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Agricultura

El campo andaluz, en vilo por las intensas lluvias: «el trigo lleva 25 días bajo agua, no sabemos cómo evolucionará»

Las borrascas consecutivas que ha sufrido la región han paralizado por completo la actividad de los agricultores, que no han podido ni sembrar en algunas zonas

03/02/2026 Actualizado a las 09:47

Las intensas y «persistentes» lluvias han obligado a la paralización total de la actividad en el campo andaluz, algo que está causando mucha preocupación entre los agricultores andaluces. «Está claro que necesitamos agua, pero también necesitamos ‘una clarita’ para poder hacer labores», lamenta Ricardo Serra, presidente de Asaja Andalucía, en declaraciones a Europa Press.

Es el caso, por ejemplo, del cereal de invierno, que ni siquiera se ha podido sembrar en muchos sitios y que, en las zonas ya sembradas, «se perderá». En concreto, desde Asaja han explicado que, en la provincia de Sevilla, y también en zonas de Córdoba y Cádiz, «el 50% del trigo no se ha sembrado y ya no se va a sembrar ya que la fecha límite era el 15 de diciembre». Además, el trigo que sí se ha sembrado lleva 25 días bajo agua, por tanto, «no se sabe cómo evolucionará», ha señalado.

Por cultivos

Por otro lado, el cultivo de la patata también se encuentra «paralizado». El presidente de Asaja ha indicado que «desde diciembre los patateros están esperando a poder sembrarlas». Asimismo, en cuanto a la siembra del girasol, Serra ha apuntado a que «vamos tarde porque la tierra está encharcada».

En cuanto a la recolección, Serra ha asegurado que en cítricos, por ejemplo, «íbamos muy adelantados pero después de esta semana empezamos a estar arrasados».

Ante esta situación, desde Asaja esperan que «paren las lluvias para que el campo oree y se puedan hacer las labores que están pendientes» y han subrayado que «ahora mismo no podemos calcular nada, hay que esperar un poco a ver que escampe».

Eso sí, los agricultores reclaman que se trabaje por aprovechar este agua que está cayendo, ya sea a través de microbalsas u otro tipo de pequeñas infraestructuras.

El peligro de las altas temperaturas

En este sentido, el responsable ha remarcado que si en unos días para la lluvia y vienen varias semanas de tiempo «bueno, pero sin que haga demasiado calor, que también es malo para los hongos, entonces a lo mejor mejor mejora un poco la situación». Por el contrario, si sigue lloviendo y hace temperaturas altas, «la situación será más grave».

Maquinaria agrícola trabajando en arreglar los desperfectos ocasionados por la lluvia / Junta de Andalucía

Flexibilización de cara a la PAC

Esta situación ha llevado a que, desde Asaja, sigan solicitando insistentemente la flexibilización de las normas de PAC, cuyo realización está siendo muy difícil por las incesantes lluvias: el cumplimiento del porcentaje mínimo de rotación anual en tierras de cultivo (50%), o la implantación del porcentaje exigido de leguminosas al que obliga el ecorrégimen de rotación con especies mejorantes.

A esta petición se han sumado también desde Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, confiando en que la Consejería de Agricultura «atenderá la demanda, entendiendo que permitiría compatibilizar los objetivos medioambientales del ecorrégimen con la realidad agronómica actual», lo que evitaría «penalizaciones injustificadas a los agricultores».