Asaja pide reducir módulos para aliviar pérdidas agroganaderas
Informe anual

Asaja pide reducir módulos para aliviar pérdidas agroganaderas

La sequía, los altos costes de producción y las adversidades climáticas marcan un 2025 crítico

27/01/2025 a las 07:00

Asaja Sevilla, en colaboración con Asaja Andalucía y la Junta de Andalucía, ha presentado su informe anual para la reducción de módulos del IRPF, donde detalla la evolución de los principales sectores agrícolas y ganaderos de la provincia. Este análisis, que incluye factores climáticos y económicos que han afectado significativamente las producciones, solicita una rebaja generalizada de los índices de rendimiento neto como medida para mitigar las graves pérdidas sufridas por los productores en 2024.

El año ha estado marcado por la prolongación de la sequía hidrológica, pese a un aumento de lluvias en primavera y octubre. Estas precipitaciones, aunque aliviaron temporalmente la situación de los cultivos y el ganado, no fueron suficientes para revertir el déficit hídrico, con un nivel de agua embalsada del 35% a cierre de año, muy por debajo de la media histórica. Además, la campaña ha enfrentado altos costes de fertilizantes, energía y otros insumos básicos, lo que ha afectado gravemente a la rentabilidad de las explotaciones.

Según Eduardo Martín, secretario general de Asaja Sevilla, «Solicitamos a las administraciones, a través de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Hacienda, una reducción generalizada de los índices de rendimiento neto, al 0,22, 0,32, 0,27 y 0,18 según el sector, como medida para paliar la caída de rentabilidad en 2025 debido a estas causas».

Entre los sectores más afectados destaca el de cereales de invierno, que aunque mejoró ligeramente en rendimiento, no logró compensar los altos costes de producción, con un promedio de 700 euros por hectárea, ni los bajos precios de mercado. Asaja Sevilla ha solicitado una reducción de módulos tanto para el trigo duro como para el trigo blando.

Los cultivos de oleaginosas, cítricos y arroz han enfrentado un año complicado. En las oleaginosas, la superficie cultivada siguió disminuyendo, y aunque los rendimientos mejoraron respecto a la campaña previa, los bajos precios del girasol afectaron su rentabilidad. En cítricos, una primera fase de campaña relativamente favorable se vio opacada por la saturación de mercado causada por la naranja egipcia, lo que hundió los precios, sumado a una producción reducida por la falta de agua. En cuanto al arroz, la escasez hídrica limitó la superficie cultivada al 69% de la habitual y provocó pérdidas del 55% respecto a una campaña normal. Por ello, Asaja Sevilla ha solicitado reducciones en los módulos fiscales para estos sectores.

Por su parte, el algodón sigue por debajo de los niveles de producción históricos, con una merma del 26% frente a las previsiones. A esto se suman plagas y daños por la dana de finales de octubre, que agravaron la situación en parcelas ya afectadas por problemas fitosanitarios. El almendro también registró una campaña complicada, con una floración insuficiente y problemas graves de plagas como el gusano cabezudo, lo que obligó al arranque de plantaciones en numerosas explotaciones.

Por otro lado, el olivar experimentó una mejora parcial gracias a las lluvias, que permitieron recuperar parte de la arboleda, aunque las producciones se mantuvieron muy por debajo de la media de las últimas campañas. El rendimiento graso del aceite cayó tres puntos frente a los últimos cinco años, y los precios se desplomaron más del 50%, agravando la situación económica de los productores, especialmente en municipios como Corcoya y Badolatosa, donde las pérdidas superaron el 50% debido a cambios bruscos de temperatura.

En el ámbito de la ganadería extensiva, aunque las lluvias mejoraron los pastos, las explotaciones sufrieron el impacto de brotes de lengua azul y de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica, que provocaron abortos y pérdidas de reproductoras. A esto se sumaron daños localizados por la granizada de mayo, que afectó unas 2.000 hectáreas de cultivos en municipios como Los Palacios y Villafranca y Lebrija, agravando las dificultades de los agricultores.

Ámbitos