Aceituna de mesa y cereales, los cultivos más castigados en 2018
Módulos IRPF

Aceituna de mesa y cereales, los cultivos más castigados en 2018

La adversa climatología, la caída de precios y las barreras comerciales justifican la reducción de módulos en el IRPF, según solicita Asaja Sevilla

12/09/2019 Actualizado a las 14:34

La campaña agrícola 2017-2018 ha estado marcada en la provincia de Sevilla por los retrasos en la maduración de los frutos, en las recolecciones y también en las siembras de cultivos de invierno como consecuencia de la meteorología y por el hundimiento de precios en productos en los que el campo provincial es líder productor. Es el caso de la aceituna de mesa, un cultivo muy afectado también como consecuencia de las barreras comerciales vigentes en un mercado prioritario para el sector como es Estados Unidos, y de los cereales de invierno (trigo duro y trigo blando) y de primavera (maíz y girasol). Por esta razón, la patronal agraria Asaja Sevilla va a solicitar al Ministerio de Hacienda la reducción de los módulos de IRPF vigentes para toda la provincia.

El año agrícola comenzó en un ciclo de sequía que afectó a las primeras fases de los cultivos de invierno, provocando el retraso en las siembras de los cultivos de primavera. No obstante, «a partir del 1 de marzo llegaron las lluvias y la situación dio un giro de 180 grados», destaca la patronal agraria.

Asaja Sevilla ha analizado, sector por sector, el comportamiento agrario de cada cultivo en la provincia durante 2018, proponiendo una reducción de módulos en el IRPF en aquellos que han obtenido los peores resultados en el campo, con el objetivo de compensar los costes que tienen que asumir los productores. Y es que el régimen de estimación objetiva agraria, o de módulos del IRPF, es el mayoritario entre los agricultores y ganaderos del país, y es el elegido por más de un millón de declarantes españoles.

Cultivos en crisis

En términos agrarios, 2018 no ha sido un buen año para los trigos en la provincia. De hecho, el trigo blando ha sufrido un descenso de la superficie respecto a la campaña anterior, lo que ha provocado una menor producción aunque, en líneas generales, los rendimientos se han mantenido como los de un año normal. Sin embargo, según destaca Asaja Sevilla, «la rentabilidad del cultivo ha sido desastrosa, alcanzándose unos ingresos por hectárea basados en unos niveles de precios de este cultivo de hace 25 años».

En cuanto al trigo duro, en 2018 las producciones han sido similares a las de la campaña pasada y los rendimientos medios muy dispares, con bastante heterogeneidad en la provincia. Pero la rentabilidad del cultivo «ha sido nula», con una caída de las cotizaciones que se ha mantenido durante toda la campaña, donde los precios del trigo duro han sido similares a los de un trigo forrajero o con destino a pienso.

Tampoco han corrido mejor suerte los cereales de primavera. De hecho, los productores de maíz y de girasol en la provincia «no han cubierto siquiera los altos costes productivos», con precios de ruina marcando toda la campaña.

En el caso del arroz, el retraso en las siembras debido a las abundantes lluvias de marzo y abril, ha derivado en una importante demora en la recolección del cultivo y en la aparición de plagas. Entre ellas, la «pyricularia», que ha afectado especialmente a la variedad de grano redondo y ha provocado rendimientos inferiores a los de campañas anteriores.

Problemas para el olivar

El clima ha afectado especialmente al olivar de mesa. De hecho, las altas temperaturas de final del verano y el retraso de las primeras lluvias otoñales han provocado el retraso fenológico en la maduración de los frutos, y ello ha afectado negativamente a la recolección de gran parte de los olivares en secano.

A esto se suma que «este sector se encuentra inmerso en un periodo muy complicado», denuncia Asaja Sevilla, como consecuencia «de la implantación por Estados Unidos de aranceles a la exportación de la aceituna negra de mesa española, dentro de su guerra comercial contra las importaciones de productos».

Como consecuencia de estas barreras, las exportaciones de aceituna negra española a este mercado estratégico para el sector han caído durante la presente campaña en más de un 80%, «lo que afecta al empleo en entamadoras y envasadoras y a la rentabilidad del sector productor», subraya la patronal agraria.

El almendro también ha sufrido los estragos de una primavera excesivamente lluviosa, lo que ha supuesto un menor rendimiento para los productores y muchas enfermedades fúngicas. Por estas razones, Asaja Sevilla solicita que el Ejecutivo de Pedro Sánchez «sea sensible con la difícil situación por la que atraviesa el campo sevillano» y pide que se apruebe la reducción del módulo vigente de IRPF para todos estos cultivos «en todas las comarcas agrarias de la provincia de Sevilla».

Comarcas sevillanas

Respecto a los cítricos, las patatas y el algodón, la rebaja fiscal que solicita Asaja Sevilla se ciñe a las comarcas productoras: Campiña, Vega, Aljarafe y Marismas.En el caso de los cítricos está más que justificado ante el «desastroso» comportamiento de la primera parte de la campaña de comercialización, con precios por debajo del umbral de la rentabilidad para el agricultor. Ello obedece a las importaciones de este producto provenientes de terceros países, al bajo consumo debido a la escasez de frío, así como al retraso en la maduración y recolección debido a las inclemencias climáticas acaecidas a lo largo del año.

La situación de la patata durante la campaña también ha sido «preocupante». El clima ha provocado no sólo el retraso en la recolección, sino también ha incidido en la aparición de plagas como el «mildiu», lo que ha derivado en un menor rendimiento en el campo de este cultivo de casi un 25% respecto a 2017. Igualmente, en el caso del algodón, tras las pérdidas en cantidad como en calidad de la fibra se encuentran las fuertes lluvias, que han provocado un retraso en las siembras y en la recolección.

En el cultivo del tomate de industria, la situación agronómica justifica una reducción en los módulos vigentes en las comarcas de Campiña, Vega y Marismas, y sólo en los municipios de la comarca de la Vega en el caso del frutal de hueso.

Sector ganadero

En cuanto al sector ganadero, Asaja Sevilla ha solicitado la reducción del módulo vigente para el caprino de leche y para el ovino de carne en todos los términos municipales de la provincia de Sevilla. Según la patronal agraria, la situación del caprino de leche ha sido «insostenible», ya que a pesar del descenso en la producción que se ha venido dando desde el mes de mayo no se ha percibido una mejora de los márgenes de beneficio de los ganaderos.

Respecto al ovino, «ha sido un año de precios bajos, con una pérdida media de valor en origen del 10%, tanto para carne del cordero lechal como del pascual». Además, el problema se agrava por la bajada del consumo de carne de ovino, lo que ha derivado en la escasa rentabilidad de este sector.

 

 

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