La evolución del Covid-19 y la definición de la PAC marcarán el pulso al año agrario
Asaja establece los asuntos prioritarios que a nivel europeo, nacional y regional incidirán en el campo andaluz en este nuevo ejercicio
Los agricultores y ganaderos andaluces han dicho adiós a un 2020 muy complejo para el campo y encaran un nuevo año con muchas incertidumbres sobre el futuro del sector, el único que garantiza el suministro alimentario.
La evolución de la pandemia del coronavirus y los vientos de cambio del modelo agrícola que soplan desde Bruselas, que arrastrarán a la nueva Política Agraria Común 2021-2027, con más presiones medioambientales para los productores, determinarán las posibilidades de desarrollo de la actividad agrícola y ganadera, su rentabilidad y su competitividad frente a terceros en este ejercicio 2021. Un año en el que las prioridades del sector, según la patronal agraria Asaja Sevilla, deben focalizarse en los siguientes diez puntos claves.
1. Crisis de precios
El año 2020 comenzó con las protestas del campo en las carreteras por la crisis de los precios en origen y ha terminado dejando al sector en una situación «más vulnerable si cabe, tras los azotes de la pandemia del Coronavirus».
Por ello, Asaja Sevilla no descarta que en este 2021 se retomen las manifestaciones, ya que «si el sector agrario estaba tocado antes de la pandemia, actualmente se encuentra con muchos subsectores hundidos, especialmente aquellos más dependientes del canal Horeca y de la actividad en la calle».

El Covid-19 ha puesto de manifiesto problemas estructurales que ya venían sufriendo algunos productos, con precios excesivamente bajos y con una brecha entre origen y destino cada vez más alta.
2. Covid-19
Pese a que en este ejercicio han llegado las ansiadas vacunas, la evolución del virus y las nuevas cepas preocupan enormemente al sector agrario. «El alza de los contagios descartan a corto plazo la apertura del canal Horeca y la celebración de fiestas populares muy ligadas a determinados productos agroalimentarios. Por otra parte, es previsible que la crisis económica actual frene el consumo en los hogares, lo que también repercutirá a pie de campo» aunque «está por ver en qué medida».
3. Gestión de las ayudas
Asaja entiende que será necesario en este año «agilizar la ejecución de todos los fondos disponibles para atender a los sectores agroalimentarios afectados por las restricciones para luchar contra la pandemia».
Andalucía debe estar preparada para acceder a los fondos nuevos que llegarán este año por la vía del desarrollo rural, tanto por parte del Feader transitorio (303,79 millones en 2021) como de los fondos de recuperación «EU Next Generation» (48,89 millones en 2021).
La organización señala que las ayudas planteadas hasta la fecha «no están siendo suficientes» por lo que demanda que se activen también las ayudas extraordinarias de mínimis para la recuperación económica que permite la Unión Europea.
Como elemento positivo, destaca que uno de cada tres euros que invertirá la Junta en 2021 irá al sector agrario, ya que Agricultura y Medio Ambiente pasa a ser el área más importante dentro de los presupuestos de Andalucía, alcanzando el 32,4% del montante inversor.
4. Definición de la PAC
2021 es «un año decisivo para asegurar una política agraria favorable a los intereses de Andalucía». Y es que a nivel nacional se seguirá progresando en el Plan Estratégico, el documento base para la aplicación de la PAC en España y del que dependerá el reparto de las ayudas entre las comunidades autónomas.

A su vez, la Unión Europea continúa avanzando en la propuesta de la Política Agraria Común (PAC), centrada en la negociación a tres bandas, los llamados trílogos. Se espera que la Comisión, el Consejo y el Parlamento europeos lleguen a un consenso sobre la propuesta comunitaria definitiva entre enero y abril de 2021.
No obstante, el trílogo ya ha acordado las normas transitorias de la PAC para el periodo 2021-2022, que permitirá la continuidad de estos apoyos a los agricultores y ganaderos conforme a las mismas reglas del periodo 2014-2020.
A este respecto, la propuesta de convergencia para 2021 que prevé el ministro de Agricultura Luis Planas no ha gustado a las organizaciones agrarias y cooperativas andaluzas, que apelan a mantener la misma senda de convergencia iniciada en 2015. De lo contrario, «se estarán incorporando cambios que distorsionarán en gran medida los valores unitarios de los derechos de Pago Básico», afirman.
5. Garantía del agua
Este 2021 el campo andaluz sigue mirando al cielo y, a tenor del estado en el que se encuentran los embalses (al 33% en la cuenca del Guadalquivir a principios de enero), la siguiente campaña de riego dependerá de las lluvias de este invierno y de la próxima primavera.
No obstante, en materia de regadíos, habrá novedades importantes como la posibilidad de contratar dos potencias eléctricas a lo largo del año, estando obligado el Gobierno a realizar el desarrollo reglamentario en un plazo de seis meses. Por contra, entrará en vigor un nuevo periodo tarifario en el que se alarga el tramo de horas punta (las más caras) un 15% y se reduce un 20% el tramo valle (el más barato).

6. Alivio por el Brexit
Asaja Sevilla ha recibido con evidente alivio la noticia del Acuerdo de Comercio y Asociación Económica entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE). Dicho acuerdo político supone la exención de aranceles y contingentes para todas las mercancías y bienes, evitando así el peor de los escenarios.
Para las exportaciones agroalimentarias españolas, este capítulo es trascendental, ya que se trata de un flujo anual de más de 4.000 millones de euros. Desde el pasado 1 de enero, el Reino Unido es un país tercero y un importante destino de las exportaciones comunitarias.
No obstante, Asaja espera que la Comisión despliegue rápidamente la Reserva de Ajuste Brexit de la UE, de 5.000 millones de euros, para que puedan acceder los agricultores y las cooperativas agrícolas, que puedan verse afectados por el Brexit.
7. Barreras comerciales
Rusia inició esta senda en 2014, con el veto a las importaciones cárnicas y hortofrutícolas europeas. Le han seguido otros países como Estados Unidos, con la imposición de aranceles a los países europeos a productos como las aceitunas, el aceite de oliva envasado, el vino y los quesos, entre otros.
No obstante, el cambio de Gobierno en la Casa Blanca el próximo 20 de enero, cuando el demócrata Joe Biden tome posesión, abre nuevas esperanzas de que se retomen las negociaciones y se construya una nueva relación que acabe finalmente con los injustos aranceles a los productos agroalimentarios españoles.
8. Barreras productivas
Europa continúa este año poniendo trabas a la actividad agrícola con su política restrictiva en el uso de los productos fitosanitarios para defender a los cultivos de enfermedades, plagas y malas hierbas.

Así, el pesticida «mancozeb» es el último que se sumará a la larga lista de productos que han salido del mercado en los últimos años. De hecho, a partir del mes de junio estará prohibido el uso del pesticida «mancozeb», muy usado para combatir el mildiu en los cultivos leñosos.
9. Freno a las importaciones sin control
Mientras que con su política regresiva Europa priva a los agricultores andaluces, españoles y europeos de unas herramientas esenciales para garantizar la salud de los animales y los cultivos, se permite la entrada masiva y libre de productos de terceros países que no cumplen las mismas reglas, y que además hunden los precios y ponen en riesgo las plantaciones andaluzas por la de introducción de plagas importadas.
Por ello, para este 2021 Asaja Sevilla subraya que «es necesario que se respete el principio de reciprocidad». «Los agricultores y ganaderos no pueden verse lanzados a competir en los mercados exteriores con una mano atada a la espalda mientras que el resto juega con las dos».
10. Jóvenes y tecnologías
El campo es un sector generador de empleo y tiene futuro para los más jóvenes, dispuestos a subirse al carro de la innovación y de las nuevas tecnologías. «La agricultura del nuevo marco comunitario debe ser la agricultura de la revolución digital, pero necesitamos un relevo generacional para aprovechar todo su potencial y que Andalucía siga siendo una potencia agroalimentaria de primer orden», señala la patronal agraria.