Las cinco «cuevas del tesoro» de Andalucía que conectan el pasado y el futuro de la agricultura
Los bancos de germoplasma del Ifapa son claves para mejorar la eficiencia y sostenibilidad de los cultivos y preservar especies y variedades
Ante la agricultura del futuro que, de manera irremediable, introducirá nuevos métodos, cultivos y rutinas en las explotaciones andaluzas, es igual de importante preservar lo que ya tenemos, que es igual, o más valioso, que lo que está por llegar.
Para ello son imprescindibles los bancos de germoplasma, que no son otra cosa que colecciones de material vegetal que contribuyen a la preservación del patrimonio genético. La conservación de las especies, variedades y ecotipos vegetales autóctono, incluso aquellos que ya están en desuso, son fundamentales para preservar y mejorar cultivos.
En Andalucía, el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera, Ifapa, es el que contribuye a esta conservación con varios bancos de germoplasma en activo. Sirven, en definitiva, de puente entre el pasado y el futuro y aseguran la disponibilidad continua de los recursos fitogenéticos para la investigación, la reproducción y la mejora del suministro de semillas para un sistema agrícola sostenible.
Banco de germoplasma del olivo
Uno de los más importantes es el Banco Mundial de Germoplasma de Variedades de Olivo del Ifapa, que está formado por la Colección Mundial de Variedades de Olivo que alberga el Centro Alameda del Obispo (Córdoba) y su copia de seguridad establecida en las instalaciones del Centro Venta del llano (Megíbar, Jaén).
Es el Banco Nacional de referencia para olivo, está integrado en la Red de Colecciones del Programa Nacional de Recursos Fitogenéticos (INIA) y está incluido en Inventario Nacional y europeo. También forma parte de la Red Internacional de Bancos de Bancos de Germoplasma establecida y coordinada por el Consejo Oleícola Internacional (COI) por lo que es reconocido como el primer Banco Internacional de Referencia del olivo.
La colección juega un papel esencial desde hace décadas en conservar y mantener el patrimonio varietal del olivo. Cuenta con alrededor de 1400 accesiones procedentes de 29 países; entre ellas más de 1000 se mantienen en el campo. Por otro lado, el patrimonio genético del olivo también incluye poblaciones auténticamente silvestres (acebuches) encontradas en hábitats naturales bajo escasa o nula influencia antrópica. Estas poblaciones silvestres podrían representar una fuente adicional de variabilidad genética en el futuro.
Banco de germoplasma de vid
La colección de vides del Centro Ifapa Rancho de la Merced tiene una gran relevancia tanto a nivel regional como nacional desde antaño. Su origen se remonta a la fundación de la Granja Escuela Práctica de Agricultura Regional de Jerez de la Fronteram en 1887 y a la creación en 1907 de la primera estación ampelográfica en España compuesta de una colección de portainjertos y variedades (que proporcionaba asesoramiento frente a la filoxera).
En 1984, tras una replantación y ampliación de la colección, asume el estatus de colección de vid de referencia en España junto con la del «El Encin» en Alcalá de Henares. Actualmente cuenta con 1.496 accesiones catalogadas como Vitis vinífera, 108 portainjertos , 55 híbridos productores directos, 44 vides silvestres, 104 cruces intraespecíficos de Vitis vinífera procedentes de programas de mejora actuados por el personal del banco en los años 80 y 90, y 12 especies del genero Vitis distintas de origen americano y asiático. Esto lo convierte en uno de los 10 principales bancos de vid a nivel mundial.
Banco de germoplasma de leguminosas
El banco de germoplasma de leguminosas, ubicado en el Centro Ifapa Alameda del Obispo (Córdoba), está formado por un banco de semillas de distintas colecciones de especies leguminosas y de distinta naturaleza como Colecciones Activas o colecciones de trabajo. Una colección activa es aquella constituida para su estudio usándose este material para la regeneración, multiplicación y distribución. Una colección de trabajo o colección de mejora es aquella que que mantiene la variabilidad necesaria para satisfacer las necesidades de un programa de mejora genética, siendo normalmente mantenida por un equipo de mejora para su uso directo.
Las colecciones activas conservadas son las de haba y garbanzo, colecciones integradas en la Red de Colecciones del Programa Nacional de Conservación y Utilización Sostenible de los Recursos Fitogenéticos para la Agricultura y la Alimentación. El Banco mantiene las colecciones de trabajo de alberjas, yeros, veza común, lentejas, esparceta, alfalfa y zulla.
Banco de germoplasma de fresa
Los más de 25 años de labor científica e investigadora han permitido que el Centro Ifapa de Málaga, en su sede de Churriana, se conserven variedades y especies silvestres del género «Fragaria» de muy diversa procedencia. La colección, iniciada en 1988, provee de material vegetal a diversos proyectos de investigación que se desarrollan en el propio instituto y en otras entidades con las que colabora este organismo.
En el banco de germoplasma de fresa dispone de unas 400 variedades de fresa cultivadas de múltiples y diversos orígenes y procedencias, con variedades originadas desde 1800 hasta nuestros días. También dispone de 300 accesiones o entradas distintas de fresas de otras especies silvestres relacionadas con la fresa cultivada como son las especies americanas Fragaria chiloensis y Fragaria virginiana, a partir de las cuales se origino la actual fresa cultivada, o la Fragaria vesca o fresa del bosque, de la que contamos con numerosas accesiones de distintas regiones españolas y europeas.
Para su conservación se mantienen tres réplicas del mismo individuo in vivo (en macetas) y además se mantienen frigo-preservadas, in vitro a 4 grados y en oscuridad para evitar los peligros de plagas o epidemias. Con la reciente incorporación de 199 accesiones de Fragaria vesca, esta colección de variedades de fresa se ha convertido en una de las más importantes de Europa.
Banco de germoplasma de hortícolas
En cuanto a hortícolas, el banco de germoplasma de Ifapa está conservando principalmente cuatro cultivos de capital importancia para la economía de Andalucía, como son tomate, calabaza/calabacín, pepino y brasicas.
De todas ellas se conserva la semilla, multiplicada regularmente para no perder viabilidad, y actualmente se está llevando a cabo una descripción y caracterización de estos recursos que permitan la selección para que puedan ser utilizadas tanto en proyectos de mejora genética vegetal, como de recuperación de cultivos tradicionales. Además, se plantea abrir la colección en un futuro a otras especies como el melón y el pimiento.