
Coronavirus: así se trabaja en los invernaderos almerienses en plena pandemia
Miles de trabajadores han implementado medidas de seguridad, como la desinfección continua de las herramientas, para evitar contagios
Los invernaderos almerienses, y las decenas de empresas dedicadas a la producción de productos agrarios, conforman un gran entramado del que también forman parte miles de trabajadores. Una «maquinaria » que ha trabajado sin descanso incluso durante la cuarentena del primer estado de alarma, cuando todo era incierto aún en relación con el coronavirus y su contagio.
«Nos encontramos en el tramo fuerte de la campaña de hortalizas bajo plásticos, nuestra principal actividad, y lo afrontamos con relativa normalidad», explica Adoración Blanque, secretaria general de Asaja Almería. Desde esta organización agraria, detalla, ya se empezaron a implementar los planes de contigencia con las empresas en julio, por lo que esta segunda ola del Covid-19 «nos ha pillado a todos más rodados y asumiéndolo bien».
De hecho, detalla Blanque, el coronavirus «no ha cambiado demasiado» el día a día en un invernadero. «El uso de la mascarilla se ha implementado bien, y ya se usaban otros elementos de protección como pueden ser los guantes». Además, cada trabajador «trabaja en una línea» del invernadero, por lo que la distancia de seguridad es, incluso, mayor que la mínima que se recomienda.
«Sí que se ha incrementado la desinfección de los útiles y las herramientas, que antes también se llevaba a cabo para luchar con los virus de las plantas, pero que ahora se hace más asiduamente. Además, cada uno utiliza sus propias herramientas, sin intercambiarlas con los compañeros, para evitar posibles contagios», explica la secretaria general de Asaja Almería.
Turnos sin comedor
Otra de las cuestiones a las que se enfrentan a diario las empresas de la agricultura intensiva almeriense es la organización del trabajo. Para cumplir con las normas de prevención, se ha reducido el número de ocupantes de los vehículos, ya sean privados o de las propias empresas, y se han implementado turnos para evitar que se usen zonas comunes como los comedores. «De esta forma, un trabajador solo se relaciona con la gente de su turno y no tiene necesidad de comer allí, por ejemplo, lo que sí aumentaría el contacto».
En cuanto a los gastos, desde el sector asegura que, a pie de invernadero, «apenas se notará un incremento», pero sí se hará en las instalaciones donde se envasan y terminan de preparar los productos hortofrutícolas. Aquí, el aumento de la limpieza de suelos, maquinaria e instalaciones «supone una subida de los costes» ya que, de hacerse una vez al día, ha pasado a hacerse después de cada turno.
Campaña sin altibajos
Por último, Adoración Blanque ha analizado la presente campaña que, afirma, «se espera que transcurra con relativa normalidad». «No esperamos que haya altibajos ni de producción ni de demanda, sobre todo si funciona bien la distribución», ha detallado. De hecho, el sector de las hortalizas, al ser un producto de alto consumo doméstico, es de los pocos que no ha notado la bajada del canal Horeca. «Otros sectores almerienses, como el de la ganadería ovina, sí que han sufrido que los bares tengan menos actividad», asegura. Mientras tanto, el gran engranaje de la agricultura almeriense sigue trabajando, con o sin coronavirus, para surtir de frutas y hortalizas al mercado español.