Objetivo: regenerar la dehesa y los valores de inclusión social
La finca Dehesa Frías firma un convenio con tres entidades sociales para ejecutar las actuaciones de las ayudas forestales
Repoblar la dehesa plantando alcornoques y regenerar la biodiversidad en este ecosistema contando con el trabajo de personas con discapacidad, normalizando así su día a día, es el doble objetivo que se ha marcado Dehesa Frías, empresa que gestiona la finca homónima, con un total de 1.300 hectáreas ubicadas en la Sierra Norte de Sevilla.
Un proyecto particular que aspira a convertirse «en un criterio valorativo más en las bases reguladoras de las ayudas que, a futuro, convoque el Ejecutivo andaluz», subraya el gerente de la explotación, José Miguel Martín.
Entre los municipios de Lora del Río y Constantina, la Finca Dehesa Frías es un ejemplo de diversificación e innovación en el ecosistema de la dehesa. Un ecosistema que precisa de una protección especial para defenderse de las amenazas que le acechan.
Por ello, la finca ha concurrido a las ayudas forestales abiertas por la Junta de Andalucía en 2019 para incrementar el valor medioambiental de los ecosistemas forestales, en el marco del Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2020. En concreto, se han solicitado incentivos para «las tareas de reforestación, densificación, fomento de la avifauna y arreglo de paredes de piedra histórica, contempladas en el Plan de Ordenación Forestal de Dehesa Frías», explica Martín.
Ejecución «social»
Para la ejecución de estas tareas, en concreto las que se refieren a la plantación de alcornoques y al fomento de la avifauna, por la que se colgarán en la finca una serie de cajas nidos para atraer a las aves y fomentar la biodiversidad, la empresa ha firmado un convenio de colaboración con tres entidades sociales.
Se trata de Aspanri, dedicada a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y Síndrome de Down; Ápice, la Asociación Andaluza de Epilepsia; y Asnadis, la asociación de la Sierra Norte para la atención de personas con discapacidad psíquica.
Así, los alcornoques que repoblarán las hectáreas de Dehesa Frías saldrán del vivero que gestiona Aspanri para la inserción laboral de personas con discapacidad intelectual y el millar de cajas nidos que se colocarán en la finca serán fabricadas en los centros ocupacionales de Ápice y Asnadis.
De esta forma «se concilian la protección ambiental de la dehesa y el fomento del empleo social, ayudando a colectivos vulnerables», declara José Miguel Martín. A este respecto, insiste en que «el fin último no es que esta idea nazca y muera como un proyecto particular, sino que en todas las ayudas en régimen de concurrencia competitiva que convoque la Junta de Andalucía se prime con mayor puntuación a aquellas empresas privadas que para la ejecución del presupuesto subvencionable cuente con la participación de alguna entidad de carácter social».
Así, «se fortalecen los lazos entre el sector privado y las entidades y colectivos sociales, fomentando programas de intervención inclusivos que no precisan de ningún presupuesto extra al ya contemplado en las ayudas convocadas», puntualiza el gerente.
Dehesa Frías es una explotación que nace con origen ganadero y ligada especialmente al toro de lidia, dando lugar a la Ganadería de Doña Dolores Aguirre Ybarra. No obstante, hoy incluye otras actividades, apostando por la transformación de productos que nacen en la finca y por el turismo rural. Así, dispone de tres líneas de productos artesanos: aceite de oliva virgen extra, queso curado de leche de cabra y sobrasada de ocas en extensivo, comercializadas bajo la marca propia Sucum.