana». ¿Dónde estaban los niños entonces, si no llegaron al Parque Cruz Conde». De momento, sólo Bretón lo sabe.



