Agricultores del Bajo Guadalquivir, «asfixiados por la sequía», se manifiestan para pedir soluciones urgentes
La protesta, organizada por COAG Sevilla, ha servido para que el sector ponga sobre la mesa la «dramática» situación que viven Lebrija o Los Palacios, entre otros municipios
Los agricultores del Bajo Guadalquivir, que «no aguantan más la ruina que arrastran por la sequía», han salido a la calle en Sevilla para pedir ayuda urgente a las administraciones.
Bajo el lema «S.OS., el Guadalquivir agoniza, necesitamos ayuda ya» y «Los pueblos se van a la ruina», han reclamado al Gobierno central y al autonómico que trabajen de forma coordinada en la adopción de un plan de rescate del Bajo Guadalquivir, cofinanciado por ambas administraciones, y «centrado en los agricultores profesionales que tienen en la agricultura su medio de vida».
Los agricultores del Bajo Guadalquivir han protagonizado este miércoles una manifestación por la capital andaluza para llamar la atención sobre la situación que atraviesan, ya que se sienten «abocados al desastre» por la extrema sequía junto al incremento de los costes de producción, y han reclamado «un rescate del sector primario como se hizo con los bancos».
Así lo ha señalado a los periodistas el secretario general de COAG-A, Miguel López, que ha participado en la protesta, que se ha iniciado frente a la Torre Sur de la Plaza de España, sede de la Delegación del Gobierno, ha pasado por las puertas de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), y ha terminado en Tabladilla, donde se ubica la Consejería de Agricultura.

López ha insistido en la situación «tan precaria» y la «extrema dificultad» que vive la zona del Bajo Guadalquivir, donde las pérdidas este año pueden llegar a los 250 millones, con más de 6.000 explotaciones afectadas. Además, no ha descartado una movilización general a nivel andaluz.
En el manifiesto que se ha leído, los agricultores han señalado que ya se acumulan tres campañas con fuertes reducciones en la dotación de agua para riego y que en la presente campaña lanza alcanza ya el 85%.
«La producción de los cultivos tradicionales de nuestra zona ha sido nefasta: la remolacha se ha secado, la producción de cereal se ha perdido en más de un 70%, el girasol no va a alcanzar una producción mínima y las perspectivas del algodón no son mejores», describe.
La zona más afectada
La zona más afectada por este cúmulo de circunstancias y por las características descritas se localiza en la zona regable de Lebrija, Las Cabezas de San Juan, Utrera y Los Palacios donde, por si fuera poco, se han producido granizos que han dañado almendros, invernaderos y las pocas hortícolas donde se concentraba la escasa agua disponible.
COAG añade que la «ruina» de los agricultores se ha trasladado también a las cooperativas que, sin materia prima no pueden desarrollar su proceso de transformación, perdiendo ingresos y mercados a pesar de tener que seguir haciendo frente a la amortización de las inversiones. Por todo ello, el manifiesto se entregará con una propuesta de medidas «urgentes y eficaces» para hacer frente a la crisis y salvar a la agricultura social y profesional del Bajo Guadalquivir.