La agricultura andaluza apuesta por las prácticas de conservación y lidera las estadísticas nacionales
Según un informe del Ministerio, el laboreo mínimo y la cubierta vegetal espontánea representan el 71,7% de la superficie analizada en la región
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha publicado la XI edición del Informe Anual de Indicadores, correspondiente al año 2022, que recoge y analiza datos de la actividad y evolución de los sectores agrario, pesquero y alimentario, de los que ofrece una completa radiografía.
Entre los datos más destacados cabe señalar el récord histórico de las exportaciones agroalimentarias y pesqueras, que superaron los 68.000 millones de euros.
Además, el informe analiza la distribución del suelo agrario, constando que se han incrementado los cultivos leñosos (un 11% en los últimos diez años), y los pastos (21,4%). Por el contrario, los herbáceos han disminuido un 2,2%.
Por otra parte, los sistemas de regadío eficiente en España han crecido un 19 % en los últimos 10 años, hasta suponer el 79 % de la superficie total.

Agricultura de conservación
Sin embargo, sí llama la atención la apuesta de los productores andaluces por la agricultura de conservación. Y es que, según los datos del Ministerio, el 59,5% de los agricultores que llevan a cabo la cubierta vegetal lo hacen en Andalucía, alcanzando las 795.567 hectáreas.
Por otro lado, el 31,6% de los agricultores a nivel nacional que practican el laboreo mínimo son andaluces, y el 23% de los que continúan con el laboreo tradicional también, aunque ya suponen un número muy bajo de hectáreas, apenas 188.663.
Además, Andalucía supone el 39,2% de los que apuestan por la cubierta vegetal sembrada, y el 42,8% de los que lo hacen por la cubierta vegetal inerte.
Según los datos, en Andalucía, el laboreo mínimo y la cubierta vegetal espontánea representan el 71,7% de la superficie analizada en esta región. Sólo en esta región se concentra el 59,5% (795.567 ha) de superficie nacional cultivada bajo el sistema de cubierta vegetal espontánea.
Cabe recordar que la cubierta vegetal no solo es beneficiosa para mejorar la calidad del suelo y su contenido en materia orgánica, sino que también contribuye a la fijación de carbono.